Intentan reparar a tiempo los muros del río San Isidro

Río San Isidro

Carlos Monge
prensa@perezzeledon.net

T
rabajadores contratados por la Comisión Nacional de Emergencia (CNE) tratan de ganarle tiempo al invierno que se acerca, en la labor de reparación de los muros de contención del río San Isidro, afectados de arriba abajo, en toda su longitud de tres kilómetros, por los aguaceros de los años 2011 y 2012.

La CNE dispuso para la reparación el monto de 200 millones de colones, pero los trabajos de limpieza del cause no se iniciaron hasta mediados del pasado mes de febrero de 2013, cuando ya habían pasado casi dos meses de la presente temporada seca.

La labor que se está realizando es enorme, porque el río rellenó con piedra  y arena amplios sectores del cause y barrió otros, a su antojo y poderío. Los propios materiales arrastrados por el agua están siendo utilizados para reforzar las defensas.

Prácticamente toda la muralla, quedó dañada, en parte porque su base fue minada y se hundió en algunos trechos y en parte porque el agua turbulenta rompió y removió gaviones, como se observa debajo de los puentes de la Fuerza Pública y San Isidro.

Los daños causados por el agua debajo de los puentes fueron facilitados porque había pequeños trechos de muro sin construir. Estos han sido los daños más visibles y atemorizantes, porque el río pudo haberlos adoptado como portillos de escape hacia el barrio Santa Cecilia, por la margen izquierda, o hacia el sector de la Feria del Productor y el hospital y los barrios bajos de San Isidro por la derecha.

El San Isidro, como casi todos los ríos de montaña, es poderoso e imprevisible y aunque no hay datos que demuestren que ha causado severos daños a la comunidad de San Isidro, sí existe evidencia de que la ciudad y algunos de sus barrios están asentados sobre viejos causes.

El estado de alerta sobre la peligrosidad del río tomó vigencia en los últimos días de marzo de 2008, debido a los estragos causados por a tormenta tropical Alma. El cantón de Pérez Zeledón fue uno de los más dañados por el fenómeno atmosférico, que afectó a todo Centroamérica.

En el cantón, Alma arrancó puentes y destruyó caminos y en San Isidro sólo destruyó algunas casas construidas muy cerca de sus márgenes y devoró vehículos que estaban en comiso en el patio trasero de los tribunales de justicia; pero dejó evidencia de que estuvo por abrir un nuevo cause, por el sector de las gasolineras.

Para evitar daños mayores, ante un nuevo accidente de esta naturaleza, la CNE construyó, a un costo de 1500 millones de colones, los muros que ahora están siendo reparados.


5 marzo, 2013

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