¿Sombreros? En Pérez Zeledón está la fábrica

Sombreros Pérez Zeledón.

Carlos L Monge B
prensa@perezzeledon.net

Las fotografías antiguas suelen arrancar una exclamación, a los ciudadanos de hoy, por la elegancia de la vestimenta que caracterizó a los costarricenses hasta mediados del siglo pasado; y mucho de ello tiene que ver con el sombrero.

Si las fotografías se aprecian con detenimiento se puede observar que el sombrero fue una prenda que ocupó un espacio aun más importante que los zapatos. Pero, más que por elegancia, el sombrero era usado para protegerse del sol y de la lluvia. A fin de cuentas, el agricultor, el jinete, el carretero, el cochero y el caminante pasaban gran parte de su vida a la intemperie.

El chonete, que tanto sirve al campesino de sombrero como de guante y canasta.

El chonete, que tanto sirve al campesino de sombrero como de guante y canasta.

En las décadas recientes, el sombrero vino a menos. Una persona curiosa podía observar que en las terminales de buses, de donde salen los pasajeros hacia los poblados rurales, eran muy pocos los hombres que usaban sombrero, en relación con el hábito que se percibe en las fotografías antiguas.

Parece fácil de explicar: Los sombreros tradicionales, fabricados con materiales tiesos, se convertían en un estorbo, aparte de que, por tratarse de un producto de importación, fueron adquiriendo precios inaccesibles para el común de la gente.

Hoy, como ocurrió cuando los medios de locomoción eran el coche, el caballo y “el carro de don Fernando”, el sombrero vuelve a ser una necesidad, por causa del daño que el quehacer humano ha causado a la capa de ozono. Los rayos ultravioleta, sin nada que los detenga, son causantes del cáncer de piel.

Sombreros y otros productos industriales que estarán en la próxima Rueda de Negocios de Chiriquí.

Sombreros y otros productos industriales que estarán en la próxima Rueda de Negocios de Chiriquí.

Pero los generaleños, más que los costarricenses, pueden sentirse orgullosos de que en Pérez Zeledón está la solución preventiva a tan a tan aterradora enfermedad. En Mollejones, distrito Platanares, funciona una fábrica que abastece de sombreros a todo Costa Rica y más allá.

Es de donde salen desde los prácticos chonetes (que el campesino tanto puede meterse en la bolsa trasera cuando no lo necesita como usarlo como guante cuando está instalando una cerca de alambre de púas) hasta sombreros elegantes, de vestir y protegerse de las radiaciones. Todos de algodón, un material que, además, es aislante.

La empresa es del economista Jorge Chacón Elizondo y su familia y da empleo permanente a 30 trabajadores, todos ellos expertos  en la fabricación la tela, los sombreros y los bordados.

En Pérez Zeledón se fabrican los sombreros de lona, tan útiles para protegerse de los rayos cancerígenos.

En Pérez Zeledón se fabrican los sombreros de lona, tan útiles para protegerse de los rayos cancerígenos.

En Mollejones de Platanares, Pérez Zeledón, funciona la hilandería que Chacón necesitaba, debido a que no existía una fábrica de tela que lo abasteciera de la lona que necesitaba para la fabricación de sombreros. La única hilandería que existía, en Costa Rica  –de los años 40- es lenta y anticuada.

En la fábrica, sesenta modelos de sombreros y una amplia gama de tallas. Y, a la par, máquinas para bordar el logotipo que el cliente solicite. Y, como complemento, la importación de los mundialmente conocidos sombreros de toquilla “panamá hot” (sombrero panameño) fabricados en Cuenca, Ecuador.

La empresa se llama Sombra Tica, S.A y los sombreros llevan la marca registrada “Dragón”. Es una empresa que se rige bajo los principios de calidad, servicio, innovación y compromiso que estará proyectando el nombre de Pérez Zeledón en la Rueda de Negocios de Chiriquí, en el próximo mes de agosto de 2016.


2 Mayo, 2016

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