Asociaciones se conforman con trabajar en obra comunal

Collage emblemático de Mucachi (Mujeres Campesinas del Chirripó), una asociación de desarrollo que se dedica a mejorar las condiciones de sus familias.

Carlos Monge
prensa@perezzeledon.net

Aunque en la Región Brunca existen más de cuatrocientas asociaciones de desarrollo que cuentan con el respaldo de la Dirección Nacional de Desarrollo de la Comunidad (Dinadeco), la inmensa mayoría de ellas limita sus acciones a la obra comunal.

Sus juntas directivas, más que el conjunto de los asociados, trabajan con mucho ahínco y no pocos desvelos, por conseguir mejoras para sus calles, que les construyan aceras y les instalen alcantarillas, que les aporten un salón comunal. Su labor, sin duda, es importante para la comunidad, pero no hay una repercusión económica directa en los hogares.

Hay algunas pocas asociaciones, sin embargo, que son dignas de mencionar por el trabajo que realizan para generar ingresos para sus hogares, mediante proyectos creativos e innovadores. Las cuatro primordialmente están integradas por mujeres.

Se trata de las asociaciones de Mujeres Campesinas de Chirripó (Mucachi), de Mujeres Artesanas de Abrojo, de Mujeres Productoras de Concepción de Pilas y la Asociación Pro Arte de Osa.

Daniel Mesén, director regional, destaca la labor que vienen realizando estas organizaciones, que no solamente han ideado proyectos que les generen ingresos, sino que están en frecuente capacitación, con la ayuda que les brindan instituciones como el Instituto Nacional de la Mujer (Inamu) y el Instituto Nacional de Aprendizaje.

Cada una de esas organizaciones tiene la base del proyecto en su respectiva comunidad, en San Gerardo de Rivas, Pérez Zeledón, si se trata de Mucachi; en el cantón de Corredores las de Abrojo; en el cantón de Buenos Aires las de Concepción de Pilas y en Puerto Cortés las del cantón de Osa.

En Concepción, la asociación cuenta con hotel, restaurante y panadería. Las de Osa desarrollan un sorprendente trabajo en los campos de la artesanía y la escultura. Además, en esta asociación hay escritores y escritoras.

Mesén destaca la alta calidad de los productos que ofrecen. Las artesanas de Osa y Abrojo no se quedan intentar algo que a veces no es tan acabado ni tan artesanía. Se han preparado, para lograr artesanías de la más alta calidad.

Pero su renombre trasciende poco; prácticamente no hay referencias de estas tres asociaciones en Internet y su proyección más allá de sus comunidades está limitada a su participación en ferias.

En su lugar, sí es posible encontrar un sitio web, un espacio en Facebook y la mención de Mucachi en algunas otras publicaciones. Su participación en la red social, sin embargo, no muestra movimiento y su página web sólo contiene una información muy general. Hoy se considera fundamental, para la evolución de cualquier empresa, la utilización adecuada de la tecnología de las comunicaciones.

En su página, las Mujeres Campesinas del Chirripó aportan pequeñas fotografías de tres de sus productos: tejidos, artesanías con materiales de reciclaje y una muñequita de trapo, que revelan la alta calidad de su obra.

Mucachi es una organización integrada en octubre de 2009, por mujeres que dispusieron mejorar su calidad de vida. Pagaron sus primeros cursos de manualidades y materializaron la idea de producir suvenires para los turistas que llegan a su comunidad con el fin de escalar la montaña o por la Carrera Internacional al Cerro Chirripó.

Su primera incursión en el mercado fue con manualidades tejidas y bordadas, artesanía en periódico y papel reciclado y matas, durante la fiesta patronal de San Gerardo de Rivas, apenas tres meses después de que recibieron los primeros cursos.

Desde entonces, las mujeres del Chirripó han trabajado en diversos proyectos y han mantenido reuniones con otros grupos interesados en el medio ambiente. También cuentan con una impresora de serigrafía.

“Mucachi es más que una empresa. Es una manera en que las mujeres apartadas se han convertido en amigas cercanas. La raíz de los éxitos que hemos tenido se debe al concepto sencillo de que las mujeres de una comunidad logran cuando están unidas, no solamente en las finanzas; en la sociedad también”, dicen en su página web.

El trabajo que realizan estos cuatro grupos de mujeres muestran las posibilidades que tienen las comunidades de la Región Brunca –casi todas con situaciones de pobreza- de revertir la situación social y económica de sus habitantes.

En lo relacionado específicamente con la posibilidad de desarrollar proyectos que mejoren la condición económica de los asociados, la Ley de Dinadeco contempla “Organizar y poner en práctica actividades que busquen el mejoramiento de las comunidades y condiciones de vida de la población, ajustadas a las disposiciones de la Ley (3859) y su Reglamento”. Aquí hay un filón inexplotado.


10 diciembre, 2012

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