Vendedores de repuestos se unen para tratar de competir

Disney Matamoros, secretaria de una organización creada por los vendedores de repuestos para competir con las grandes empresas.

Carlos Monge
prensa@perezzeledon.net

Un grupo de pequeños comerciantes dedicados a la comercialización de repuestos para automóvil tomaron la decisión de trabajar en equipo, para hacerle frente a la competencia que les imponen las empresas transnacionales.

Se integraron en la empresa Distribuidores Unidos de Repuestos del Valle y aunque la asociación está integrada sólo por cuatro, otras empresas locales los apoyan, acudiendo a su bodega para abastecerse cuando la necesidad lo amerita.

Henry Valverde, asistente del propietario de Auto Repuestos Zúñiga, (www.autorepuestoszuniga.com) confirma que la empresa prefirió mantenerse al margen de la empresa jurídica, aunque sí le brinda el respaldo de hecho y se sirve de las ventajas de comprar en la bodega colectiva.

Disney Matamoros, secretaria de Distribuidores Unidos, especifica que la asociación está conformada por las empresas Uresa, Uresa-Palmares, Valenciano y Alto.  Matamoros comparte Repuestos Alto con un hermano y sus dos hijos.

La empresaria explica que mediante la unión, los distribuidores de repuestos hacen compras en conjunto, con el fin de competir en precios y brindar al cliente un servicio más rápido. También están haciendo una promoción corporativa que consiste en otorgar un premio, bajo el lema “le echamos una manita con la entrada a clases”, entre los clientes que compren cierta cantidad de dinero en productos patrocinadores.

La asociación es una fórmula con la que los “repuesteros” tratan de sobrevivir ante la arremetida de empresas poderosas con franquicias otorgadas a personas ajenas a la región. “Se la pasan sentados en sus residencias de los barrios exclusivos de Escazú, esperando a que les llegue la plata; aquí no gastan un cinco. Nosotros, en cambio, vivimos en Pérez Zeledón y aquí queda nuestro dinero; si necesitamos fotocopias vamos a la fotocopiadora de enfrente; si necesitamos bolsas plásticas vamos a donde don Leo…”, ejemplifica Matamoros.

Una particularidad adicional que menciona Matamoros es que los empresarios locales dan garantía, por sus repuestos. “Si un repuesto no era lo que el cliente necesitaba, se lo cambiamos; si definitivamente no se lo podemos conseguir, le devolvemos el dinero. ¿En qué empresa pueden hacer eso, si al dueño ni siquiera lo conocen los empleados?”, se pregunta.

La socio economía de Pérez Zeledón viene en franca decadencia desde que se inició el presente siglo y no es hasta ahora cuando se están dando las primeras reacciones para encontrarle salidas a la crisis.

Ayer mismo, representantes de instituciones, empresas y productores de café anunciaron que están uniendo fuerzas para buscar soluciones a la situación que enfrentan los casi nueve mil pequeños cafetaleros que hay en Pérez Zeledón. La roya del cafeto precipitó las acciones, pero los productores de café viven en una permanente batalla contra otras enfermedades que afectan las plantaciones, contra los intereses garroteros bancarios y contra la manipulación de precios en el mercado internacional.

A finales del año pasado también se inició un movimiento entre los comerciantes de Pérez Zeledón –sin que hayan llegado a un plan concreto- para levantar sus empresas, minimizadas también por otros grandes comerciantes externos que compiten con artículos y precios de baja calidad.
 


8 enero, 2013

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