Camino a Linda Vista al borde del derrumbe

Linda Vista de Rivas

Carlos Monge
prensa@perezzeledon.net

A
unque, a vista de buen cubero, no parece que represente un peligro inmediato para la integridad de las personas, el deslizamiento de una ladera podría dejar a la comunidad de Linda Vista de Rivas aislada y en condiciones críticas.

Linda Vista es un caserío a donde se ingresa por una deteriorada calle con trechos de cemento, asfalto y lastre, un kilómetro antes de la villa de Rivas, Pérez Zeledón, que fue creada por el Estado costarricense para solucionar las necesidades de 65 familias que quedaron a la intemperie, por causa del huracán César, en agosto de 1996.

El camino, un poste y la cañería, a punto de derrumbe.

El camino, un poste y la cañería, a punto de derrumbe.

El deslizamiento ocurre a unos 200 metros de la entrada, básicamente debido a la inestabilidad del terreno. Para abrir acceso a la finca en que fue ubicado el caserío se construyó un relleno, sobre alcantarillas que servían de salida a las aguas pluviales.

Pero, al ceder el relleno y la ladera, las alcantarillas se hundieron y desacomodaron. Ingenieros municipales analizaron el inconveniente y formularon recomendaciones, para evitar que la ladera se siga deslizando, pero la vía de solución es imprecisa porque la Municipalidad de Pérez Zeledón está sin recursos para cortar el paso al deslizamiento, según informó la alcaldesa Vera Corrales.

La situación es apremiante, porque el eventual derrumbe del camino no sólo dejaría al sector incomunicado.  Al menos un poste del alumbrado público está al borde derrumbe y junto al camino también se encuentra la tubería del agua potable. Si el camino se hunde, Linda Vista queda aislada, sin corriente eléctrica y sin agua.

Loretta Zúñiga Hidalgo, vecina de Linda Vista y miembro del comité local de desarrollo, recalca que la situación es particularmente difícil porque la mayoría de los habitantes adultos sale a trabajar, en la ciudad de San Isidro o en el sector de Rivas. Además, los colegiales.

La ladera se sigue deslizando.

La ladera se sigue deslizando.

Explica que, aunque rural, Linda Vista es una comunidad semi agrícola, porque las casas fueron ubicadas en lotes de mil metros como promedio. Tienen tierra para producir algunos productos que les ayuden con la economía hogareña, pero no lo suficiente para redondear los ingresos que se necesitan para la manutención de la casa.

En Linda Vista no hay asociación de desarrollo, sino un comité adscrito a la Asociación de Desarrollo de Rivas, algo que le resulta de poco provecho, porque son muchos los caminos del distrito que se encuentran en mal estado.

Tampoco le favorece el origen heterogéneo de los miembros de la comunidad. Son damnificados que llegaron desde lugares muy diversos del cantón de Pérez Zeledón, que se dedican a actividades también muy variadas. El que salgan a trabajar fuera y, en consecuencia, estén durante poco tiempo en sus casas, les impide integrarse para demandar con fuerza servicios y mejoras. La misma Loretta llegó procedente de San Isidro y trabaja en la ciudad.

Linda Vista no las ha tenido consigo. Sus habitantes tuvieron que esperar desde 1996, en que el César causó una gran destrucción en Costa Rica, hasta 2000, para que la Comisión Nacional de Emergencia les diera una solución a la necesidad de vivienda.  Durante ese lapso, las familias afectadas tuvieron que vivir al abrigo de familiares o en casas prestadas o alquiladas.

En aquella ocasión, en Costa Rica hubo alrededor de mil viviendas y 170 puentes dañados o destruidos, debido a lo cual el Gobierno se vio precisado a invertir 40 mil millones de colones.


19 agosto, 2013

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