Un almuerzo y regalitos para ancianos del Hogar Betania

Un momento para disfrutar, todos juntos, el almuerzo que les llevó la Vicealcaldesa.

Carlos Monge
prensa@perezzeledon.net

“Jugué con Saprissa y la Liga, a las 4:40 salen de allí”; “Vaya a esa milpa y tráigame el maíz; se lo están comiendo los chanchos”; “¿Cuándo me puedo ir? Yo tengo una finca de tres manzanas…”; “Papá me dejó un lote, en San Ignacio, no crea, pusieron un taller…”

Voces que revolotean en los corredores del Hogar Betania, como mariposas  de papel alocadas por el viento; como probables realidades que se extraviaron en el tiempo.

El personal del Hogar sabe que la milpa no existe más que en la imaginación del anciano; que si al otro le heredaron un lote, eso fue hace muchísimos años; que si le dice a la anciana que tiene la salida el miércoles sólo le va a causar un alivio momentáneo porque un rato después vuelve a preguntar lo mismo (padece amnesia senil); que aquél no jugó con ni con la Liga ni con la Ese, a lo sumo con el Manuel Mata o en Tercera División. Es del diario vivir, en el Hogar Betania.

En el parque de San Isidro de El General, un tamalito para mitigar el hambre de los indigentes, mejor con fresco, porque el café revuelve el estómago y al ratito –si no se consigue un trago- comienzan los temblores y el espanto.

En el Hogar Betania, ancianos, algunos abandonados a su suerte porque los que fueron su familia y sus amigos ya no los quieren y en el parque los indigentes que, atrapados por el alcohol, no pueden encarar las dificultades de la vida ante los que han sido sus familiares y amigos. Ambos grupos tejiendo fantasías, en la más completa soledad.

Justamente para llevarles un destello de alegría y convivir con ellos durante un rato asociado a la Navidad, la Vicealcaldía de Pérez Zeledón realizó dos actividades, durante la presente semana, una el martes en el parque, para que los indigentes tuvieran acceso a un tamal y otra ayer jueves 20 de diciembre de 2012, para compartir un almuerzo con los veintidós ancianos y el personal del Hogar Betania.

Es de lo poco que puede hacer la Vicealcaldía, con la colaboración de gente de buena voluntad porque, estando a su cargo el sector social, trabaja prácticamente sin presupuesto. Una advertencia en ese sentido y una solicitud de ayuda a dos regidores municipales que estuvieron presentes, fue formulada por la vicealcaldesa Doris Picado Mora, durante el acto de graduación en el campo de la seguridad comunitaria, al que acudieron líderes de 150 comunidades de Pérez Zeledón, Osa y Buenos Aires, el 15 de diciembre recién pasado.

Las contradicciones sociales son desbordantes, en un Pérez Zeledón afectado por el desempleo y el subempleo y sin significativos proyectos locales de producción y generación de empleo a la vista. Las necesidades son particularmente más evidentes en los sectores más vulnerables, como los ancianos abandonados y la indigencia.

A lo sumo, desde la Municipalidad se logra poner en ejecución proyectos en coordinación con otras instituciones, como la Casa de la Mujer y el Fondo de Desarrollo Social de Asignaciones Familiares (Fodesaf), con cuyo apoyo económico será construido un Centro de Cuido y Desarrollo Infantil (Cecudi) en Pérez Zeledón, para que las madres de 65 niños puedan salir a trabajar.

Aunque también existen empresas y personas que tratan de encontrar solución a problemas tan severos como la drogadicción y el alcoholismo, que tantas veces conduce a la indigencia, como el Hogar San Martín, donde les dan la oportunidad de asearse, conseguir ropa limpia y almorzar, o como el denominado Proyecto Carpa, que les brinda alimentos los martes, mientras se consigue un local para ofrecerles un tratamiento integral.

O como el Hogar Betania, donde ayer los ancianos –que reciben una atención esmerada gracias a las donaciones que reciben- tuvieron la oportunidad de almorzar con gente que los llegó a visitar y de recibir un regalito cada uno y cada una, durante un rato ameno y de muestras de solidaridad.
 


20 diciembre, 2012

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