Airada reacción en la Municipalidad contra los inquilinos del Mercado

Mercado regidores furiosos (2)

Carlos Monge
prensa@perezzeledon.net

L
as relaciones entre la Asociación de Inquilinos del Mercado Municipal y el Concejo de Pérez Zeledón llegaron a un punto de quiebre en que se habló, incluso, de la medida extrema de cerrar el complejo comercial.

Las negociaciones que sostuvieron representantes de ambas entidades, durante el presente mes de octubre de 2014, para fijar las tarifas de alquiler de los locales del Mercado para el próximo quinquenio, terminaron sin un acuerdo y será al Concejo, ahora, al que le corresponderá tomar la decisión de establecer los nuevos precios.

El Mercado es el principal lugar de encuentro de los generaleños.

El Mercado es el principal lugar de encuentro de los generaleños.

Pero de previo al siguiente paso –el de conocer la recomendación de la comisión creada para conocer el asunto de las tarifas- un comentario de la regidora Kemly Jiménez, acerca del contenido de un volante manuscrito y anónimo convocando a los inquilinos a que se presentaran a ejercer presión en la sesión municipal de anoche desató una tormenta sobre los inquilinos. La apechugaron una decena de ellos, que acudieron a la sesión.

La respuesta fue de ataque contra el o los responsables del manuscrito, en que se dice que la Municipalidad pretende aumentarles las tarifas en un 244 por ciento, cuando los miembros de la Comisión afirman que fueron condescendientes con los inquilinos, al aceptarles su propuesta de ajuste de un 75 por ciento.

La presidenta del Concejo e integrante de la comisión negociadora, María Esther Madriz, dijo que si no están de acuerdo en la tarifa del 75 por ciento, los inquilinos podrán recurrir a la vía contencioso administrativa.

El roce se origina en la fijación de las tarifas de alquiler.

El roce se origina en la fijación de las tarifas de alquiler.

Pero el regidor David Araya fue más allá, sugiriendo que si se va a pensar en un aumento bajo y desventajoso, su voto va a ser negativo; y argumentó que para tener un mercado deficitario, subvencionado por la Municipalidad, lo que corresponde es cerrarlo.

El regidor Manuel Alfaro, por su parte, citó que durante el quinquenio que finaliza, el Mercado está dejando pérdidas de 98 millones de colones; reiteró lo dicho por Araya en el sentido de que el Mercado perdió desde hace muchos años el carácter social por el que fue creado y afirmó que hay familias que se están haciendo millonarias, al apoderarse de hasta seis locales.

De toda manera, es un principio de la administración que un negocio debe producir ganancia, aunque esta sea de un uno por ciento, argumentó el regidor Juan Durán, el otro miembro (junto con Madriz) de la comisión negociadora representante de la Municipalidad. Durán, a diferencia de Madriz, Araya y Alfaro, propuso que se buscara una salida armoniosa al diferendo.

Se dice que el mercado se llenó de sodas y carnicerías y que se desvirtuó el espíritu por el que fue creado.

Se dice que el mercado se llenó de sodas y carnicerías y que se desvirtuó el espíritu por el que fue creado.

El conflicto era de esperar, porque ha aflorado cada vez que se llega a las negociaciones sobre las tarifas, pero no con la vehemencia de esta ocasión. La Ley de Mercados Municipales establece que las tarifas de alquiler se deben negociar cada cinco años.

La tarifa del 75 por ciento (un 15 por ciento anual) es, para algunos regidores, algo “ridículo”, por tratarse de establecimientos comerciales. La apreciación toma especial relevancia porque en el mercado hay unos treinta locales por los que se pagan alquileres de cincuenta y cuarenta mil colones mensuales, en tanto que fuera del Mercado los alquileres de negocios de características parecidas andan en el medio millón de colones.

En la tarifa del 75 por ciento, se explicó, se estaba contemplando un 12 por ciento correspondiente al costo de oportunidad y un 63 por ciento por aumentos en el costo de la vida y mejoras, como las instalaciones eléctricas internas de los locales que la Municipalidad deberá sustituir, por orden del Ministerio de Salud, de manera urgente.

Una moción de orden para que se diera a Jorge Monge Agüero, presidente de la Asociación de Inquilinos, la oportunidad de responder sobre la marcha las apreciaciones de los regidores, presentada por el regidor Wilberth Ureña, fue rechazada por siete votos contra dos, el suyo y el de la regidora Jiménez, bajo el argumento de que el dirigente podrá hacerlo en la sesión del próximo martes, en que hay un espacio dedicado a la atención de vecinos.


29 octubre, 2014

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