Regala un tamal y conquista el mundo

Tammy Pinzón, de delantal azul.

Carlos Monge
prensa@perezzeledon.net

M
ás que un exquisito platillo (que puede extenderse a desayuno, almuerzo y cena, durante los días de Navidad) el tamal envuelve un profundo sentimiento que identifica a los costarricenses, se encuentren donde se encuentren.

Todavía andan frescos los recuerdos en muchos costarricenses las cucharitas que no pudo reprimir un expresidente de la República, cuando manifestó su satisfacción por haber regresado a su patria bien amada y poder comerse en casa su tamalito de Navidad.

Trabajando intensamente durante el Festival de Tamales de Univisión.

Trabajando intensamente durante el Festival de Tamales de Univisión.

Es de pocos conocido que durante la administración de Miguel Ángel Rodríguez, el sistema cooperativo financiero de Costa Rica estuvo al borde de la extinción y que la sola mención de un tamal cambió el futuro del cooperativismo.

Ocurrió (más o menos) así: Se le iba a imponer a las cooperativas financieras un monto de reserva legal tan alto, que las hubiera sacado del juego. Tras varios días y noches de negociaciones continuas, cuando a los dirigentes cooperativistas estaban prácticamente vencidos, uno de ellos (generaleño) pidió a un funcionario de la Contraloría General de la República que los dejara irse a comer el tamalito en casa.

Se dio la tregua; y durante las semanas posteriores se gestó una ley de la República que eximió al sector cooperativo del alto monto de la reserva legal, con lo que se evitó la desaparición del cooperativismo financiero costarricense.

Y ahora, una costarricense establecida en Dallas, Texas, ganó el primer lugar en un famoso concurso de tamales que la empresa Univisión viene celebrando desde hace siete años, con lo cual no solamente se echó al bolsillo un premio de mil dolaritos, sino que causó una reacción de felicitaciones en cadena, a lo largo y ancho de la Tierra, en el presente mes de noviembre de 2014.

El tamal tico en los titulares de Univisión Dallas.

El tamal tico en los titulares de Univisión Dallas.

“Primer Lugar para Enoe Pinzón de Costa Rica. Nos deleitó con un tamal de verduras, pollo, Salsa Lizano (tradicional en Costa Rica) y envuelto en hoja de plátano, igual como los que hacen en El Salvador y en el estado de Veracruz, México. Ganó $1,000 dólares y su trofeo”, dice la página del noticiario Univisión 23.

“Bueno, bueno, tantas noticias positivas que hemos recibido, y esta no es la excepción. El periódico La Teja, en Costa Rica, sacó hoy un reportaje de nuestra compatriota Tammy Pinzón, quien gano el Primer Lugar del Tamal de Costa Rica. Te queremos amiga”, dice Humberto Durán, uno de los administradores del grupo de Facebook “Ticos Around the World”.

“Desafiando el frío, miles de personas no se perdieron la oportunidad de probar los mejores tamales del Metroplex en el Dallas Market Hall. Mariachi, tacos, tamales, chicharrones, el tremendo show de payasos de Toty y Andy, danzas folclóricas y hasta clases para hacer tamalitos en el stand de Maseca, hicieron de este festival una gran fiesta hispana”, cuenta Durán.

El éxito le deparó una oleada de felicitaciones y muestras de agradecimiento.

El éxito le deparó una oleada de felicitaciones y muestras de agradecimiento.

El logro de Tammy Pinzón tuvo una cascada de reacciones y generó un verdadero antojo colectivo: “Qué bueno, felicidades desde Italia”, le dice Kattia Campos Chávez; “Gracias por poner el nombre de Costa Rica en alto. Lo malo es que no podemos comer sus tamalitos. Un saludo desde Miami”, le expresa Belisa Fallas Aguilar; “Tal vez para el próximo año podamos estar comiendo tamales hechos por usted, aquí en California”, clama Sonia Packer.

Como cambian las cosas. Una de las lamentaciones de los costarricenses vivieron en los Estados Unidos, hace algunas décadas, era el inconveniente de las comidas. Gracias a la inmigración, hoy los costarricenses pueden elaborar sus comidas (o acudir a restoranes) a su gusto, y hasta elaborar tamales.

Pueden, por ejemplo, ir a muchos supermercados y comprar masa de maíz, hojas de banano, si no las hay de guineo. Pueden elaborar sus propios tamales y perfeccionarlos con salsa Lizano… Pero allá, como aquí, cada tamal deberá llevar ese toque sentimental por el que un día lloró un expresidente, por el que hoy en Costa Rica sigue vigente el cooperativismo financiero y por el que aflora un inconsciente colectivo en todos los “Ticos Around the World”: el amor envuelto en hojas.


20 noviembre, 2014

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