A tragar polvo otro verano, en el camino a Palmares

La Trocha, Pérez Zeledón.

Carlos L Monge B
prensa@perezzeledon.net

Era propio de la década de los sesenta, que los comerciantes de la calle central de San Isidro de El General taponaran el caño y se aprovisionaran con un tarrito clavado a una vara, para regar la calle, con el fin de evitar que el polvo se les metiera a las tiendas. El método sigue vigente, en las márgenes de La Trocha.

Todo parece indicar que habitantes de las márgenes del trecho de carretera vieja comprendido entre Los Chiles y Palmares, en el distrito Daniel Flores, van a tener que sacar el sarán para cubrir las entradas de las casas, las sábanas para tapar los carros y el tarrito de tirar agua, durante el próximo verano, porque la segunda empresa contratada para asfaltar La Trocha tampoco está dando rendimiento.

Ni modo; a sacar cartones, sábanas, sarán y regadera, porque ya viene el verano.

Ni modo; a sacar cartones, sábanas, sarán y regadera, porque ya viene el verano.

Y la culpa no es de la Muni; en la reconstrucción de La Trocha, la participación de la Municipalidad está limitada a supervisar los trabajos, pues el ente llamado a desarrollar el proyecto (financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo) es el Ministerio de Obras Públicas y Transportes, a través de una empresa privada.

“Trocha” parece que no es un buen término para denominar una carretera. La Trocha de Pérez Zeledón, diferente a La Trocha de la zona norte, es el camino real que utilizaron los pioneros para colonizar el sureste de Costa Rica. Junto ella fueron naciendo pueblos y distritos; pero la construcción de la carretera interamericana, en los años cincuenta, la dejó relegada y, si se quiere, en el olvido.

Pero ha ido recuperando importancia, debido a la saturación de vehículos, en la interamericana. De ahí que, hace seis años, se le considerara como el primero de una serie de proyectos financiados por el BID.

En Daniel Flores, una historia de nunca acabar... y la reconstrucción de la carretera a Quebradas avanza a pasos de gigante.

En Daniel Flores, una historia de nunca acabar… y la reconstrucción de la carretera a Quebradas avanza a pasos de gigante.

Los fracasos, sin embargo, van y vienen. Después de tanta espera, se inició el mejoramiento del tramo de Trocha comprendido entre el barrio Sinaí y Los Chiles; pero la empresa Raasa, contratada por el MOPT, abandonó los trabajos antes de colocar la capa de asfalto, sin que trascendiera ninguna explicación.

A  instancias de la Municipalidad, el MOPT rescindió el contrato con Raasa y, en su lugar, contrató a la Constructora Orosi; pero ésta tampoco ha avanzado y, de acuerdo con explicaciones que ha brindado el acalde Jeffry Montoya al Concejo, es por falta de materiales.

Si no hubo materiales para realizar los trabajos, en las fechas previstas y (todavía peor) si el MOPT llega a romper este nuevo contrato, la sentencia está dada: a tragar polvo, un verano más, los vecinos del sector de La Trocha comprendido entre Los Chiles y Palmares.

La reconstrucción de La Trocha ha avanzado a trompicones, y las soluciones no se alcanzan a ver.

La reconstrucción de La Trocha ha avanzado a trompicones, y las soluciones no se alcanzan a ver.

Lo que mal comienza, mal termina; pero lo que bien comienza causa una buena sensación, como está ocurriendo con los habitantes de los barrios Morazán y Quebradas (la trocha norte de los pioneros de El General), que ven cómo la empresa Quebradores del Sur sí va avanzando sobre otro proyecto de reconstrucción de carretera financiado por el BID.

Sobre la calle, que se había vuelto intransitable, avanza aceleradamente una labor de bacheo que comenzó hace apenas dos semanas; y ya son notables los adelantos en la preparación de la base sobre la que, pronto, esperan ver una nueva capa asfáltica.

Las cosas se pueden, cuando hay buena voluntad, según expresa el Alcalde. Montoya logró que Recope le adelantara los materiales asfálticos para Quebradas, a pesar de que el aporte estaba condicionado a que se diera por concluida la etapa Sinaí/Palmares.

Mientras tanto, los citadinos que quieran rendir tributo a aquellos empresarios que fueron forjando lo que hoy es San Isidro de El General, con un tarrito para esparcir el agua del caño, pueden ir preparando una caminata por La Trocha, para recordarlos. Los citadinos; porque en las comunidades rurales, los polvazales no son raros.


15 noviembre, 2016

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