Alcaldesa llama la atención sobre asignaciones “imposibles”

Edificio Municipal de Pérez Zeledón.

Carlos Monge
prensa@perezzeledon.net  

P
or segunda semana consecutiva, la alcaldesa Vera Corrales se sacudió de obligaciones emitidas desde el Gobierno de Pérez Zeledón, por considerarlas imposibles de cumplir o de implementar.

En la sesión municipal de ayer, martes 11 de marzo de 2014, solicitó a los síndicos que vayan lo trascendental, con los proyectos de mayor impacto, en lugar de presentar un collage de pequeños propósitos que, por la complejidad del procedimiento administrativo, quedan sin ejecutar, con el consecuente desaire para los pobladores y los líderes políticos y el estancamiento de los recursos.

Pide a los síndicos que no la atasquen con mini proyectos.

Pide a los síndicos que no la atasquen con mini proyectos.

La semana anterior, Corrales vetó un acuerdo del Concejo en que se le giraban instrucciones para que dispusiera de un espacio para poner en funcionamiento una oficina promotora de turismo, tomando del personal de la Administración un par de secretarias, para que se encargaran de la proyección de Pérez Zeledón.

No hay espacio; no hay plata; no hay personal disponible…  El veto, que anoche quedó en firme, fue causa de una notoria decepción para el regidor independiente Wilberth Ureña, quien considera que los vetos y los desaires administrativos contra otras de sus iniciativas le parecen actos de mala fe.

En Pérez Zeledón hay regidores que consideran a la Administración como un “cementerio de acuerdos municipales”; y la Alcaldesa argumenta que  trata de encontrar remedio a acuerdos para cuya implementación no tiene recursos o posibilidades inmediatas.

Acerca de los proyectos presentados por los consejos de distrito (el síndico más los concejales) dijo que se encuentra en un atascamiento sin salida. Ciento cincuenta proyectos, y contando… hasta para comprar cucharas y coladores.

Con grandes proyectos se logra mayor impacto.

Con grandes proyectos se logra mayor impacto.

El inconveniente que observa es que tanto proceso administrativo demanda un proyecto de cuatrocientos mil colones como uno de diez millones y que si le presentan muchos proyectitos pequeños, ni la Administración va a poder sacarlos adelante ni los concejos de distrito van a poder resolver las pequeñas necesidades de sus comunidades. Al costo político se suma la falta de ejecución de los presupuestos.

Enrique Brenes, síndico del distrito Daniel Flores, reconoció que la Administración se encuentra con limitantes de personal; y argumentó que un concejo de distrito como el suyo se ve en la necesidad de atender las necesidades de dieciocho asociaciones de desarrollo y comités específicos, con los poquitos recursos que la Municipalidad les asigna.

Pero Corrales insistió en que el problema a resolver es de volumen; en que la solución está en priorizar; y sentenció: “La lección más grande que aprendí durante mi primer año de gestión, es que no se le puede quedar bien a todo el mundo”.


12 marzo, 2014

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