Siguen vivos diez proyectos hidroeléctricos, en la zona sur

Ríos Hidroeléctricas Pérez Zeledón.

Carlos L Monge B
prensa@perezzeledon.net

Seis proyectos de construcción de plantas hidroeléctricas, en la zona sur, ya fueron enviados al archivo, pero todavía quedan en vigencia diez, en contra de los cuales sigue presentando batalla la organización ecologista Ríos Vivos.

A los esfuerzos de la organización, acuerpados por sectores de las comunidades, solamente se suma la Municipalidad de Buenos Aires, que mantiene firme un acuerdo de moratoria, a pesar de que sus iniciativas son acusadas de ilegales, justamente por oponerse –aparentemente- a una ley de la República con mayor alcance que una disposición municipal.

Se alega una alteración de la naturaleza que causaría daños a la vida de los seres que viven en los ríos.

Se alega una alteración de la naturaleza que causaría daños a la vida de los seres que viven en los ríos.

Para la Zona Sur de Costa Rica, existen en trámite 16 proyectos hidroeléctricos privados en la SETENA (Secretaría Técnica Nacional Ambiental), de los cuales 11 son promovidos por una empresa privada. A este enjambre de negocios privados se suman 4 proyectos de inversión pública del ICE (Instituto Costarricense de Electricidad) en Coto Brus  (además del Proyecto Diquís, en Buenos Aires) según especifica Ríos Vivos.

De acuerdo con informes de Ríos Vivos, la SETENA había archivado los proyectos hidroeléctricos San Pedro, Peñas Blanquitas II y Canasta, porque vencieron los plazos de presentación de información técnica. Además, fueron archivados en la ARESEP (Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos), los proyectos Monteverde I, Monteverde II y Consuelo, indica la organización.

Estos tres últimos proyectos mencionados fueron enviados al archivo, por acciones emprendidas por las comunidades; pero los ecologistas reclaman que hay casos, en el proceso de evaluación ambiental, en que la SETENA ha ignorado los argumentos de los representantes de las comunidades aledañas, debidamente apersonados al expediente, y tampoco se ha realizado consulta sobre el criterio técnico de otras instituciones.

Argumentan, además, que las instituciones involucradas en los trámites de los proyectos (el ICE, MINAE, la Dirección de Agua, la SETENA y la ARESEP), deben respetar la decisión de los municipios que han optado por establecer moratorias a la construcción de proyectos hidroeléctricos.

Uno de los temores expresados es porque el desvío de las aguas cause desabastecimientos a las comunidades y a la agricultura.

Uno de los temores expresados es porque el desvío de las aguas cause desabastecimientos a las comunidades y a la agricultura.

Sienten que hay una cierta parcialidad institucional a favor de los proyectos hidroeléctricos. “A inicios de 2015 –dicen- se presentaron los usos de suelo emitidos por el Catastro de la Municipalidad de Buenos Aires para el PH Consuelo, casi de manera inmediata el Alcalde los desautorizó; el Departamento Legal de la SETENA parece haberse adelantado al posible archivo del expediente, recomendando constatar la legalidad de las actuaciones del Alcalde y el Consejo Municipal en relación a la Moratoria a Proyectos Hidroeléctricos privados”.

Sustentan la batalla contra las hidroeléctricas en una alegada contradicción: las plantas hidroeléctricas privadas prácticamente sólo generan riqueza para sus dueños y causan, en el sentido inverso, un severo daño a los intereses de los habitantes y a la naturaleza.

Se vería afectada la vida, en los ríos: “…peces, cangrejos y animales terrestres como la nutria producto de la construcción de una barrera artificial en el río…” Temen, también, que las represas ejerzan una presión inconveniente en las fallas tectónicas.

Hay, también, proyectos hidroeléctricos privados, en el cantón de Pérez Zeledón; pero a diferencia de la Municipalidad de Buenos Aires, que se mantiene firme en la decisión adoptada, el Concejo local primero decretó una moratoria y luego la abolió.


27 julio, 2015

Anúnciate Gratis