Vecinos de Santa Rosa están urgidos de puente y las autoridades no se mueven

Imagen: Vecinos de Santa Rosa están urgidos de puente y las autoridades no se mueven

Desde el 6 de setiembre están aislados

Juan Diego Jara A.
prensa@perezzeledon.net

Personas con discapacidad, adultos mayores, estudiantes y niños ponen en riesgo sus vidas a diario por esta situación.

Los vecinos del sector conocido como “Puente Los Arias”, de Santa Rosa de Río Nuevo, viven tremenda situación de emergencia tras  la caída del puente que comunica a su caserío, y que desde meses atrás, los tiene totalmente aislados.

El percance ocurrió el pasado 6 de setiembre, luego de que una cabeza de agua de grandes proporciones arrastró el puente vehicular de hamaca que permitía el acceso terrestre a dicho barrio. De acuerdo con Zaida Marín, vecina de la localidad, aunque horas después de lo acaecido recibieron la visita de funcionarios de la Comisión de Emergencias y del Ministerio de Obras Públicas y Transportes, quienes hicieron la valoración de los daños y prometieron ante los vecinos, coordinar esfuerzos con la Municipalidad para solucionar rápidamente el problema, a la fecha, todo sigue igual.

Marín, agregó que incluso personeros del MOPT se presentaron para recoger los cables que estaban en condiciones de volver a ser utilizados, y que días después ante la insistencia de los pobladores, fueron informados que momentáneamente se haría un puente peatonal para restablecer el paso y que se iniciarían los trámites para construir uno vehicular, lo cual tampoco pasó.

La vecina argumentó que posteriormente sostuvieron una reunión con los diferentes grupos organizados del distrito, donde estaban presentes  el alcalde Luis Mendieta Escudero y la diputada Xinia Espinoza, ante quienes plantearon los diversos problemas que afectan al distrito, y la respuesta de ellos fue que la siguiente semana se iniciaría la instalación del puente en la comunidad de Calle Mora y se seguiría con la instalación de una estructura de hamaca vehicular, en ese sector.

Desde el 6 de setiembre se derrumbó el puente de hamaca y las autoridades pertinentes no hacen nada para solucionar el problema.

Sin embargo, como habían pasado dos semanas desde que se realizó el trabajo en Calle Mora, y un mes y seis días de la emergencia, y nadie se había hecho presente con los materiales para el puente, una comisión de vecinos se apersonó el día lunes 10 de octubre al MOPT, para conocer el avance de los trámites; ahí se les informó que dicho trámite es competencia de la Municipalidad.

Fue así que con esa información, se dirigieron a la Municipalidad de Pérez Zeledón  para conversar con el alcalde, quien los recibió en los pasillos del ayuntamiento y se comprometió con ellos a gestionar la construcción del puente. Pero a la fecha,  no se ha hecho nada.

“En vista de que no obteníamos respuesta enviamos una carta narrando los hechos y nuestras necesidades urgentes al señor alcalde y dando el plazo de ley para una respuesta por escrito.  Sin embargo a pesar de que hemos ido a preguntar por el documento; no se nos ha contestado. Hemos continuado realizando gestiones: cada semana acudimos a la Comisión de Emergencias y al MOPT.  Se nos informó que ya los materiales que aportaría la Comisión de Emergencias estaban listos y solo faltaba enviar a recogerlos por parte de la Municipalidad, no obstante ahora aparece un documento enviado por la CNE en San José, donde se dice que faltan requisitos por parte del ingeniero municipal y que no se dará trámite hasta que los presenten, así mismo que sólo dan un plazo de 10 días.  En el MOPT, también solicitaron otros planos y documentos y la verdad no sabemos por qué los trámites no se hacen correctamente y con tanta lentitud, como si esto no fuera una emergencia”, aseveró.

Los vecinos del “Puente Los Arias” denuncian además que en ese caserío  viven personas con problemas de salud muy serios. Por ejemplo: José Miguel Montero Ortiz, está parapléjico por secuelas de poliomelitis. Su medio de transporte es un vehículo adaptado a su discapacidad y debe desplazarse caminando 300 metros por una cuesta, para poder llegar a su casa de habitación.

Abdenago Mata Vargas es un adulto mayor de 96 años, quien actualmente padece una  fractura de cadera,  requiere con regularidad atención médica y no ha podido volver a control médico; además si se presentara una emergencia mayor, sus familiares no tendrán cómo sacarlo.

Roxana Arias Mata es una joven  operada de un tumor cerebral que le afectó el lado derecho del cuerpo, por lo que se moviliza en silla de ruedas. En las condiciones actuales resulta imposible su traslado por las vigas que instalaron los vecinos.

Los vecinos improvisaron un pequeño paso, pero no pueden ingresar vehículos a sus viviendas.

Karla Arias Mata es otra joven que tuvo una operación reciente de trasplante de riñón, y que requiere atención médica con regularidad e inmediata en caso de cualquier síntoma atípico.

Además, dos señoras mayores que tienen problemas en sus piernas y se les dificulta caminar. Aunado a los problemas antes mencionados es necesario resaltar la situación que viven a diario los  escolares y colegiales quienes deben cruzar el río  para poder asistir a sus centros educativos, con el peligro de que una cabeza de agua los arrastre.

También  jóvenes que deben salir a trabajar al centro de San Isidro.  En algunas ocasiones han tenido que esperar hasta tarde de la noche a que baje la corriente del río para poder cruzar.

La mayoría de los pobladores de este barrio son campesinos que subsisten de la agricultura, granjas avícola y porcina en pequeña escala; y en estos momentos no tienen por donde sacar sus productos para salir a  venderlos. Caso específico el del  señor Mario Arias, quien no pudo volver a sacar sus productos a la Feria del Agricultor; aunque este es su medio de subsistencia.

Los vecinos señalan que algunos vehículos quedaron en las viviendas al otro lado del río y no pueden ser utilizados, a pesar de que son la herramienta de trabajo. Caso específico el de dos constructores, que necesitan de su automotor para trasladarse a sus empleos.

Por todo lo anterior y a raíz de las intensas lluvias, por tercera vez, el río se creció de nuevo y arrastró las vigas de madera que los vecinos habían instalado con esfuerzo propio y que se estaban utilizando como paso, con los altísimos riesgos que esta maniobra presenta y que solo podía ser utilizada por personas en condiciones óptimas de salud. “Presentamos ante ustedes nuestra petición para que a través de la divulgación y presión pública nos ayuden a buscar una solución al problema.En este momento también están acudiendo a la Defensoría de los Habitantes, para plantear un recurso ante la Sala Constitucional”.

 “Hemos sido tolerantes y respetuosos de los procesos pero consideramos que a dos meses y 19 días de la emergencia no hay resultados palpables y es hora de actuar. Ojalá  no tengamos que lamentar la pérdida de algún ser humano para ver a las instituciones actuar”, concluyó Marín.


30 noviembre, 2011

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