Sembrando Agua va dejando una huella

Sembrando Agua.

Carlos L Monge B
prensa@perezzeledon.net

La oportunidad de haber controlado los ímpetus de un río que solía destruirles los puentes, o la de ver los arbolitos sembrados hace tan poco tiempo, crecer con vanidades de querer alcanzar el firmamento, son experiencias que develan la huella que va dejando el programa Sembrando Agua, en Pérez Zeledón.

Un reconocimiento para don Fernando León. (Un álbum con fotografías que le han tomado en diversas actividades del proyecto que ideó y sigue impulsando).

Un reconocimiento para don Fernando León. (Un álbum con fotografías que le han tomado en diversas actividades del proyecto que ideó y sigue impulsando).

Ya el río que baja con fuerza inusitada por las laderas de San Ramón –distrito Páramo- corre encausado por las cepas de bambú gigante sembradas estratégicamente; ya se sabe cuáles árboles se adaptan a las características del suelo y el clima de San Rafael de San Pedro, y que el mocuna (una variedad de frijol (también conocida como frijol terciopelo o picapica) agregado a los suelos áridos, los fertiliza y nitrogena hasta convertirlos en tierras fértiles…

Esas y otras muchas experiencias fueron expuestas por finqueros y representantes de organizaciones comunales que han participado en siembra de bosques, durante un conversatorio que se realizó hoy -20 de noviembre de 2015- en el salón comunal del barrio Las Américas, en San Isidro de El General.

Una veintena de sembradores acudió al encuentro con miembros de la Fundación Sembrando Agua, como parte de un plan de seguimiento institucional al programa de plantación de árboles y protección de nacientes de agua, que se viene desarrollando en Pérez Zeledón desde hace cinco años.

El proyecto Sembrando Agua va dejando huella. Los jóvenes también se motivan.

El proyecto Sembrando Agua va dejando huella. Los jóvenes también se motivan.

El éxito del programa es más bien una respuesta simbólica al gigantesco desastre ecológico que están causando los habitantes de grandes ciudades del mundo y también una clara advertencia a las embrionarias ciudades del Valle Central –con pruebas reales y palpables- de la necesidad de que actúen ahora, antes de que su creciente escasez de agua alcance dimensiones graves.

Fernando León, promotor de la idea de sembrar árboles en las áreas deforestadas de Pérez Zeledón, se pregunta si no lo tratarán de loco, cuando plantea la necesidad de reforestar las tierras que todavía están libres, entre Zarcero y Juan Viñas. En el Valle Central, el agua viene escaseando desde hace décadas y, durante las temporadas de verano, se han vuelto frecuentes los racionamientos.

León, homenajeado hoy por el Departamento de Ambiente de la Municipalidad de Pérez Zeledón y la Fundación Sembrando Agua, recordó las graves consecuencias que está sufriendo la humanidad por causa de la negligencia.

Mencionó que  en el vértice de la China, La India y California se ha venido formando un nuevo continente, que ya tiene una extensión de 250 mil kilómetros (cinco veces el territorio de Costa Rica).

El conversatorio se efectuó hoy, en el barrio Las Américas.

El conversatorio se efectuó hoy, en el barrio Las Américas.

Pero no eximió a Pérez Zeledón de la calamidad ambiental, donde la explotación inmisericorde e irracional de los bosques posterior a la construcción de la carretera interamericana  (además de otros fenómenos, no citados, como la producción agropecuaria y la urbanización) ha tenido repercusiones muy fuertes en las nacientes y las cuencas del Valle de El General.

El proyecto Sembrando Agua ha colocado 170 mil arbolitos, entre los propietarios de fincas y lotes de Pérez Zeledón y las asociaciones de desarrollo, juntas de educación y juntas administrativas de acueductos rurales, a lo largo de los últimos cinco años.

Lo ha logrado gracias al apoyo de instituciones públicas (como el Ministerio de Agricultura y Ganadería y la Municipalidad de Pérez Zeledón) empresas privadas (como Pindeco) y organizaciones como la Upiav, que han logrado recolectar la semilla, producir los arbolitos y transportarlos hasta los lugares donde han sido distribuidos.

Estos arbolitos son donados por Sembrando Agua aunque, de acuerdo con las inversiones en  producción y transporte, cada uno de ellos tendría un costo aproximado a los 500 colones.

 


20 noviembre, 2015

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