Un gesto de la solidaridad por esos niños que van a morir

Alcaldesa Vera Corrales, exdiputado Santana Esquivel y Marlene Badilla.

Carlos Monge
prensa@perezzeledon.net

R
epresentantes de la Municipalidad de Pérez Zeledón y  el Centro de Cuidado Paliativo Dr. Acosta Rúa, hicieron un llamado a la comunidad generaleña para que se sume a los esfuerzos que se vienen realizando para mejorar la calidad de vida de los niños y adolescentes que viven los angustiosos años, meses o días de una fase terminal.

El llamamiento fue formulado hoy, miércoles 30 de octubre de 2013, por la alcaldesa Vera Corrales y la coordinadora del Centro de Cuidado Paliativo, Marlene Badilla, durante una conferencia de prensa en que se dieron a conocer los detalles de la maratónica que se celebrará durante los días primero y dos de noviembre próximos.

La niña de la tortuguita es una de las 187 pacientes que reciben cuidado paliativo en la Región Brunca.

La niña de la tortuguita es una de las 187 pacientes que reciben cuidado paliativo en la Región Brunca.

Con los fondos que se recauden, más los que recojan en una maratónica simultánea que se realizará en San José, la Fundación Pro Unidad de Cuidado Paliativo espera comenzar la primera etapa de un edificio para el Centro que funciona en Pérez Zeledón.

A la animación de la maratónica, que se realizará en el parque de San Isidro de El General, se están sumando las radioemisoras Sinaí y 88.6 Stereo y la televisora TV Sur Canal 14. En San José, la actividad cuenta con el apoyo del Grupo Columbia y el programa Sin Complejos, del Canal 7. Durante la actividad, diversos grupos acudirán al parque de San Isidro con espectáculos musicales, de baile y de entretenimiento, en apoyo a la Fundación.

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El edificio será construido en una propiedad donada por el ex diputado Santana Esquivel, de común acuerdo con su señora esposa, Clara Durán, y sus hijos.

El Centro Dr. Acosta de la Rúa comenzó a funcionar en San Isidro desde 2007, en una casa de alquiler ubicada en el INVU de San Isidro, cuando las familias atendidas eran doce. Ahora son 187, en toda la Región Brunca, y cualquier esfuerzo que se haga va a resultar insuficiente, mientras no se cuente con un edificio amplio y adecuado.

Las necesidades son enormes y el proyecto apela a la sensibilidad de la comunidad generaleña, que siempre se ha mostrado solidaria en los casos que amerita. Este proyecto lo que busca es acercar a los pacientes –niños y jóvenes- que sufren enfermedades que no tienen cura, a una muerte tranquila.

El espacio es muy pequeño para atender tantas necesidades.

El espacio es muy pequeño para atender tantas necesidades.

Este angustioso paso prematuro hacia el misterio de la muerte afecta a familias de todas las condiciones socio económicas y, a todas, el personal  del Centro les brinda una atención bio/psico/social y espiritual sin distingos de ninguna naturaleza; pero los esfuerzos se multiplican cuando el drama se vive en lugares alejados de la Región Brunca, donde a veces escasean los recursos materiales para movilizar a los niños o a los muchachos en los momentos de mayor urgencia. Hasta allá va el personal del Centro a mitigar el dolor, a brindarles atención médica, de enfermería, psicología, nutrición y fisioterapia.

Que muera un anciano siempre va a ser causa de dolor y vacío, pero es un mandato de la naturaleza que se va aceptando con el transcurso de la vida; pero saber que un niño no va a poder cumplir sus sueños y que, en su lugar, ya está viviendo los días previos al descanso eterno, es el más sentido llamado a la solidaridad.


30 octubre, 2013

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