¿Y quién desaloja a la Fuerza Pública?

Fuerza Pública, delegación cantonal de Pérez Zeledón.

Carlos Monge
prensa@perezzeledon.net

A
unque existen alrededor de  doscientos edificios policiales costarricenses en mal estado, y el cantonal de Pérez Zeledón no está entre los peores, el generaleño atraviesa por momentos de incertidumbre, porque existe en su contra una orden de desalojo.

Un viejo oficio del Ministerio de Salud lo declara inhabitable y el tiempo concedido a la Fuerza Pública para que la evacue corre aceleradamente, pero las opciones para la reubicación de los policías, con sus equipos y pertrechos se encuentran muy distantes.

Su centro de operaciones carece de condiciones adecuadas

Su centro de operaciones carece de condiciones adecuadas.

Una opción que tiene a mano es tomar en alquiler un edificio céntrico que sirvió de casa de oración a un credo religioso alternativo y otra es la construcción de un edificio propio, del Ministerio de Seguridad Pública, en un lote donado por la Municipalidad de Pérez Zeledón.

Pero el costo del arrendamiento del céntrico edificio es tan alto –catorce millones de colones mensuales- que la propia Caja Costarricense de Seguro Social descartó la posibilidad de tomarlo para instalar cinco ebais que también se están necesitando.

El pago del alquiler a ese costo se convertiría en una contradicción para el presidente Luis Guillermo Solís, que en el discurso ha prometido gobernar sobre la base de la austeridad y el buen uso de los fondos públicos.

La teniente Yaseth Díaz, rindiendo cuentas al Concejo de Pérez Zeledón.

La teniente Yaseth Díaz, rindiendo cuentas al Concejo de Pérez Zeledón.

La otra alternativa es la construcción del edificio de la Delegación de la Fuerza Pública de Pérez Zeledón, en un amplio terreno donado por la Municipalidad, en los alrededores del Hogar Betania, en el barrio San Francisco de Asís.

En Pérez Zeledón, la Municipalidad ya cumplió con todos los engorrosos papeleos del traspaso de la propiedad y el financiamiento está contemplado en un convenio del préstamo del Gobierno con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Pero esta posibilidad es aún más distante, si se toma en cuenta la lentitud con que se mueven los trámites legales en San José, sumados a la necesidad de resolver las limitaciones en que se desenvuelven otras doscientas delegaciones declaradas en mal estado, principalmente en la provincia de Cartago y el norte de Guanacaste.

Es un edificio lúgubre, unisex y sin parqueos...

Es un edificio lúgubre, unisex y sin parqueos…

Allá, como en el resto del país, la posibilidad de construir o mejorar delegaciones y oficinas de la Fuerza Pública está sujeta, en gran medida, a los convenios que pueda tener el Ministerio de Seguridad Pública con las municipalidades y las asociaciones de desarrollo, que son  las principales hospederas de las fuerzas policiales.

En Pérez Zeledón, la Fuerza Pública funciona en un edificio construido hace más de tres décadas, a sólo unos metros del amenazante río San Isidro, sin condiciones para que sirva de cuartel y bajo requerimientos de construcción menos exigentes que los de hoy. Es un edificio lúgubre, unisex, sin parqueo para los vehículos policiales y menos para los decomisados.

Es el centro de operaciones de 146 oficiales que, divididos en tres turnos (y apartando a 21 que están de vacaciones y tres incapacitados, como promedio) se encargan de montar vigilancia preventiva en un territorio de 1905 kilómetros cuadrados, con 134 mil habitantes.


17 agosto, 2014

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