Una “bottega” promete cambios en el arte generaleño

Bodegón. N.Sinopoli

Carlos Monge
prensa@perezzeledon.net

E
n el escenario de Pérez Zeledón se viene dando un cambio significativo hacia el arte, tanto en los campos de la poesía, la literatura y el teatro, como en la música y la pintura.

Parte de ese cambio tiene que ver con los programas del Ministerio de Educación Pública y con la creciente incorporación de niños y jóvenes a las diversas modalidades del arte, pero también se debe a la aparición de talleres que brindan a los estudiantes la oportunidad de conocer al menos las técnicas artísticas básicas.

Así –y sirvan sólo como ejemplo- es posible encontrar en San Isidro de El General la prestigiosa Escuela de Música Sinfónica y un taller literario y que funcionan con el respaldo de la Municipalidad,  teatro en los centros educativos  y escuelas privadas para los que optan por la pintura.

Una “bottega” en San Isidro

Un retrato de estudio. Cortesía de N.Sinopoli.

Un retrato de estudio. Cortesía de N.Sinopoli.

En ese mismo sentido es posible ver el surgimiento de talleres que, en Pérez Zeledón, son toda una novedad, como es el caso de “Trincheras, expresión artística” un proyecto con propósitos culturales para fomentar el arte, la cultura y la lectura “y cualquier otra manifestación artística”.

Pero ahora, hermanado por fines similares y con una estrecha relación de apoyo solidario, surge otro proyecto singular que da cabida a los artistas plásticos, o a los que quieran serlo, tan artístico y riguroso como la propia pintura: “Bottega D’Arte Fotográfica”.

Su propietario, Nicola Sinopoli, es un fotógrafo con formación europea recientemente instalado en Pérez Zeledón por obra del destino. Desde hace quince años está casado con una generaleña que llegó a estudiar a su ciudad, Reggio di Cantabria (sur de Italia), mediante un programa de intercambio. Y ambos se establecieron en San Isidro en el recién pasado mes de marzo de 2013.

La bodega está tomando forma en una vieja y acogedora casa de madera situada frente al edificio de la Cruz Roja, en San Isidro. Una “bottega” es un taller a donde acuden discípulos a aprender y maestros a trabajar, de la manera que ha ocurrido en Europa con la inmensa mayoría de los arquitectos, pintores y escultores inmortales.

La fotografía como un arte

Con las facilidades tecnológicas de hoy, es posible que todos los generaleños, sin excepción, hayan tomado una fotografía, de la misma manera en que muchos han pasado por una librería a comprar un pincel y una caja de pinturas y se hayan dedicado a plasmar alguna imagen.

Pero las fotografías no siempre son tan “buenas” y las pinturas no siempre llegan a una galería de renombre. A veces, una foto nos queda demasiado oscura, a veces movida, a veces desenfocada, a veces no tan bonita y a veces sin más interés que el que puedan darle los más allegados de la familia cuando esperábamos que el mismísimo sol se parara a verla. ¿Por qué? Porque la pintura, en su mejor expresión, es un arte que exige un conocimiento que va mucho más allá que apretar el disparador, aún con el conocimiento de técnicas y la disposición de una buena cámara.

Y ni se diga de una Certificación Giclée, un método de impresión digital utilizado en los museos más importantes, para demostrar la falsedad o la originalidad de una pintura, en la que Sinopoli es experto.  El Giclée es reconocido como la mejor técnica que existe en el mundo para la reproducción de obras de arte.

Una “bottega” en Pérez Zeledón. (Cortesía de N.Sinopoli).

Una “bottega” en Pérez Zeledón. (Cortesía de N.Sinopoli).

Desde la perspectiva de Sinopoli, el arte fotográfica esté necesariamente vinculado con el entorno cultural en que se forma el fotógrafo, del necesario conocimiento de la historia de la pintura; del la disposición del escenario, de la luz… Es algo que el artista vino cultivando desde muy joven; desde antes de que, estando en  la “bottega”  como discípulo, recibió como regalo  –a los 16 años de edad- la primera cámara fotográfica.

En San Isidro, así como lo hizo en Italia, Nicola Sinópoli se dedica a hacer retratos fotográficos en estudio, a la fotografía artística, a fotografiar grupos de familia a domicilio, a reproducir y restaurar fotografías; y pronto –según sus propósitos- estará haciendo exposiciones permanentes, brindando cursos de fotografía y creando un espacio expositivo para artistas.

 

En la foto de entrada, un bodegón. Cortesía de N.Sinopoli.


13 mayo, 2013

Anúnciate Gratis