Todavía hay indígenas que pueden nacer sin patria

Cogedores de café.

Carlos L Monge B
prensa@perezzeledon.net

Aunque parezca irónico –porque sus ancestros fueron por derecho natural los dueños de todas las tierras existentes, desde tiempo inmemorial- en Costa Rica siguen naciendo indígenas que corren el riesgo de no pertenecer a ninguna patria.

Es una escena generaleña propia de las temporadas de cogidas de café.

Es una escena generaleña propia de las temporadas de cogidas de café.

Es el caso de los hijos de los forasteros de la población ngöbe buglé, cuyos padres se desplazan desde territorio panameño por diversos sectores de Costa Rica –Coto Sur, Pérez Zeledón y la zona de Los Santos, básicamente- durante las temporadas de cogidas de café.

Parte del escenario generaleño, año con año, es la presencia de centenares de indígenas que visitan Pérez Zeledón durante las cogidas de café y que, una vez concluida la temporada, viajan hacia la zona de Los Santos y el Valle Central y vuelven a San Isidro, cuando van de regreso para sus hogares.

Por nacer en Costa Rica, circunstancialmente, ser sus padres panameños y estar solo de paso, han encontrado dificultades para registrarse, con el riesgo de quedar apátridas.

Centenares de indígenas llegan a Pérez Zeledón durante las cogidas de café. (Foto solo para ilustración).

Centenares de indígenas llegan a Pérez Zeledón durante las cogidas de café. (Foto solo para ilustración).

Pero Costa Rica y Panamá llegaron a un acuerdo para participar en un “Plan de Acción Mundial para Acabar con la Apatridia, impulsado por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) y la Declaración del Plan de Acción de Brasil, que cuenta con el respaldo del Tribunal Supremo de Elecciones de Costa Rica.

De ahí que se pueda apreciar la visita de brigadas móviles de funcionarios a las fincas cafetaleras a donde residen temporalmente y trabajan los aborígenes, para levantar censos, analizar la situación relacionada con su nacionalidad y verificar los datos en los registros civiles de Costa Rica y Panamá.

Así es posible determinar si cada indígena tiene nacionalidad y tomar las providencias necesarias para realizar lo que, en el lenguaje técnico, se denomina “registro tardío de nacimiento” y expedirles los documentos respectivos.

Sigue existiendo la posibilidad de que los hijos de los indígenas panameños queden apátridas. (Foto solo para ilustración).

Sigue existiendo la posibilidad de que los hijos de los indígenas panameños queden apátridas. (Foto solo para ilustración).

Esta labor conjunta ha permitido que, desde noviembre del año pasado hasta la fecha, se hayan atendido más de tres mil casos. Para los casos en que ha sido necesario, se ha venido desarrollando un plan de acción orientado a simplificar y armonizar los procedimientos entre registros de Costa Rica y Panamá, con el fin de evitar que los niños sufran a futuro las carencias de una patria.

Esta labor de documentar a la población ngöbe bugle (asociada por los generaleños, gráficamente, a las comunidades indígenas del cantón de Coto Brus), también se podría estar aplicando en la frontera norte y el caribe costarricenses, para atender situaciones parecidas que se podrían estar dando. En el norte, escaso en vías de comunicación, todavía se sigue dando un estrecho vínculo –casi único y primordialmente comercial- entre pequeñas comunidades nicaragüenses y costarricenses. El campesino que se desplaza a territorio costarricense a vender un chanchito…

Además, la Constitución Política de Costa Rica obliga. Dice que es costarricense… “El hijo de padres extranjeros nacido en Costa Rica que se inscriba como costarricense, por voluntad de cualquiera de sus progenitores mientras sea menor de edad, o por la propia hasta cumplir 25 años…”.

 

Créditos: Con la colaboración gráfica de Uriel Rojas.


15 octubre, 2015

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