Impotencia municipal ante barreras ministeriales

Carretera Inteamericana (Panoramio).

Carlos Monge
prensa@perezzeledon.net

L
a queja de dos síndicos por el mal estado de los caminos devela la angustia que están viviendo, en vísperas de la disminuida cosecha de café, las comunidades  de lo que se ha dado en llamar “el San Isidro rural” y los poblados lejanos del distrito Cajón.

Ambos síndicos, Luis Ángel Salazar y Milton Badilla, de San Isidro y Cajón respectivamente, demandan con urgencia la reparación de caminos, por la conciencia que tienen acerca de las necesidades que se están viviendo en las áreas rurales de Pérez Zeledón y porque, a fin de cuentas, son ellos, más que los titulares del Concejo, los que apechugan el clamor de los administrados.

La Municipalidad no tiene de donde abastecerse de materiales para caminos.

La Municipalidad no tiene de donde abastecerse de materiales para caminos.

Pero no hay. El problema deriva, principalmente, de que la Alcaldía no tiene de dónde abastecerse de los materiales que necesita para reparar los caminos. Ya pasó un año desde que se iniciaron los trámites para que el Ministerio de Ambiente y Energía (Minae) autorizara la explotación de un tajo, pero todavía no hay resolución a la vista.

El agobio por tanto contratiempo lo hizo patente David Araya Amador, regidor del Partido Acción Ciudadana, en la sesión municipal del martes (23 de julio de 2013) al afirmar que la Municipalidad no debería andar mendigando para hacer el trabajo que le corresponde y que, en su lugar, debería comprar una finca (en que haya un tajo) para evitar el imposible burocrático.

Pero la alcaldesa Vera Corrales considera que es poco lo que se puede ganar comprando una finca, porque siempre los trámites habrá que hacerlos, con la única excepción del permiso que habría que solicitarle al dueño de una propiedad particular.

¿Qué queda por hacer? Nada; esperar.  Así es de respetuosa la Administración Municipal de Pérez Zeledón (por política de buen vecino) con las decisiones que tomen (o que no tomen) las otras instituciones públicas. De hecho, la imploración de los síndicos y la bravata del regidor no fueron tema para motivar al Concejo a tomar medidas.

El costo de transporte de tierra es muy alto.

El costo de transporte de tierra es muy alto.

Del mismo lado le viene la parálisis a la Municipalidad en sus ya viejos amagos por instalar una planta de tratamiento de desechos sólidos, en una finca de su propiedad ubicada en La Ceniza, un poblado de San Isidro. Estudios van y oposiciones vienen, en una dicotomía que deriva en dos problemas trascendentales para la economía de Pérez Zeledón.

Uno es un contrasentido por el que la Municipalidad está obligada a invertir la bicoca de mil quinientos millones de colones  en la instalación de la planta y, al mismo tiempo, está obligada a no mover una palada de tierra, mientras no se agreguen al menos dos situaciones más al rollizo expediente administrativo: una consulta a las comunidades de La Ceniza y La Angostura (vecinas de la finca donde se habría de instalar la planta) y el anhelado ejecútese.

El otro problema es que de la finca dispuesta para la construcción de la planta estaba saliendo la tierra para cubrir el viejo vertedero de basura de Lomas de Cocorí, ubicados a no más de diez kilómetros una del otro. La Municipalidad tiene que hacerlo, conforme lo dispusieron las autoridades ministeriales, antes de que finalice el presente año, pero habrá que ir avanzando poco a poco, con la tierrita que la Alcaldía vaya rescatando en los caminos que la niveladora raspe, porque dinero no hay, para desplazar las vagonetas y aprovechar la que se derrumba junto a la carretera interamericana.


25 julio, 2013

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