Rey Curré lo estará esperando a manos llenas

Chicharrones, Rey Curré.

Carlos L Monge B
prensa@perezzeledon.net

Los amables habitantes de la comunidad indígena de Rey Curré están invitando a participar la IV Cabalgata Rey Curré 2016, un convivio intercultural que tendrá por escenario la fascinante margen izquierda del río Grande de Térraba, el próximo domingo 11 de setiembre.

Eso sí, los jinetes deberán tomar previsiones por si tienen que regresar a casa con una ternera, un potro, un cerdo, una montura,  alguna obra artesanal elaborada por manos legítimamente aborígenes, o alguno de los más de 30 premios en accesorios propios de la cultura caballista.

Si está seguro de que no se le va a pegar la carreta, no dude en beberse un jarro de chicha de maíz.

Si está seguro de que no se le va a pegar la carreta, no dude en beberse un jarro de chicha de maíz.

Y, si, por ventura, no gana alguno de los tantos premios que la comunidad tiene dispuestos, puede estar seguro de que regresará con el grato recuerdo de una cabalgata que lo transportará a escenarios propios de siglos pasados o, mínimo, a reventar de chicharrones, carnes, tamales y  comidas propias de la cultura aborigen. Habrá para escoger, bastante, y de exquisitez “certificada”.

La Cabalgata Rey Curré, un acontecimiento ininterrumpido desde su primera edición, celebrada en 2012,  se ha convertido en una tradición, para los caballistas del sureste de Costa Rica. Llegan desde Buenos Aires, Pérez Zeledón, Coto Brus, Osa, Golfito y Corredores.

Es un evento que tiene dos propósitos principales: uno, una convivencia intercultural que procura la unidad y el solidarismo regional y, otro, recaudar fondos para destinarlos al mejoramiento de la infraestructura del Liceo Indígena de Rey Curré, según detalla Uriel Rojas, vocero de la Comisión Organizadora.

Rey Curré es una comunidad ubicada a 32 kilómetros al sureste de Buenos Aires de Puntarenas, camino a Palmar Norte de Osa. Los más aventureros, procedentes de Pérez Zeledón, el Valle Central o la Región Pacífico Centro, pueden llegar por la ruta costanera y regresar por la interamericana (o viceversa), todo sobre sobre carretera asfaltada.

Los chicharrones comienzan a tomar el irresistible tono dorado. ¡Hagan fila!

Los chicharrones comienzan a tomar el irresistible tono dorado. ¡Hagan fila!

La cabalgata arranca a las diez de la mañana. Es una ruta completamente llana –accesible para gente de todas las edades- a través de bosques y áreas de hermosos paisajes naturales. E l río Grande de Térraba será la compañía de estos caballistas por más de 45 minutos, ya que cabalgarán paralelo a la corriente de sus aguas en un trayecto de más de 3km”, describe Rojas.

Y aunque los participantes podrán informarse acerca de los detalles y reservar espacio (por los teléfonos  87120000 y 88903138) también pueden inscribirse tempranito el día de la cabalgata. La inscripción vale 10 mil colones.

Uriel Rojas cita algunas buenas razones para visitar Rey Curré, el día de la cabalgata:

  • Se genera un espacio para el encuentro de las culturas que habitan y enorgullecen a esta región del Pacífico Sur de Costa Rica.
  • Se pone de manifiesto una serie de valores que se deben rescatar y fortalecer continuamente, como el respeto a la diversidad cultural, la convivencia armoniosa, y los vínculos de amistad y solidarismo en pro de una causa social de los pueblos.
  • En sus marcas. A hacer un recorrido por la reconfortante margen del río Grande de Térraba.

    En sus marcas. A hacer un recorrido por la reconfortante margen del río Grande de Térraba.

    Se recaudan fondos que serán destinados a atender necesidades de mejoramiento en la infraestructura actual del Liceo Indígena de Rey Curré.

  • Se permite a las familias disfrutar de un evento entretenido, lleno de aventuras, conocer nuevos amigos y disfrutar de los hermosos paisajes naturales que se encuentran en el transcurso de la ruta de la cabalgata.
  • Se abre espacio a caballistas, acompañantes y otros visitantes para que saboreen las comidas y bebidas típicas de la gastronomía de la zona y ganar fabulosos premios que ha anunciado la Comisión Organizadora.

Ya sea para caballistas o para otros visitantes, la ocasión es especial para un convivio con esta comunidad que debe su nombre al abundante pajarillo “curré”, que contribuye a que el Grande de Térraba todavía sea más hermoso. Y, si se gana un premio, “ni hablar del peluquín”.

 

Créditos: Imágenes por cortesía de Uriel Rojas.


28 agosto, 2016

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