Solemnidad y regocijo por la Independencia

Uno de los grandes eventos.

Carlos Monge
prensa@perezzeledon.net  

A
l margen de las consideraciones filosóficas o políticas que pudieran distraer la celebración, la comunidad volvió tomar las calles de San Isidro de El General, el 15 de setiembre de 2013, durante la conmemoración del CXCII Aniversario de la Independencia de Costa Rica.

Con las aceras céntricas, desde la salida a Dominical, hasta el parque de San Isidro, se volvieron a abarrotar de mujeres, hombres y niños, que acuden a ver el paso de las delegaciones estudiantiles –y también de grupos independientes- que se visten de gala y expresan su inmensa satisfacción de ser costarricenses con fervor.

Las rutinas demandan meses de trabajo.

Las rutinas demandan meses de trabajo.

¿Con fervor? Más que eso; son niños y niñas y muchachos y muchachas, representativos de sus centros de estudios, que se han entregado una práctica incesante a lo largo de dos, tres meses o más, a acoplar pasos y movimientos, con el ritmo de los tambores, las liras y las trompetas y que, en muchos casos, a costa de un fuerte sacrificio económico familiar, han logrado costear los trajes que los distinguen.

Saben que tienen el mérito de representar a sus escuelas y colegios; que su aporte es significativo en la creación del inconsciente colectivo por el que dan risa los comentaristas deportivos de otros países; por el que enervan las ocurrencias de un mandatario vecino; y por el que tienen sentido las letras del himno nacional.

El desfile del 15 de setiembre es la culminación de un período de tensión, para los educadores y los estudiantes, que han llevado al borde dela creatividad y el trabajo, el esfuerzo por hacer cosas diferentes, bonitas, representativas. Y así es posible escuchar piezas musicales adaptadas al ritmo de marcha, como apreciar a los abanderados en perfecta formación, uniformes del más exquisito gusto, rutinas largamente practicadas, carrozas con alusiones ecológicas; y la sensación de que, debajo de la superficie visible, las cosas andan bien.

P1140296Sol que chamusca y una lentitud del desfile seguramente inevitable, pero los muchachos no se quejan y los niños no se revuelven; asistencia para los protagonistas; la presencia de cruzrojistas y paramédicos;  sin más fontanas que las del Mercado Municipal y pocos aplausos para las delegaciones…

Mas Pérez Zeledón  celebrando el Día de la Independencia a lo grande, sin miedo a los carteristas ni la intromisión de manifestantes oportunistas. En la víspera, los estudiantes del Liceo Rural El Jardín, distrito Páramo, recorrieron con la antorcha de la libertad desde La Georgina hasta San Isidro, donde la entregaron a sus similares del Liceo Sinaí, para que la llevaran hasta Convento. Así se fue extendiendo, por la Región Brunca, el simbólico fuego de la libertad y así se celebró, en el desfile con faroles.


16 septiembre, 2013

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