¡Y dale con el dengue!

Alcaldesa Vera Corrales en Baidambú.

Carlos Monge
prensa@perezzeledon.net

P
ese a la intensa labor que se ha desarrollado con el protagonismo de diversas instituciones y organizaciones locales, la incidencia del dengue en Pérez Zeledón no disminuye, al punto de que, al presente mes de noviembre de 2013, la cifra de personas afectadas ya se acerca a dos mil.

El más reciente informe de Marcela Rodríguez, encargada de Mercadotecnia del Ministerio de Salud, especificaba que ya eran 1848 personas las afectadas, con la particularidad de que Pérez Zeledón se vuelve a poner a la vanguardia en las estadísticas rojas de la Región Brunca, con un 34% del total de la incidencia.

Funcionarios de diversas instituciones, en un barrido casa por casa.

Funcionarios de diversas instituciones, en un barrido casa por casa.

Redondeada a dos mil, la cifra de enfermos por dengue (un generaleño fuera de juego durante una semana) equivale a cuarenta “años sabáticos” de calenturas y malestares y  ausencia o falta de rendimiento en el trabajo, sin tomar en cuenta que el registro corresponde sólo a quienes llegaron a solicitar ayuda médica. En casos particulares, el dengue también mata.

“Es preciso actuar de inmediato, eliminemos los criaderos”. “No podemos bajar la guardia”. “El próximo puede ser usted”, recuerda el Área Rectora del Ministerio de Salud, en un aviso que ya es de todos conocido, para algunos desde que comenzó la epidemia, hace más de veinte años.

La posibilidad de erradicar la enfermedad es tan simple como eliminar los criaderos de los zancudos que la propagan; pero la experiencia parece revelar que a los habitantes de Pérez Zeledón, descendientes de aquellos invencibles pioneros que forjaron el Valle de El General, ahora les resulta cansado hasta agacharse a recoger los empaques de aluminio y las botellitas de plástico que otros, menos conscientes todavía del daño que están causando, van tirando por las calles y en los lotes baldíos.

“Yo no tiré esas bolsitas”, decía una señora de Pavones que se defendía de la tarea de levantar unos potenciales criaderos, bajo el argumento de que ella mantenía limpio, como ninguna otra, el patio de su casa. El problema es que el mosquito, de preferencia exclusiva por las aguas estancadas pero limpias, no pregunta quién fue el que le tendió la cama ni hace preguntas cuando sale a picotear.

La campaña del Ministerio de Salud es incesante.Los adultos pueden recordar los “reality” televisivos de cuando el entonces presidente José María Figueres salía a fumigar los vecindarios marginales donde se concentraban los mayores criaderos de zancudos. Desde entonces, las campañas han sido continuas y sistemáticas.

En Pérez Zeledón se han realizado campañas de la más diversa índole, a veces cuando los funcionarios de las instituciones públicas han unido esfuerzos para realizar barridos casa por casa y a veces también incorporando a las comunidades enteras en la labor de limpieza que, valga la intromisión de Perogrullo, no están limpias.

Pero la incidencia en Pérez Zeledón continúa figurando entre las más altas del país, porque todavía quedan criaderos o porque hay otros nuevos, y en este nuevo llamado del Ministerio de Salud se destaca que todavía quedan cinco o seis semanas de lluvias, en el período de transición de la estación lluviosa hacia el verano, y que la comunidad debe intensificar la batalla contra la molesta y desgastante enfermedad.

En la foto de entrada, la alcaldesa Vera Corrales lidera una batida contra el dengue, en la comunidad de Baidambú, en el distrito Daniel Flores.

8 noviembre, 2013

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