¡Histórico! Banca de Desarrollo facilita ¢300 millones a los frijoleros

Frijoleros, Pérez Zeledón.

Carlos L Monge B
prensa@perezzeledon.net

L
a Banca de Desarrollo otorgó un crédito de 300 millones de colones a la Asociación de Productores Comunidades Unidas en Veracruz (Asoproveracruz) para que cuente con un fondo que le permita ir pagando la producción sobre la marcha.

El crédito quedará formalizado el próximo viernes 27 de febrero de 2015, durante uno de los más felices actos protocolarios que se hayan celebrado en Veracruz, centro neurálgico de la actividad frijolera del distrito Pejibaye y el sector sureste del cantón de Buenos Aires.

Los productores de frijoles recibirán la paga sin contratiempos. (Imagen sólo para ilustración, de Franklin Álvarez Espinoza).

Los productores de frijoles recibirán la paga sin contratiempos. (Imagen sólo para ilustración, de Franklin Álvarez Espinoza).

En Veracruz se espera la presencia de Miguel Ayub, miembro de la Junta Directiva de la Banca para el Desarrollo, y Miguel Aguiar, director ejecutivo de la Secretaría Técnica de la Banca, informó Luis Román Chacón, secretario General de la Unión de Productores Independientes y Actividades Varias (Upiav). Todavía no se ha fijado la hora.

En este acontecimiento histórico confluyen los esfuerzos librados por diversas personas, organizaciones y funcionarios gubernamentales, desde los más diversos campos de acción, que arrancan con la batalla campal del entonces diputado Gustavo Arias Navarro por la aprobación de una reforma a la Ley de Banca para el Desarrollo.

A la par, se desarrollaban las iniciativas del Comité pro Reactivación de Pérez Zeledón, integrado por representantes de diversas organizaciones sociales, empresariales y productivas de Pérez Zeledón y la lucha a capa partida de la Upiav, por conseguir mejores condiciones para los frijoleros.

En una de las tantas reuniones, para ver qué hacer.

En una de las tantas reuniones, para ver qué hacer.

La presencia de las organizaciones locales logró revertir una tendencia gubernamental filosófico/práctica, que se mantuvo durante décadas, de abandonar la agricultura, poco rentable, para darle espacio a la maquila y al desarrollo de la industria tecnológica.

El Gobierno de Laura Chinchilla –y muy particularmente en las personas de su ministra Gloria Abrahams y su viceministra Xinia Chávez- pusieron particular empeño en reactivar la agricultura. Consiguieron, por ejemplo, que el Programa de Abastecimiento Institucional (PAI) y una cadena de supermercados compraran al menos la mayor parte de la producción de frijoles.

Pero su obra estuvo limitada porque el Consejo Nacional de Producción (CNP) debió utilizar los recursos de los frijoleros para evitar su cierre definitivo y porque, en todo caso, las instituciones públicas son lentas para pagar.

Los frijoleros pasaron por crisis largas y desesperantes. (Foto de Franklin Álvarez Espinoza).

Los frijoleros pasaron por crisis largas y desesperantes. (Foto de Franklin Álvarez Espinoza).

La deuda con los frijoleros se hizo enorme y Asoproveracruz, en particular, se vio precisada a recurrir a una financiera para que le comprara las facturas, con los consecuentes gastos de intermediación.

Luego, el Gobierno (de Luis Guillermo Solís) se fue poniendo al día con los frijoleros y, ahora, la Banca de Desarrollo, viene a facilitar a Asoproveracruz el dinero que le permitirá ir pagando la producción agrícola sin mayores retrasos.

Todo esto ha ocurrido mientras Asoproveracruz se asociaba con otras organizaciones (Consorcio Agroindustrial del Sur) e instalaba su propia planta industrializadora, para llevar su producto a los compradores sin pagar costos adicionales y sin tener que esperar a que otra planta empacadora local (que, lógicamente, da prioridad a sus asociados) tuviera tiempo para atenderlos.


24 febrero, 2015

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