Que nadie se duerma en los laureles ante indicios de tormenta

Vanessa Rosales, Vera Corrales y Gustavo Arias.

Carlos Monge
prensa@perezzeledon.net

A
unque la obra y la inversión realizadas por la Comisión Nacional de Emergencia (CNE) en defensa de San Isidro no son nada despreciables, las autoridades recomiendan seguir durmiendo con un ojo abierto, mientras no se abra paso suficiente al curso del río, en el sector de la Fuerza Pública.

La amenaza proviene del  puentecillo de larga historia que fue construido para sustituir el que destruyó el río durante los días de influencia de un huracán. Se le ubicó y reubicó una y otra vez, hasta que se dio por habilitado, con los inconvenientes de que es muy corto y tiene una base en el centro que podría causar un tapón si un árbol se atraviesa.

El puente de la Fuerza Pública es una bomba.

El puente de la Fuerza Pública es una bomba, por lo angosto y sus puntales en el centro.

La Comisión de Emergencia advierte que, como no sea la mismísima eliminación del puente, algo considerado como verdaderamente difícil, por encontrarse en una ruta importante, no hay posibilidades de solución a la vista. Hay casas, de un lado y del otro, que impiden la instalación de un puente en las condiciones adecuadas.

La Comisión Nacional de Emergencia ha invertido en los años recientes arriba de los tres mil millones de colones en la salvaguarda de la ciudad –la construcción de diques en las márgenes del río San Isidro y su posterior reparación- y en la reparación y reconstrucción de caminos y puentes dañados por los temporales. Sólo en los diques, las inversiones ya superan los 1.600 millones de colones, informó Vanessa Rosales, presidenta de la Comisión.

La ingeniera Rosales hizo un recorrido ayer, 19 de julio de 2013, por algunos sectores de Pérez Zeledón, acompañada por la alcaldesa Vera Corrales y el diputado Gustavo Arias, además de funcionarios de la CNE y la Municipalidad, para pasar revista a las obras que se han venido realizando, en los distritos San Isidro, Río Nuevo y Daniel Flores.

El río quitó el puentecillo que lo molestaba. Ahora, el inconveniente es mayor.

El río quitó el puentecillo que lo molestaba. Ahora, con el nuevo puente, el inconveniente es mayor.

Todo bien, excepto que la urbanización sigue invadiendo los dominios de los ríos y se sigue construyendo en áreas del cantón extremadamente vulnerables.  Las inundaciones causadas por huracanes y tormentas de las últimas décadas y el terremoto de Buena Vista, ocurrido hace treinta años, han generado advertencias que van cayendo en el olvido.

El problema se origina, en principio, en inconvenientes de alto costo político para los que toman las decisiones. En Pérez Zeledón no hay un plan regulador del uso de suelos adecuado –en lo específico- a las necesidades de protección de los habitantes. El proceso de estudios y consulta se detuvo cuando, hace algunos meses, el Concejo rubricó la responsabilidad histórica de lo que llegue a pasar, al cerrarle el paso a la elaboración de un Índice de Fragilidad Ambiental.

Las necesidades son unas y los intereses políticos a veces son otras. No de otra manera podría entenderse que se detenga el recurso del Plan Regulador y, al mismo tiempo, la Municipalidad esté ofreciendo a la CNE un terreo para que construya una bodega regional de primera respuesta, para atender los eventos que se lleguen a presentar.

La ingeniera Rosales destacó, sin embargo, la capacidad que ha desarrollado el Comité Local de Emergencia para actuar en situaciones de defensa civil, en virtud de su asistencia a cursos de capacitación relacionados con el manejo de albergues, planes de emergencia y manejos de suministro, su interacción con otros comités de emergencia regionales y la disposición de brindar apoyo en caso de que se necesite su desplazamiento hasta otros sectores de la zona sur.

 


20 julio, 2013

Anúnciate Gratis