Estafas a granel con el sueño americano

Katty Campos y Daniel Daniel Mark

Carlos Monge
prensa@perezzeledon.net

T
odavía hoy, en que la difusión de tristes experiencias debería estar llegando hasta  a los propios confines, hay costarricenses que siguen regalando el dinero a los estafadores que les ofrecen trabajo en los Estados Unidos.

La cosa es así de simple: no hay trabajo, en los Estados Unidos, como no sea para los trabajadores agrícolas y de la construcción que sean solicitados –vía Consulado – por las empresas estadounidenses que los necesiten y cumplan con los requisitos establecidos por el Gobierno.

Informan que entre cuatro y cinco personas son rechazadas en el Consulado por intentar engañarlos.

Informan que entre cuatro y cinco personas son rechazadas en el Consulado por intentar engañarlos.

Quienes crean que cualquier empresa de veras les está ayudando a materializar el sueño americano, se van a encontrar con la siguiente situación: en el Consulado van a tener que llenar ciertos papeles para el ingreso a los Estados Unidos, en los cuales deberán estampar sus firmas e imprimir sus huellas digitales.

Luego, mientras realizan algún otro papeleo o acude a la entrevista, sus huellas han viajado a Washington y han regresado con un cúmulo de información acerca de su persona (si estuvo con anterioridad en los Estados Unidos) de la empresa que les está “ayudando”; de las compañías o personas con quienes se va a encontrar allá, etc.

Los registros son muy minuciosos y si ha mentido y aportado documentos falsos, tendrá suerte de que solamente se le impida el ingreso a los Estados Unidos durante cierto período. Es decir, es posible que en los tribunales de justicia no se les siga una causa penal, porque se considera que el intento de engaño es tan burdo, en estos casos, que ni siquiera merece el esfuerzo de dar trámite a las denuncias por estafa.

Pero sí pueden estar seguras, las empresas y las personas que estén involucradas en el intento de engaño, que todos sus datos –fotografía a todo color incluida- quedarán registrados en el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) para eventuales averiguaciones posteriores.

El Gobierno de los Estados Unidos volvió a enviar un mensaje a los costarricenses, y más específicamente a los habitantes de la Región Brunca, para que no se dejen engañar tan fácilmente y no acumulen más trabajo del que ya tienen el Consulado y, en consecuencia, el Departamento de Fraudes.

La charla de los funcionarios del Consulado fue abierta a todo público.

La charla de los funcionarios del Consulado fue abierta a todo público.

Un mensaje en ese sentido fue lanzado hoy, miércoles cinco de junio de 2013, por vicecónsul Daniel Mark y la jefa del Departamento de Fraudes, Katty Campos, durante una charla al público impartida en el auditorio del edificio de los tribunales de justicia, en San Isidro de El General.

Trajeron a colación, por ejemplo,  una noticia  publicada en un diario de circulación nacional que trataba sobre 360 costarricenses ilegales deportados recientemente “por fechorías” (borracheras, hurtos, pleitos). Dos costarricenses son deportados de los Estados Unidos diariamente, como promedio.

A la cifra de deportados (ilegales que contravinieron alguna ley), se suman los cuatro o cinco que son rechazados en el Consulado, en San José, por intento de “fraude”.  Pero el mayor inconveniente, para un sector de Costa Rica que sufre una grave crisis económica y un desesperado deseo de aparentar, por añadidura, es la fuerte presencia regiobrunqueños, entre los deportados o devueltos.

Treinta y uno de treinta y seis deportados entre abril y mayo eran de San Vito de Coto Brus, Buenos Aires y Pérez Zeledón, informaron los funcionarios de la legación.


5 junio, 2013

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