Frijoles de contrabando ahora desde Panamá

Frijoles, cebollas y zapotes.

Carlos Monge
prensa@perezzeledon.net

A
la inversa de lo que ocurrió a finales de los años 70 e inicios de los 80, en que los costarricenses vivieron la más grave crisis de abastecimiento de alimentos, hoy los frijoles no salen de contrabando hacia Panamá, sino que los importan clandestinamente.

En aquellos años, los precios de los productos de la canasta básica cayeron tanto y la economía fue tan confusa, que se dio un contrabando de enormes alcances desde Costa Rica hacia Panamá y, como consecuencia de ello y del acaparamiento, se vivió un desabastecimiento de alimentos sin precedentes.

El contrabando ahora es de Panamá hacia Costa Rica.

El contrabando ahora es de Panamá hacia Costa Rica.

Un comunicado del Servicio Fitosanitario del Estado (SFE), hecho circular hoy, viernes siete de febrero de 2014, revela que funcionarios destacados en el puesto de control de Paso Canoas, frontera sur, decomisaron y destruyeron un cargamento de cebolla,  frijoles y zapotes.

Se trata de 7 mallas de cebolla con 350 kilos, 13 sacos con 600 kilos de frijol y 42 cajas plásticas con un total de  700 kilos de zapotes, dice el informe del SFE, en que también se recuerda que el mes pasado fueron decomisados y destruidos mil kilos de champiñones refrigerados y 1.360 kilos de yuca fresca, en el mismo puesto fronterizo de Paso Canoas.

Los decomisos se fundamentan en disposiciones de la Ley de Protección Fitosanitaria, orientados a prevenir y el ingreso y la difusión de plagas que amenacen la seguridad alimentaria y la actividad agrícola.

Productos agrícolas de alto valor que deben ser destruidos.

Productos agrícolas de alto valor que deben ser destruidos.

Pero el contrabando deja entrever que la importación de frijoles, de Panamá a Costa Rica, puede resultar mejor negocio que comercializar los que se producen localmente o los que se importan desde Nicaragua y algunos países asiáticos.

El sector frijolero de Costa Rica, y muy específicamente el de los cantones de Pérez Zeledón y Buenos Aires, vive en crisis desde que los tratados de libre comercio abrieron compuertas a la importación de productos de consumo cotidiano, como los frijoles.

Los importadores compran los frijoles a costos ínfimos y mantienen un control sobre los precios al consumidor, en tanto que los productores locales no están logrando vender su producto en su totalidad, a pesar de la intervención del Consejo Nacional de Producción (mediante el Programa de Abastecimiento Institucional), que les compra para colocar el producto en instituciones públicas como hospitales y cárceles, y a pesar de un convenio comercial con una cadena de supermercados que les recibe el producto.

Como consecuencia de ellos, los productores locales pasan ratos amargos , debido a que los precios dela producción vendida apenas les alcanza para cubrir los costos de producción y los consumidores siguen pagando precios altos.

La importación de frijoles y cebolla por la frontera sur, sin permisos sanitarios, también muestra una curiosa variante en las rutas del contrabando, porque ha sido Nicaragua, y no Panamá, el gran proveedor de cebolla y frijoles.


7 febrero, 2014

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