Fallece uno de los generaleños más insignes

Claudio Barrantes

Carlos Monge
prensa@perezzeledon.net

C
laudio Barrantes Cartín, uno de los generaleños más distinguidos, ahora descansa. Su cuerpo está siendo velado en La Angélica –la casona histórica de la familia Barrantes, en el barrio Liceo Unesco y sus funerales se efectuarán en la catedral de San Isidro de El General, a las once de la mañana de hoy, 26 de diciembre de 2013.

Hijo de Claudio Barrantes Elizondo y Odalía Cartín Alvarado, “Cuyito”, para quienes lo conocieron, aporta un legado invaluable a la historia del cantón de Pérez Zeledón y del proceso de evangelización de la Iglesia Católica desde que los españoles dieron sus primeros pasos de conquista por las tierras hoy conocidas como la Región Brunca.

La noche en que le otorgaron el reconocimiento como "Hijo Predilecto".

La noche en que le otorgaron el reconocimiento como “Hijo Predilecto”.

Estaba enfermo; jubilado, “como escondido, sin vida social” en su casa de Golfito, como lo decía en el pasado mes de octubre de 2012, cuando la Municipalidad de Pérez Zeledón le confirió el más alto reconocimiento –el de “Hijo Predilecto- que puede otorgar a una persona en vida.

Decía haber tenido una rara sensación, cuando le dieron la noticia sobre el reconocimiento, porque “… eso se estila en gente que ha muerto”. Se equivocaba, por una vez: como Ovidio, su obra no lo dejará morir por siempre.

Claudio Barrantes nació en San Isidro de El General, Pérez Zeledón, el 19 de setiembre de 1947, y aunque hubiera preferido ser antropólogo, se entregó a la historia; a rescatar de entre los documentos de la Iglesia, los Archivos Nacionales, las bibliotecas, las gavetas de fotografías y entrevistas con los pioneros y fundadores, un voluminoso legado de historia, por la que tienen que pasar todos los que se sientan historiadores de la región.

Casado tres veces y padre de cuatro “niñas” y un “niño”, como él los seguía considerando, Barrantes ya trabajaba en la Universidad de Costa Rica, en Montes de Oca, cuando le asignaron la administración del Recinto de la UCR de Golfito, donde trabajó hasta su jubilación, en 1987.

Recordando la historia de la Escuela Pedro Pérez Zeledón, en el Octogésimo Aniversario del Cantón.

Recordando la historia de la Escuela Pedro Pérez Zeledón, en el Octogésimo Aniversario del Cantón.

Allá, en Golfito, “hizo de todo”, para apoyar a una comunidad decaída por la crisis que generó el cierre de operaciones de la Compañía Bananera. Fue presidente municipal, presidente de la Asociación de Desarrollo Comunal de Golfito y vicepresidente de la Federación de Uniones Cantonales de la Zona Sur.

Entre su extenso legado a la historia de la Iglesia y de los pueblos de la Región Brunca, están sus libros “Los orígenes de la Diócesis de San Isidro de El General”; “El último Cacique de Talamanca” y “Crónicas del Golfo Dulce”, éste último inédito, porque lo pensaba publicar a principios de 2014.

Pero, más que eso, deja decenas de documentos cortos –fragmentos de la historia, personajes y árboles genealógicos, que permiten hoy, a miles de generaleños, saber de dónde provienen y quiénes son.

Tras el funeral, que se celebrará en la catedral donde, hace unos pocos años presentó el libro que documenta la historia de la evangelización y el nacimiento de pueblos y pueblos del sureste de Costa Rica, su cuerpo será sepultado, hacia el mediodía de hoy, en el Cementerio Municipal.

En la fotografía de entrada, Barrantes muestra el primer ejemplar del primer periódico editado en Pérez Zeledón, durante una conversatorio realizado en el Auditorio Profesor Alfonso Quesada Hidalgo, del Complejo Cultural.

26 diciembre, 2013

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