Los arrieros infatigables que suben a diario al cerro Chirripó

Arrieros del Chirripó,

Carlos Monge
prensa@perezzeledon.net  

En las frescas comunidades del sector Chirripó hay 75 arrieros que combinan el trabajo agrícola y ganadero diario con la responsabilidad de subir y bajar maletas a la espalda y, como si fuera poco, algunos de ellos también participan en las carreras a campo traviesa que se celebran periódicamente.

…..

A
 su arribo a la meta de San Gerardo en el puesto número 40, a Danilo Hernández Elizondo sólo le aplaudieron los entusiastas anfitriones de la Carrera Internacional al Cerro Chirripó. Ignoraba el común de la gente que este hombre es más bien reconocido como el arriero que subió al hombro y sin más ayuda que su formidable fuerza y el empeño inquebrantable, un tanque para mil cien litros de agua, hasta Base Crestones.

Anecdótico: subir con un tanque de agua a la espalda.

Asombroso: subir con un tanque de agua a la espalda.

Danilo ha ido con un televisor a cuestas; Danilo ha subido cientos de veces, con las maletas que le encomiendan los turistas, a la espalda –en un recorrido frecuente, por temporadas a diario, de 32 kilómetros- de la manera en que lo hacen los otros 74 miembros de la Asociación de Arrieros, Guías y Porteadores del Chirripó.

Del servicio y la atención que brindan estos arrieros a los turistas depende, en gran medida, que el turismo se haya mantenido sostenible en el Chirripó –entre ocho y nueve mil turistas anualmente-  y de la recomendación en cadena que puedan hacer los visitantes, cuando regresan a sus hogares.

Juan Carlos Ureña Arias, presidente de la Asociación de Arrieros, especifica que las 75 personas que se dedican a la actividad forman parte de 59 familias, todas ellas de las cuatro comunidades del llamado “Sector Chirripó”: San Gerardo, Herradura, Los Ángeles y Canaán.

Juan Carlos Ureña, presidente de la Asociación de Arrieros.

Juan Carlos Ureña, presidente de la Asociación de Arrieros.

Algunos suben a la parte alta del Chirripó en días consecutivos; pero no está dentro de sus posibilidades reales, como se piensa, en que lo hagan dos veces en el mismo día. El impedimento está en que la caminata comienza a las dos de la madrugada y su regreso se prolonga hasta casi el mediodía. El tiempo no da para más.

Esta labor que realizan los arrieros del Chirripó es complementaria de sus actividades agrícolas o lecheras. Suben, en general, con las maletas de los turistas al hombro, aunque recurren al caballo cuando se trata de llevar herramientas, como cilindros de gas, o los alimentos de los guarda parques, para el buen funcionamiento de las labores de protección y conservación del Parque Nacional Chirripó.

Y no son nuevos en la actividad. El servicio de transporte de carga a caballo o al hombro ya se daba antes de la creación del Parque, en 1975. Por entonces, la visitación estaba limitada a investigadores y montañeros.

Al hombro y no a caballo, porque los senderos no lo permiten.

Al hombro y no a caballo, porque los senderos no lo permiten.

Luego, con la creación del Parque,  la actividad se vino a consolidar como una fuente de trabajo que, a título general, es reconocida y agradecida por la inmensa mayoría de los turistas. Entienden que no es lo mismo subir con un salveque a la espalda que hacerlo libremente, comenta el Presidente de la Asociación.

Es, ésta, una actividad que generalmente produce satisfacciones a los arrieros; pero no siempre. Como cuando ocurrió una vez a un muchacho, que llegó a las dos de la mañana, recogió la maleta y escaló el coloso, sólo para darse cuenta, arriba, de que había subido con una maleta equivocada y que debía darse prisa para bajar a devolverla y volver a subir con a subir con la que correspondía.

CRÉDITOS: Las fotos son de Arrieros del Chirripó.

27 febrero, 2014

Anúnciate Gratis