Desbordante expectativa por créditos para trabajar

Utraipez, Banca de Desarrollo.

Carlos Monge
prensa@perezzeledon.net

R
epresentantes de las organizaciones productivas locales y productores independientes desbordaron, hoy, jueves 30 de octubre de 2014, la sala de reuniones de la Unión de Trabajadores Agroindustriales de Pérez Zeledón (UTRAIPEZ) a la expectativa por los beneficios de la Banca para el Desarrollo.

Comparecieron a escuchar al director ejecutivo de la Secretaría Técnica de Banca para el Desarrollo, Miguel Aguiar, quien se desplazó hasta San Isidro de El General por invitación del ex diputado Gustavo Arias y los miembros del Comité Pro Reactivación de Pérez Zeledón.

Dirigentes del Comité pro Reactivación, con Miguel Aguiar y Gustavo Arias.

Dirigentes del Comité pro Reactivación, con Miguel Aguiar y Gustavo Arias.

La Banca para el Desarrollo existe y ha venido funcionando, pero una reforma a la Ley, promulgada recientemente por la Asamblea Legislativa, le concede al sistema una serie de condiciones para facilitar el acceso al crédito a los pequeños y medianos productores, a tasas de interés notablemente más bajas que las de mercado.

Lo que falta es que la Presidencia de la República sancione la ley y se le publique en La Gaceta; la disposición de un Reglamento y el nombramiento de una junta directiva, todo lo cual habría de cumplirse en un plazo de aproximadamente tres meses, según expuso Aguiar.

A partir de entonces, las facilidades para acceder a créditos para el desarrollo van a ser mayores, para todos los agricultores, ganaderos y otros productores de todo el país, con el apoyo de la infraestructura y el aparato logístico del Banco de Costa Rica, escogido como el administrador del dinero del sistema Banca para el Desarrollo.

La sala de reuniones de Utraipez se hizo pequeña.

La sala de reuniones de Utraipez se hizo pequeña.

El agricultor, entonces, podrá acudir a su cooperativa o asociación, el ganadero a su cámara y el artesano a su organización (donde los conocen y saben que son buena paga) a solicitar el crédito; la organización tendrá dinero disponible, (prestado por la Banca de Desarrollo a través del BCR) y podrá dárselo en un tris, con solo una letra de cambio o algún requisito manejable.

Así ha venido funcionando la Banca de Desarrollo, aunque “en doble y con chancha” (para usar un término de don Pepe Figueres) cediendo dinero a organizaciones de reconocido prestigio, como la Cooperativa de Agricultores de San Antonio (Coopeasa) y CoopeAgri a través de Credecoop, su brazo financiero.

Miguel Cartín recordó las necesidades que tiene Pérez Zeledón, para reactivar la economía.

Miguel Cartín recordó las necesidades que tiene Pérez Zeledón, para reactivar la economía.

Y el éxito ha sido abrumador. Banca para el Desarrollo ha concedido créditos superiores a los 17 mil millones de colones, con morosidad cero; y los operadores (las cooperativas) mantienen una recuperación de los créditos casi total, según expuso Aguiar.

Sin tantos trámites burocráticos, sin estar sometidos a los rigores de la Superintendencia de Entidades Financieras (que, entre otros requisitos, exige a los bancos una sólida rentabilidad) y sin mayores exigencias, Banca de Desarrollo estará en capacidad de reducir los costos de operación y, con ello, llevar las tasas de interés a un treinta o cuarenta por ciento de las que rigen en el mercado.

La expectativa por la Banca de Desarrollo es desbordante, entre los productores de este Pérez Zeledón, sedientos de créditos para trabajar y reactivar una economía que comenzó a caer desde hace tres décadas.


30 octubre, 2014

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