AyA se opone a hidroeléctrica en Buenos Aires

Proyectos hidroeléctricos (2)

Carlos Monge
prensa@perezzeledon.net

A
unque está abierto a avalar un proyecto hidroeléctrico, cuando lo considere viable, el Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillado (AyA) se opone al desarrollo del PH Consuelo, en el cantón de Buenos Aires.

La posición del AyA, en relación con el Proyecto Hidroeléctrico Consuelo, fue puesta en relieve en un documento dirigido al Ministerio de Ambiente y Energía en el pasado mes de agosto de 2014, del cual fue enviada copia al Concejo de Buenos Aires en setiembre.

El AyA analizará y se pronunciará en cada caso en particular.

El AyA analizará y se pronunciará en cada caso en particular.

El Concejo declaró una moratoria para la instalación de plantas hidroeléctricas de capital privado en el territorio de su jurisdicción, pero luego la levantó, acuerdo que sorpresivamente fue vetado por el alcalde Carlos Mora.

En esta parte de los acontecimientos, que se intensificaron durante los recién pasados meses de agosto y setiembre, debido a la fuerte presión que ejercen los habitantes, respaldados por diversas organizaciones sociales, también fue enviado al Concejo el documento en que el AyA se opone al Proyecto Consuelo, mediante un oficio suscrito por Yamileth Astorga, presidenta ejecutiva de la institución.

Es un pormenorizado documento en que se especifica que el PH Consuelo es inviable –de la manera en que está concebido- porque estaría utilizando el agua del río Cañas que la institución necesita para abastecer al distrito Buenos Aires y los poblados de Guadalajara, El Socorro y Santa Marta, éstos en el distrito Brunka.

En los cantones de Pérez Zeledón y Buenos Aires hay una fuerte oposición contra los generadores privados.

En los cantones de Pérez Zeledón y Buenos Aires hay una fuerte oposición contra los generadores privados.

El proyecto hidroeléctrico se estaría abasteciendo del agua en un punto superior al previsto por AyA para instalar las tomas y plantas de tratamiento. Y, como consecuencia de ello, además de la reducción del caudal de agua –crítico en temporadas particularmente secas- se estarían modificando la topografía y el uso actual del suelo, durante la construcción de embalses y caminos y la instalación de tomas y tuberías. Esto causaría un impacto en los estudios ya realizados por el AyA, indica el documento.

Las actuales políticas gubernamentales están abiertas a la eventual instalación de plantas hidroeléctricas. Pero son claras en estudiar cada caso, en particular, para comprobar que no se esté causando daños o limitaciones a la población y al medio ambiente.

Así lo hizo ver la presidenta de AyA, por ejemplo, durante una reunión que sostuvo recientemente en San Isidro de El General, con representantes de diversas organizaciones que avalan o se oponen a la generación hidroeléctrica mediante pequeñas plantas de capital privado.


2 octubre, 2014

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