Un indio con taparrabo en la Carrera al Chirripó

Chirripó el Indio.

Carlos Monge
prensa@perezzeledon.net  

E
ntre los atletas que participan en la Carrera Internacional Campo Traviesa al Cerro Chirripó hay un  “Indio” sobresaliente que, de seguro, es uno de los personajes más fotografiados y entrevistados a dondequiera que llegue.

 Se llama Francisco Candelario Rosales; viste como los indios (de antes) y complementa su indumentaria con una corona de cuero, botones brillantes y plumas que, de alguna manera, le dan la majestad de un cacique de veras.

Junto a unos de los visitantes de Sitio Gilda.

Junto a unos de los visitantes de Sitio Gilda.

Francisco, en efecto, tiene rasgos indígenas, aunque por su estatura más bien recuerda a los espigados pieles rojas con quienes tanto lidió en el acetato, el finado John Wayne, que a los Salazar de baja estatura (característica de los aborígenes mesoamericanos) que viajan desde Sitio Gilda, en el cantón de Talamanca, para participar en las carreras a campo traviesa de este lado de la cordillera.

Viste así, con un taparrabo (decorosamente complementado con una pantaloneta que le hace juego con los zapatos de color azul) para ser consecuente con el apodo que le tienen en Patarrá de Desamparados, donde vive. Como todos le dicen “indio”, decidió vestirse de indio en las competencias. Es de origen salvadoreño, pero costarricense desde que lo trajeron sus papás cuando estaba pequeñito.

Es un atleta que participa en los eventos deportivos más por disfrutar el placer de hacerlo que por llegar entre los primeros, y no sólo es reconocido en la Carrera al Chirripó, en la cual ha participado en los últimos dos años, sino en todas las competencias de campo traviesa que le son posibles.

Así, ha asistido a las carreras al Cerro Paraguas y Cabecar, en la Región Brunca, y en la llamada “Piedra Extrema”, de Puriscal, donde ganó un tercer lugar. También ha participado en competencias atléticas celebradas en Canadá y los Estados Unidos.

Junto a la mandataria Lauara Chinchilla, el día de la Carrera al Chirripó.

Junto a la mandataria Lauara Chinchilla, el día de la Carrera al Chirripó.

Y a veces también lo acompaña uno de sus hijos, también atleta, que no participó en la XXVI Carrera al Chirripó, en el presente mes de febrero de 2014, porque andaba en Guanacaste, compitiendo en un campeonato de tenis.

En Patarrá, donde vive, es carpintero y también produce carbón. En San Gerardo de Rivas, sede de la Carrera al Chirripó, acampa en la casa de doña Laila, la impecable casa de maderas nobles que se ubica detrás del templo, entre jardines y macetas.

Entrena los domingos, y de vez en cuando entre semana, lo suficiente para mantenerse en buena forma y correr por esas rutas pintorescas, de reto y naturaleza, para regresar a la meta donde –aun llegando en el puesto sesenta,  como ocurrió la semana pasada- seguramente lo están esperando los fotógrafos.


2 marzo, 2014

Anúnciate Gratis