San Isidro: feo, congestionado e imposible

Aceras y calles de San Isidro, Pérez Zeledón.

Carlos L Monge B
prensa@perezzeledon.net

Aunque revestida de un fuerte valor sentimental, San Isidro de El General –cabecera del cantón de Pérez Zeledón-  no deja de ser una ciudad fea, congestionada e imposible, para los comerciantes, para los conductores de vehículos y, sobre todo, para los peatones.

¡No se puede! Vehículos estacionados a ambos lados, en calles angostas, con vías en doble sentido (como ocurre detrás del edificio de la Corporación CoopeAgri); estacionamiento con boletas en pleno casco central y hasta libertinos desconsiderados que se parquean sobre las aceras.

La transformación de San Isidro se quedó en el camino. La plazoleta y un trecho de acera...

La transformación de San Isidro se quedó en el camino. La plazoleta y un trecho de acera…

La queja es constante. La más reciente, de una seguidora de PerezZeledon.Net, se refiere al estacionamiento de vehículos sobre las aceras, en el barrio Santa Cecilia y en las cercanías del edificio donde estuvo el Hotel Amaneli, debido a lo cual los transeúntes tienen que caminar por la calle, desafiando el peligro que ello significa.

Transcurrió otro período municipal –esta vez de seis años- y la clamada reestructuración vial de San Isidro volvió a ser postergada. En el sentido inverso, en lugar de descongestionar y hacer más expedito el centro de la ciudad, la Administración amplió aún más el sector de estacionamiento de vehículos con boletas, a espaldas de la demanda del sector comercial, que clama por apoyo, y a expensas de los conductores y los transeúntes, que piden más  consideración.

Tampoco se vieron favorecidas la apariencia y la hospitalidad de San Isidro, cuyas aceras se caracterizan por una infinita diversidad de texturas, desniveles, anchuras y colores. Se inició un proyecto de construcción de aceras –anunciado, inclusive, en conferencia de prensa- para estandarizarlas y proveerlas de particularidades necesarias para facilitarles el tránsito a las personas y, muy particularmente, a las que tienen alguna discapacidad.

Calles congestinadas y aceras por la libre. Falta mucho, para que San Isidro sea una ciudad placentera.

Calles congestinadas y aceras por la libre. Falta mucho, para que San Isidro sea una ciudad placentera.

Pero el proyecto no pasó del arranque, con el mejoramiento de modestísimos 600 metros lineales, entre el Palacio Municipal y el Hospital Dr. Fernando Escalante Pradilla, y la Municipalidad nunca tomó la iniciativa de informar sobre las causas que detuvieron la obra.

En lo que se refiere al estacionamiento de vehículos, en la ciudad, el sector comercial ha clamado porque se les den mayores libertades a los conductores, para que puedan parquear sus vehículos sin tener que pagar por estacionarse en la calle, durante el tiempo necesario para hacer sus compras.

Pero este punto de vista varía ahora, con el concepto del presidente de la Cámara de Comercio, Industria, Agricultura y Turismo de la Zona Sur, Norberto Solís, quien considera que las calles son para que circulen los vehículos, y no para que se estacionen.

Solís defiende la tesis de que no son los vehículos los que compran, sino los transeúntes. De manera que los ocupantes de los vehículos deben pensar en llevarlos a un parqueo, cuando ingresan a la ciudad de San Isidro, de la manera en que ocurre en otras ciudades.

Se construyeron 600 metros lineales de acera y eso fue todo. Hay conductores que se sienten en libertad de parquear en las aceras.

Se construyeron 600 metros lineales de acera y eso fue todo. Hay conductores que se sienten en libertad de parquear en las aceras.

Cuando un generaleño va en su vehículo a San José, sabe que en plena ciudad difícilmente va a poder dejarlo en la calle, recuerda el Presidente de la Cámara.

Recuerda, como respaldo a su tesis, la fuerte oposición que se dio entre los comerciantes del centro de San José, contra el cierre de la Avenida Central, porque consideraban que la Municipalidad les estaba propiciando la quiebra. Y sin embargo, empresas como La Gloria y la Universal  siguen siendo notablemente prósperas. Los transeúntes se desplazan libremente, sin el acoso de los vehículos, viendo vitrinas y entrando a comprar.

El tema de prohibir el parqueo en San Isidro apenas ha sido comentado en el seno de la Cámara de Comercio y Solís espera a que los nuevos gobernantes de Pérez Zeledón asuman sus cargos, para plantearles su criterio, en la búsqueda de alternativas para que los generaleños cuenten con una ciudad más agradable, amigable y floreciente.


26 abril, 2016

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