El Obispo pide eucaristía y confesiones permanentes en la catedral

El Obispo entrega al padre Luis la fuente de agua bautismal.

Carlos Monge
prensa@perezzeledon.net

F
ray Gabriel Enrique Montero, obispo de la diócesis de San Isidro de El General, lanzó un reto al padre Luis Picado para que encuentre una fórmula que permita tener expuesto permanente al Santísimo Sacramento y sacerdotes dispuestos para atender a cada uno de los fieles en el momento que lo soliciten.

El obispo de San Isidro de El General, acompañado por los párrocos entrante (a su derecha) y saliente.

El obispo de San Isidro de El General, acompañado por los párrocos entrante (a su derecha) y saliente.

Pero también le pidió un plan de evangelización propio, para la parroquia de San Isidro Labrador (una misión también encomendada a cada uno de las otras veinticinco parroquias que conforman la diócesis de San Isidro) no como una solicitud, sino por una disposición decretada por él, de acatamiento obligatorio.

El padre Luis, quien llegó a asumir la titularidad de la parroquia de San Isidro Labrador, a partir de las tres de la tarde de hoy, tres de enero de 2015, asumió “la pequeña tarea” encomendada por el obispo, con la convicción de que contará con la ayuda de Dios, los sacerdotes, colaboradores y fieles católicos, y con una firme certeza de que no lo va a doblegar el cansancio.

Luis Picado llega a sustituir al padre Alexis Madrigal, quien estuvo al frente de la parroquia durante dieciséis años. Con cuarenta y tres años de sacerdocio y vinculación con la diócesis de San Isidro de El General, el padre Madrigal se retiró con los aplausos de una nutrida cantidad de fieles que asistieron a la ceremonia en que le fueron entregados a Picado los principales símbolos sacramentales del catolicismo.

Al nuevo párroco (sentado) se le asigna una enorme responsabilidad.

Al nuevo párroco (sentado) se le asigna una enorme responsabilidad.

Coincidente con la fiesta de la Epifanía (la manifestación de Dios, a través de su hijo, Jesucristo) de previo y durante la eucaristía, se leyó el decreto mediante el cual el obispo nombra a Picado como nuevo cura párroco; se le entregaron la catedral/parroquia, el altar, la pila de agua bautismal y la llave de la Sacristía y se le asignó una lista de responsabilidades.

“Porque la parroquia de San Isidro Labrador, que también es catedral, tiene que ser un modelo de parroquia; tiene que pensar en términos de universalidad; no es para atender sólo a los habitantes de San Isidro, sino abrir los brazos a los fieles procedentes de todas las parroquias”, según expuso monseñor Gabriel Enrique Montero.

El obispo fue enfático en que la parroquia de San Isidro debe ser un ejemplo de celebraciones litúrgicas, donde todos los fieles de la diócesis puedan encontrar una catedral siempre abierta, donde tiene que llegarse a dar un servicio de confesiones continuas, como un instrumento para que los católicos sientan que son acogidos cuando los asista la voluntad de reconciliarse con Dios.

El padre Enrique lee el decreto de nombramiento del nuevo párroco. Detrás, el padre Madrigal.

El padre Enrique lee el decreto de nombramiento del nuevo párroco. Detrás, el padre Madrigal.

—No sé de dónde va a conseguir el padre Luis sacerdotes; habrá que conseguirlos de afuera; o que Dios nos ayude con más vocaciones sacerdotales, dijo Fray Gabriel Enrique, al reconocer que es un reto muy grande al que deberá encontrar soluciones el nuevo párroco.

El padre Luis asumió el control de la parroquia con un templo nutrido de feligreses, entre los que estaban miembros de la familia del sacerdote y feligreses que llegaron a acompañarlo desde Ciudad Neily –desde cuya parroquia es trasladado a San Isidro- y de otras comunidades donde ha ejercido el sacerdocio.

Nacido en Chánguena de Buenos Aires, un lugar “a donde también llega el Espíritu Santo”, según sus palabras, no solo es responsable ahora de todas las obligaciones de la Parroquia y de las tareas solicitadas monseñor Gabriel Enrique, sino que deberá suplir al obispo en la celebración de la eucaristía, cuando él no esté presente.

Fray Gabriel Enrique expresa que la parroquia de San Isidro Labrador debe ser un modelo; agradece al padre Alexix Madrigal y presenta al padre Luis Picado.

[soundcloud url=”https://api.soundcloud.com/tracks/184373111″ params=”color=ff5500&auto_play=false&hide_related=false&show_comments=true&show_user=true&show_reposts=false” width=”100%” height=”166″ iframe=”true” /]


3 enero, 2015

Anúnciate Gratis