El padre Hugo vuelve a casa tras un extenso apostolado

Monseñor Hugo Barrantes

Carlos Monge
prensa@perezzeledon.net  

E
l arzobispo de San José, monseñor Hugo Barrantes Ureña, ya se alista para regresar a su casa del barrio Morazán, San Isidro de El General, tras una larga jornada de entrega a la Iglesia que se inició con su ordenación, como sacerdote, el 23 de diciembre de 1961.

El papa Francisco aceptó la renuncia que presentó hace algunos años (por razones de edad) según comunicó El Vaticano hoy, cuatro de julio de 2013.

Barrantes asumió la titularidad de la Arquidiócesis de San José el 18 de octubre de 2002, por disposición del papa Juan Pablo II, por los días en que el generaleño aspiraba a jubilarse, por razones de edad.

Tras aceptarle la renuncia el Papa Francisco nombró en su sustitución a monseñor José Rafael Quirós, de 58 años, obispo de la Diócesis de Limón, quien también ocupaba el cargo de Vicario General, por disposición del arzobispo Barrantes.

En San José se habrían de iniciar los preparativos de la ceremonia con que se habrá de dar el cambio en el alto cargo, para la cual no hay fecha prevista.

Regresa a San Isidro, a la edad de 77 años, el segundo de los siete hijos de Félix Barrantes Elizondo y Argentina Ureña Chinchilla, nacido el 14 de junio de 1936 . Algunos lo recuerdan de cuando, estudiante de la Escuela Mixta de Ureña (que precedió a la 12 de marzo de 1948) primero y después de la Escuela Complementaria (que luego se transformó en Liceo Unesco de Pérez Zeledón) como un niño de corrección y compostura, siempre dispuesto ayudar a otros y a interceder cuando sus compañeritos se peleaban.

Lo bautizó el padre León Nathrat y lo confirmó moneñor Víctor Manuel Sanabria Martínez. Puesto que en San Isidro no había posibilidades de ampliar sus estudios, en la incipiente Escuela Complementaria, terminó la secundaria en el Seminario Menor de Nuestra Señora de los Ángeles, en Tres Ríos.

Luego estudió Filosofía y Teología, en el Seminario Central de San José, donde fue ordenado diácono por el arzobispo de San José, monseñor Carlos Humberto Rodríguez, en 1961. Lo ordenó como sacerdote en su pueblo natal, en ese mismo año, monseñor Delfín Quesada Castro, primer obispo de la Diócesis de San Isidro de El General.

Mons. Hugo Barrantes Ureña.

Mons. Hugo Barrantes Ureña.

Ha sido párroco en Palmares (Pérez Zeledón) y en Buenos Aires de Puntarenas; vicario pastoral de San Isidro Labrador, con el recargo de las parroquias de Rivas y Buenos Aires; párroco en San Vito de Coto Brus y en San Marcos de Tarrazú, con el recargo de la parroquia de San Pablo de León Cortés.

También ha sido –entre una  larga lista de cargos de alta responsabilidad- director nacional de las Obras Misionales Pontificias  y capellán de Su Santidad Juan Pablo Segundo; vicario general de la Diócesis de San Isidro de El General y obispo de la Diócesis de Puntarenas, cargo en que se mantuvo desde 1998 hasta su nombramiento, como arzobispo, en el 2002.

Ahora podrá regresar a lo que ahora es el barrio Morazán, donde lo esperan una familia extensa y unida, la Casa Angélica de los abuelos paternos, en cuyos alrededores es fácil imaginarlo jugando en sus días de infancia con sus tantos hermanos y primos y en cuya sala es fácil imaginarlo leyendo, en sus merecidos días de jubilación.


4 julio, 2013

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