Sin Dios y sin ética, no hay educación de calidad

Fray Gabriel Enrique Montero.

Carlos L Monge B
prensa@perezzeledon.net

Para la Iglesia Católica, la calidad educativa es aquella que logra formar en el ser humano  no solamente con una conciencia moral y una dimensión ética, sino, también, aquella que es capaz de formar al ser humano para que fuera transformar la sociedad, expresa el obispo de la diócesis de San Isidro de El General, fray Gabriel Enrique Montero.

Monseñor Gabriel Enrique Montero: "Lo que hemos hecho del mundo y de la Creación es un desastre total".

Monseñor Gabriel Enrique Montero: “Lo que hemos hecho del mundo y de la Creación es un desastre total”.

Citando a Paulo Freire, uno de los más influyentes teóricos de la educación del siglo XX, dijo a los pedagogos de Pérez Zeledón que no se puede seguir creando seres que reciban nada más “una formación bancaria”, con las cabezas llena de ideas, pero sin capacidad para que se conviertan en los actores de su propia historia.

Montero hizo una exposición de lo que la Iglesia Católica concibe como una buena calidad de la educación, durante el Tercer Encuentro de la Calidad de la Educación, de la Dirección Regional Educativa de Pérez Zeledón, que se está realizando durante el día de hoy, 21 de agosto de 2015, en San Isidro de El General.

En el encuentro participan los más altos funcionarios administrativos y académicos de la Región Educativa de Pérez Zeledón, convencidos, según expuso el director regional, Omer Fonseca, de que “falta mucho por hacer, pero estamos en el buen camino”.

Hoy se está realizando, en San Isidro, el III Encuentro de la Calidad Educativa.

Hoy se está realizando, en San Isidro, el III Encuentro de la Calidad Educativa.

La Región Educativa de Pérez Zeledón ha tenido logros significativos, en efecto, como haber logrado, el segundo lugar en la promoción de estudiantes durante la prueba de bachillerato del año pasado (después de San Ramón, entre las 27 regiones educativas del país), y haber reducido sensiblemente la deserción escolar, en algunos centros educativos, según recordó Fonseca.

Pero los objetivos que se proponen los educadores locales son muchos y muy variados y tienen que conducir, necesariamente, hacia la formación integral del individuo, por su bien y el de su comunidad,  de manera que contribuya a potenciar el desarrollo humano y la identidad nacional.

Hacia ese objetivo apunta el ideal educativo de la Iglesia Católica: tiene que haber una formación para que el ser humano se haga actor de su propia historia, para que los individuos y los pueblos sean quienes estén capacitados para transformar la realidad y no para ser víctimas de ella, acotó monseñor Gabriel Enrique.

Omer Fonseca: "Falta mucho, pero estamos en el buen camino".

Omer Fonseca: “Falta mucho, pero estamos en el buen camino”.

No puede haber calidad cuando se toman en cuenta unos aspectos y se descuidan otros. Se deben considerar el aspecto de la voluntad y la formación para la libertad; no se debe olvidar lo trascendente; sin lo moral (lo espiritual o, si se quiere, lo religioso) y sin la ética (el compromiso con los demás) la persona está incompleta, agregó el Obispo.

Pero el Prelado, al recordar la evolución que ha tenido la Iglesia durante el último medio siglo, orientada por los papas que la han presidido (desde Juan XXIII) también apeló a una conciencia ecológica. “No hay tal calidad de la educación, si no se crea una conciencia ecológica; lo que hemos hecho del mundo y de la Creación es un desastre total, y el Papa (Francisco) con una fuerza única, como no lo ha hecho ningún otro documento, está diciéndonos que estamos destruyendo nuestra casa común, dijo.


21 agosto, 2015

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