Si no hay estadio para el As Puma tampoco lo habrá para el Pérez Zeledón

Hoy se decide si los dos usan el estadio o no lo usa ninguno.

Carlos Monge
prensa@perezzeledon.net

U
na reunión prevista para esta noche, entre representantes de los clubes deportivos As Puma Generaleña y la Asociación Deportiva Pérez Zeledón, será determinante para el uso del Estadio Municipal de Pérez Zeledón.

La Municipalidad teme que si rompe el contrato se le venga una demanda. (Foto del Municipal Pérez Zeledón)

La Municipalidad teme que si rompe el contrato se le venga una demanda. (Foto del Municipal Pérez Zeledón).

A decir del regidor David Araya Guevara, miembro de un comité que trata de encontrarle solución al uso del inmueble, si no se le ceden derechos al As Puma Generaleña, para que utilice el Municipal como cancha sede, para el campeonato nacional de futbol de la Primera División, el Pérez también se quedará sin estadio.

La reunión, prevista para hoy, miércoles seis de agosto de 2014, fue programada para las siete de la noche, justamente en el día en que vencía el plazo para que As Puma Generaleña presentara a la Federación Costarricense de Futbol una constancia de que utilizará al reducto municipal como estadio sede para la temporada futbolística de invierno, según expuso Marvin Chinchilla a los regidores, durante la sesión municipal ordinaria de anoche.

El futbolista y empresario pidió, asimismo, que lo acompañaran tres regidores para que sirvan como garantes de los resultados de la reunión de hoy, pero ninguno se comprometió públicamente a hacerlo.
El As Puma tiene como estadios alternos los de Cartago y Heredia y la Federación le alargó hasta mañana el tiempo para que determine cuál será su estadio sede.

Una  noche de pesadilla

La presencia de Marvin Chinchilla, su esposa y un hermano en la sesión municipal ocurrió en una tormentosa noche de reproches para el Concejo, que comenzó con la vehemente participación de un pariente de Otto Ureña Fallas por el alegado irrespeto que se está dando a la memoria del dirigente deportivo, con las iniciativas de ciertos regidores de bautizar el Estadio Municipal con el nombre del célebre Keylor Navas.

Marvin Chinchilla, anoche, en la sesión municipal.

Marvin Chinchilla, anoche, en la sesión municipal.

Les dijo que deben recordar que ellos no pueden ostentar el poder, porque son simples depositarios de la voluntad del pueblo, al recordarles que están intentando de forma arbitraria imponer el nombre de Keylor Navas al estadio, a espaldas de la voluntad de cientos de personas que habían suscrito un documento para que se llamara Otto Ureña.

Luego vino Chinchilla a lamentar que la Municipalidad haya permanecido impasible en sus gestiones para conseguir el uso del Estadio Municipal, al amparo de un convenio ilegal –así considerado por la Auditoría Municipal y la Contraloría General de la República- que le cede la administración a la Asociación Deportiva Municipal Pérez Zeledón, tan empresa privada como el As Puma, pero menos solidaria y con menor proyección social, según sus palabras.

La Municipalidad hace agua con viejo convenio suscrito con la Asociación Deportiva Municipal Pérez Zeledón, porque si rescinde el documento se puede ver envuelta en un enredo judicial y porque –a título general- se confiesa incapaz de administrar el estadio. Hay quienes consideran que lo debe seguir administrando el Pérez Zeledón; hay quienes recuerdan que debe hacerlo (y no puede ser de otra manera) el Comité Cantonal de Deportes.

Hoy se decide si los dos usan el estadio o no lo usa ninguno.

Hoy se decide si los dos usan el estadio o no lo usa ninguno.

Y mientras un comité de regidores dio a la Asociación Municipalidad Pérez Zeledón el término de tres meses para seguir administrando (ilegalmente) el estadio, también los hay (como la regidora Kemly Jiménez Tabash) que se ha venido pronunciando, un día sí y otro también, en que lo que corresponde es rescindir el contrato –por ilegal- de una vez por todas.

Y como si la noche no fuera de pesadilla, para los regidores municipales, el presidente de la Asociación de Desarrollo del barrio La Pradera, que aglutina a una serie de barrios y residenciales del sudoeste de la ciudad de San Isidro de El General, le pidió al regidor David Guevara que se pusiera de pie, para mostrar que no tiene más cabeza ni más orejas ni más estatura que cualquier otro ciudadano, y que tanto lo deben respetar a él como él a los demás seres humanos.

Esta demanda del líder comunal causó el rompimiento momentánea del quórum, en demanda de “respeto”, acaso la palabra más manoseada en el Concejo de Pérez Zeledón de los nuevos tiempos.


6 agosto, 2014

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