San Agustín; más allá de la esperanza

San Agustín de San Isidro de El General.

Carlos L Monge B
prensa@perezzeledon.net

Más allá de La Esperanza; más allá de La Ceniza; más allá de Quebrada Honda –en el distrito San Isidro- hay un pueblito llamado San Agustín, cuyos habitantes, lejos de dejar el destino a la esperanza, toman acciones para salirle adelante a la lejanía y vencer las adversidades.

Veinte de ellos, graduados al cabo de un curso de capacitación que se prolongó a lo largo de once domingos, se conformaron tres empresas, con las que esperan remontar las condiciones económicas, proyectándose, inclusive, a lo que en términos administrativos se ha dado en llamar “el San Isidro urbano”.

Los veinte que se graduaron en San Agustín el domingo. Ahora trabajan en tres proyectos empresariales.

Los veinte que se graduaron en San Agustín el domingo. Ahora trabajan en tres proyectos empresariales.

Algunos eran emprendedores natos, algunos de ellos sin siquiera saber leer ni escribir; pero ahora  se encuentran en capacidad de montar un plan de negocios: un plan de mercadeo, cuadros de costos y de gastos; planes de inversión… y la convicción de que la lejanía (relativa) y las adversidades no son impedimento para levantar vuelo.

Se graduaron el domingo -29 de noviembre de 2015- en una modesta pero sentimental ceremonia que tuvo lugar en el salón comunal de San Agustín, coronando con un pergamino, el esfuerzo realizado durante once sesiones dominicales de seis horas cada uno.

Ahora son empresarios, dedicados los unos a desarrollar una granja avícola; unos a una panadería y el otro a una fábrica de quesos, gracias a un proyecto de capacitación en pueblitos rurales.

El curso de Habilidades Empresariales llegó a esta comunidad gracias a la coordinación entre Fudecosur ( Fundación para el Desarrollo de las Comunidades del Sur) y Pronamype. Dicha capacitación se le da al Comité de Crédito de San Agustín, el cual pertenece a la Fundación con el fin de brindar herramientas para un mejor desarrollo de los proyectos que se financian en esta comunidad, especificó Emy Naranjo, funcionaria de Fudecosur.

San Agustín es un pueblito pintoresco desde donde se alcanza a ver un amplio sector del Valle de El General, incluyendo a San Isidro de El General.

San Agustín es un pueblito pintoresco desde donde se alcanza a ver un amplio sector del Valle de El General, incluyendo a San Isidro de El General.

Todo un acontecimiento. Agustín Elizondo, facilitador de la empresa consultora Conideas,  describió el proyecto como un evento exitoso, que a la par de aportarles herramientas para el desarrollo de sus empresas, lleva un alto contenido de motivación.

Y son sorprendentes. Denis Arias, un dinámico muchacho que ayudaba a su mamá en la venta de pan casero, haciendo pequeños contratos por whatsapp y ofreciendo el producto casa por casa, ahora forma parte de una empresa panificadora que se llama “La Familia”, integrada por seis personas.

Lisbeth Azofeifa, madre de Denis, explica que su proyecto nació a partir de un esfuerzo hogareño: aprendió a hacer pan viendo programas de televisión; luego se sumó Denis, en las labores de mercadeo; y tras el curso de capacitación, se sumaron cuatro personas más.

Integradas en una empresa panificadora llamada La Familia, tras un curso de capacitación.

Integradas en una empresa panificadora llamada La Familia, tras un curso de capacitación.

La panadería La Familia se perfila, a todas luces, como una empresa en expansión. Denis iniciará en enero un curso de repostería en el Instituto Nacional de Aprendizaje; y ha están pensando en la necesidad de instalarse en San Isidro, en un local donde puedan contar con un horno  y una batidora industriales y demás instrumentos que se necesitan para crear una empresa rentable.

La granja avícola –de cría y engorde de pollos- está integrada por trece personas. Mientras consiguen los recursos para los corrales y crecen los pollos –como parte de las obligaciones para ganar el curso de capacitación- participaron en la feria del domingo con productos de sus tierras y sus casas: apio, culantro, arbolitos de moringa y plantas de jardín, mandarinas, culantro, lechugas… arroz con leche, tamal de maicena, ensalada de frutas, cajeta…, como lo expuso Mayela Valverde, en representación de las asociadas a la Granja La Amistad.

El acto de graduación fue un acontecimiento histórico en San Agustín, un poblado del "San Isidro rural".

El acto de graduación fue un acontecimiento histórico en San Agustín, un poblado del “San Isidro rural”.

Además, una particularidad inapelable, a despecho de Don Quijote (que dice que el mejor ingrediente de una comida es “el hambre”) es el amor el que da un sabor agregado a la buena cuchara. Las comidas que los agustinos prepararon para la feria virtualmente “se fueron como pan caliente”.

Si no, que lo diga Víctor Bermúdez, dueño de una pequeña lechería que abastece a la empresa “Queso artesanado Doña Fe”. Sigue la tradición de su mamá, de no quitarle la natilla a la leche de cuajo.

Lo vende en el Tramo El Oriente (en el mercado municipal de Pérez Zeledón) y en las casas y pulperías y no da abasto, razón de más para pensar en la necesidad de comprar más vacas, ahora que –motivado por el curso que recibió- ve el horizonte más ancho y prometedor.

Víctor, Lisbeth, Mayela, Denis y todos los veinte graduados el domingo ahora entienden –como se los hizo ver tantas veces Agustín Elizondo, a lo largo de once sesiones dominicales de seis horas- que nacieron para triunfar.


2 diciembre, 2015

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