Vuelven las tensiones al puente del Térraba

Manifestación Puente río Térraba.

Carlos L Monge B
prensa@perezzeledon.net

Unos cincuenta campesinos, con sus líderes, se mantienen desde las seis de la mañana en el puente del río Grande de Térraba, en Palmar Norte, como respuesta a las tensiones que se vivieron durante los últimos días, ante un nuevo amago de desalojo de la Finca Chánguena.

Daniel Villalobos, dirigente local, anunció en la mañana de hoy –martes 16 de febrero de 2016- que mantendrán ocupado un carril del puente, a lo largo del día, para recordarle al Gobierno que están esperando una solución al conflicto que se vive en dos fincas de Palmar Sur.

El asunto es que si los campesinos son desalojados, no tendrán fuentes de ingresos ni comida.

El asunto es que si los campesinos son desalojados, no tendrán fuentes de ingresos ni comida.

La ocupación del puente –escenario de dramáticas manifestaciones generadas por el conflicto, durante el año pasado- está causando un trastorno al tránsito de vehículos que  se desplazan entre el sector fronterizo de Paso Canoas y el resto del país, pero no lo impide.

La agitación volvió a este sector del sureste del país antier, cuando se anunció la presencia de fuerzas policiales en la comunidad de Palmar Norte. “”Las y los campesinos de Finca Chánguena y del cuadrante de finca 3 de Palmar Sur denuncian que se ejecutará un desalojo policial de estas fincas en las próximas horas. Asimismo, señalan que ya hay presencia policial en el centro de Palmar Norte, a pesar de no haber recibido una notificación formal del desalojo”, se consignó en la página de Facebook “Radio 8 de Octubre”.

La Coordinadora de Lucha del Sur, por su parte, informó por medio de un comunicado de prensa que “… se está a las puertas de un nuevo desalojo de las familias campesinas que trabajan y habitan Finca Chánguina y el Cuadrante 3… “Esto luego de que la Sala Constitucional rechazara un recurso de amparo presentado en diciembre pasado por la Defensoría de los Habitantes contra una orden de desalojo”.

El puente del río Grande de Térraba ha sido el escenario de diversas manifestaciones, como la de hoy.

El puente del río Grande de Térraba ha sido el escenario de diversas manifestaciones, como la de hoy.

La denuncia de la Coordinadora tuvo eco en los medios informativos nacionales, cuanto más porque la advertencia sobre lo que parecía un desalojo inminente, fue denunciada en la Asamblea Legislativa, por los diputados Carlos Hernández, Edgardo Araya y Patricia Mora, del Frente Amplio.

Los diputados esperan que, antes de que la Fuerza Pública tome alguna decisión, deberá darse una de dos soluciones: que el Tribunal de lo Contencioso Administrativo resuelta una serie de recursos presentados por representante de los campesinos, que están pendientes, o que el Gobierno de una respuesta efectiva a las demandas de tierra de los campesinos.

Unas cien familias, establecidas la finca agrícola Chánguena y el cuadrante de la Finca Tres, fueron desalojadas en octubre del año pasado, con lo que se desencadenó una serie de fuertes protestas en que los campesinos recibieron el apoyo de diversas organizaciones sociales y estudiantiles.

Ha habido una larga cadena de gestiones que han involucrado al Gobierno, la Universidad Nacional y la Defensoría de los Habitantes, entre otros.

Ha habido una larga cadena de gestiones que han involucrado al Gobierno, la Universidad Nacional y la Defensoría de los Habitantes, entre otros.

Tras algunos días de ocupación del Puente del Térraba, y antes de que recurrir a métodos represivos, el Gobierno cedió terreno. Ellos regresaron a las tierras ocupadas, mientras se les construía un caserío provisional y el Instituto de Desarrollo Rural (INDER) les conseguía una solución viable, para que los agricultores pudieran seguir trabajando.

Las tensiones volvieron en diciembre, al finalizar el término conferido por una juez de lo contencioso administrativo. La Fuerza Pública debió realizar el desalojo el 25 de diciembre, pero una intervención de la Defensoría de los Habitantes lo contuvo.

Hoy, el conflicto sigue parecido: el residencial construido en Palmar no fue aceptado por el grueso de los agricultores, porque  al salir de las tierras quedarían sin fuentes de ingresos, y el INDER todavía no ha concretado un proyecto para reubicarlos.

Sin más fuentes de ingresos –dado el alto índice de desempleo que sufre la zona sur- los agricultores sobreviven cultivando granos básicos y cultivando plátano, básicamente.

 

Créditos: Imágenes de registro y contenido de diversas fuentes: Universidad Nacional, Osa Informativo, Radio 8 de Octubre, Coordinadora del Sur.


16 febrero, 2016

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