Sin bochinches la vida es más llevadera

Facilitadores judiciales.

Carlos L Monge B
prensa@perezzeledon.net

Aunque tiene apenas unos meses de estar funcionando, la figura de los facilitadores judiciales ha tenido un fuerte impacto en una treintena de comunidades generaleñas que, no por rurales y de apariencia bucólica, es que siempre han sido apacibles y placenteras.

Los bochinches de vecindario,  el banquete que se da un animalito en el frijolar del vecino y las amenazas, que suelen pasar por situaciones intrascendentes, son faltas o contravenciones que están tipificadas en las leyes costarricenses y, en consecuencia, el que las cometa puede ser sancionado con penas de multa y hasta de prisión.

Aunque amenazar con un jalón de mechas o tratar de sinvergüenza es tan común en estas épocas, son “detalles” que pueden conducir a situaciones tan graves como grandes daños a la propiedad y hasta la pérdida de vidas. Y, aunque no lleguen a tanto, las personas que las sufren viven en una perpetua situación de angustia que altera su tren de vida.

La presencia de los facilitadores judiciales es cada vez más importante en las pequeñas comunidades.

La presencia de los facilitadores judiciales es cada vez más importante en las pequeñas comunidades.

Las riñas, las disputas, las ofensas, los madrazos, las amenazas originadas muchas veces en un pleito de cantina, trasnochadores que hablan a grandes voces hasta la madrugada, el perro que no deja dormir, las gallinas que escarbaron la huerta del vecino…

Con el inconveniente de que no hay con quién dejar a los chiquitos para bajar a los tribunales a poner la denuncia; o que no hay plata para pagar los pases; o el miedo a que si presenta la denuncia las cosas se ponen peores. Hay situaciones de impunidad, inclusive, porque la persona perjudicada no invoca a la ajusticia por no saber leer y escribir.

Estas situaciones suelen presentarse con más frecuencia de lo imaginable; pero la presencia de los facilitadores judiciales no sólo ha permitido que las autoridades judiciales tengan un desahogo muy significativo, sino que se está llevando justicia y tranquilidad a una creciente cantidad de ciudadanos, expone Gustavo Barrantes, juez contravencional y de tránsito de Pérez Zeledón.

El Programa de Facilitadores Judiciales funciona en cuatro distritos de Pérez Zeledón.

El Programa de Facilitadores Judiciales funciona en cuatro distritos de Pérez Zeledón.

Aunque están investidos de un respaldo otorgado por los tribunales de justicia, los facilitadores judiciales no juzgan ni condenan; convocan a las partes, las previenen sobre las consecuencias legales de una conducta contravencional y las invitan a limar asperezas y corregir los daños que hayan causado.

Así han venido teniendo logros impresionantes y lo que espera el juez Barrantes es que, conforme avance el programa, los resultados sean cada vez más satisfactorios.

En Pérez Zeledón, el Programa de Facilitadores Judiciales Dr. Luis Paulino Mora Mora (auspiciado por el Poder Judicial y la Organización de los Estados Americanos) comenzó a funcionar en octubre del año pasado y ya cuenta con treinta facilitadores, en los distritos San Pedro, Cajón, Platanares y Pejibaye.

Los generaleños acudieron a un nuevo taller de capacitación que se celebró ayer, 24 de junio de 2015, en el auditorio de los tribunales de justicia de Pérez Zeledón. Y los de Buenos Aires se estarán capacitando los días cuatro, cinco, diecisiete y dieciocho de julio próximos, en la escuela local (frente al parque).


25 junio, 2015

Anúnciate Gratis