La mitad de los cañeros sigue quemando sin permiso

El licenciado Daniel Carranza, abogado del MAG, el ingeniero Roberto Chacón, de la Comisión de Quemas de Pérez Zeledón y Buenos Aires y el ingeniero Roberto Azofeifa, coordinador nacional de la Comisión de Quemas.

Carlos Monge
prensa@perezzeledon.net

M
ás de la mitad de los productores de caña de Pérez Zeledón y Buenos Aires queman los cañaverales sin contar con una licencia otorgada por la Comisión de Quemas Agrícolas Controladas, con lo cual se están jugando el chance de tener  que pagar una indemnización, en caso de que el fuego cause daños en otras propiedades.

Las cosas no han sido fáciles para los productores de caña, dedicados a un cultivo afectado por enfermedades como la roya rosada, que estuvo a punto de arruinarlos, o los bajos precios del azúcar por contraposición a los altos costos de producción.

Pero el obstáculo más difícil, al menos a la vista de alguien acostumbrado a las comodidades de la ciudad, es la zafra: el cultivo de un producto cuyas hojas rebeldes y peludas a veces se convierten en navajas que raspan y cortan la piel, que al contacto con el sudor causan dolor y calentura, en los cañales reverberantes del verano.

A falta de mejores condiciones para la zafra, como la utilización de cosechadoras cuyo costo de alquiler (en caso de que las haya) no siempre está al alcance de los pequeños productores, es de entender que deshojen los cañaverales prendiéndoles fuego.

Es, entonces, cuando enfrentan otro obstáculo: la gente –tan consumidora de azúcar como lo hace el más distinguido como el más modesto ciudadano del mundo- se queja porque están produciendo mucho humo y las partículas de ceniza llevadas por el viento se meten en los hogares.

Las quemas están permitidas

Ciertamente, el humo no le hace bien a nadie, aunque se tenga por comprobado que es menos dañino para la salud que el producido por los vehículos automotores y algunas industrias. Las hojas de cañal, reseco, desaparecen en cosa de minutos y el humo, a las horas en que están permitidas las quemas, se levanta en el peor de los casos unos cientos de metros y cae, sin causarle mayor daño a la atmósfera. Es por eso que las quemas están permitidas, bajo reglamento.

El ingeniero Roberto Chacón, de la Comisión de Quemas Agrícolas Controladas de Pérez Zeledón, explicaba hoy 18 de febrero de 2013, en conferencia de prensa, que las quemas para preparar los terrenos agrícolas están permitidas, entre las siete de la noche y las cuatro de la madrugada, pero bajo una serie de condiciones, para evitarles daños a las personas vecinas y a las plantaciones colindantes.

Inclusive, existen disposiciones aplicables a quienes no se ajusten al reglamento, aunque éstas no pasan de concebir una multa en el Código Penal y de pagar los daños que causen en la vecindad, conforme lo dispone el Código Civil, complementó Daniel Carranza, asesor legal del Ministerio de Agricultura y Ganadería.

Las sanciones son mínimas

Pero, a falta de leyes sancionatorias más severas (quizás porque no existe interés en atormentar todavía más a los productores de caña), una Comisión Coordinadora Interinstitucional de Quemas que funciona permanentemente en el país, se ocupa de tratar de convencer a los cañeros de que pidan permiso para quemar.

La Comisión (integrada por representantes del Sistema Nacional de Áreas de Conservación, la Defensoría de los Habitantes, la Cámara de Cañeros, la Liga de la Caña Agrícola Industrial de la Caña (Laica), la Dirección de Investigación y Extensión Agrícola de la Caña (Dieca) y miembros de la sociedad civil) sin embargo, ha tenido un éxito apenas relativo. Menos de la mitad de los productores independientes  de Pérez Zeledón y Buenos Aires solicitaron permiso para quemar, durante la zafra del presente año.

Los funcionarios entienden que los cañeros, con o sin permiso, siempre van a quemar. Pero hay una buena razón para solicitar la licencia: de alguna manera, si cumple a cabalidad con el reglamento y aun así el fuego se pasa a una propiedad vecina y causa daños, la Comisión se verá obligada a respaldarlo.

De ahí el interés del ingeniero Chacón, el licenciado Carranza y Roberto Azofeifa, coordinador nacional de la Comisión Interinstitucional, de que los cañeros vayan ya pidiendo los permisos de quema para la zafra 2013/2014.

Para mayor información, comuníquese con las agencias de servicios agropecuarios de San Isidro (2771-3258), Pejibaye (2736-0169) o Buenos Aires (2730-0158) o por el correo: corequemas@gmail.com.

 

EN LA FOTO: el licenciado Daniel Carranza, abogado del MAG, el ingeniero Roberto Chacón, de la Comisión de Quemas de Pérez Zeledón y Buenos Aires y el ingeniero Roberto Azofeifa, coordinador nacional de la Comisión de Quemas.


18 febrero, 2013

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