Consternación e impotencia por crisis de Escuela Científica

Escuela Científica

Carlos Monge
prensa@perezzeledon.net

La Escuela Científica de la Universidad Nacional, sede Región Brunca, fue clausurada en un clima de consternación para los padres de familia y el personal que trabajaba en ella y de impotencia para sus administradores, que movieron cielo y tierra para evitarlo.

La clausura fue comunicada a los padres de familia el viernes de la semana pasada, 25 de enero de 2013, al cabo de una serie de reuniones de los altos representantes de la academia con funcionarios del Ministerio de Educación Pública, en la búsqueda de apoyo económico para mantener la en funcionamiento durante el curso lectivo que se inicia en febrero.

Durante las reuniones que sostuvieron con el Ministro Leonardo Garnier, la Viceministra Dyalah Calderón y el titular de la Dirección Educativa de Pérez Zeledón, Omer Fonseca, sólo encontraron un no definitivo. No hay dinero; no hay posibilidades de que el MEP –deficitario, de por sí, con la educación pública- pueda brindar apoyo a una escuela privada.

La participación del Ministerio en escuelas privadas, igual que en universidades privadas y públicas, está limitada a autorizar su funcionamiento y validar los títulos.

La Administración de la Escuela entró en crisis durante el curso lectivo del año pasado -2012- debido a la baja matrícula y la dificultad se agravó en el presente año, en que, debido a que fueron muy pocos los niños matriculados, los ingresos fueron insuficientes para darle continuidad al proyecto.  Operaba como un ente privado y, en consecuencia, dependía del pago por los estudios para su sostenimiento.

Fue un balde de agua fría para los padres de familia que matricularon a sus hijos en la Científica y quedaron sin cupo en otras escuelas; y también para los educadores y demás trabajadores del plantel que –aunque contratados año a año sólo por el período del curso lectivo- de pronto se dieron cuenta de que quedaban sin trabajo.

La Escuela Científica nació en el año 1993, como un proyecto de extensión  de la educación que imparte la Universidad Nacional, sede Región Brunca, y de la cual también forma parte el Colegio Científico. Ambos, Colegio y Escuela, han alcanzado reiteradamente el nivel de excelencia y en el caso específico de la escuela, el mayor dolor lo expresan los padres de familia que vieron a sus hijos llegar a niveles superiores de educación con bases más sólidas que los del promedio de las escuelas públicas.

Se sustentaba en una “filosofía reconstructivista, cuya base fundamental era la pedagogía operatoria y la metodología participativa. La UNA aprovechaba sus amplios terrenos boscosos del barrio Sinaí, donde está ubicada, para desarrollar en los niños el interés por la conservación de los recursos naturales.

En esta institución, los niños tenían la oportunidad de aprender mediante alternativas educativas en los campos científico y tecnológico. Los estudiantes investigaban y experimentaban, aprendían a apreciar la belleza y a comprender los valores éticos y espirituales de su grupo social.

En sus propósitos de promover una formación integral en los estudiantes, la Escuela Científica ponía especial atención a la enseñanza de las ciencias, las matemáticas, la química, la informática y la biología.

Con el cierre, el sistema educativo costarricense queda disminuido y lastimado.

 

La foto muestra parte de las instalaciones de la Escuela. Es propiedad de la Escuela Científica.

 

29 enero, 2013

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