Quebradas, el borbollón de El General

Imagen: Quebradas, el borbollón de El General

Monografía de esa comunidad

Por Óscar Leiva.

Esta comunidad posee un significativo y abundante recurso hídrico.

El pueblo de Quebradas se encuentra ubicado en el Valle de El General, específicamente en el distrito de San Isidro, cantón de Pérez Zeledón, es una comunidad con un sinnúmero de características geográficas, culturales, naturales y, por sobre todo, una gran calidad humana.

Quebradas fue un paso importante para las primeras familias que poblaron lo que es hoy la ciudad de San Isidro. Posee una altitud entre los 900 a 2500 m.s.n.m. Limita al norte con La Ese y la Hortensia, al sur con Morazán, al este con Miravalles y al oeste con San Rafael Norte. Presenta un clima tropical lluvioso, muy agradable para la buena salud de sus habitantes. Su relieve es muy quebrado. Se caracteriza por sus terrenos pedregosos.En la zona se desarrollan muchas actividades agrícolas; entre ellas la producción de las hortalizas, los árboles frutales, caña de azúcar, árboles maderables, ganadería y el café principalmente.

Su vegetación es muy heterogénea, sus condiciones naturales hacen de este lugar  propicio para la vida vegetal y animal, engalanado de flora y fauna, gracias al centro biológico Las Quebradas, donde se e pueden encontrar helechos, orquídeas, gran cantidad de anfibios y reptiles, aves, mariposas, mamíferos, entre otros.

Esta comunidad posee un significativo y abundante recurso hídrico. Se encuentra un río de gran importancia que lleva el mismo nombre de la comunidad. El río Quebradas tiene un área de 24 km y posee varios afluentes como Río Payner, Quebrada Seca, La Pizota, Iguana, Cantarranas, la de mayor relevancia es La Pizota.

Antecedentes históricos. Para adentrarnos en la verdadera historia de Quebradas hay que remontarse  a cientos de años atrás, debido a diversas investigaciones y restos que han dejado los antepasados indígenas.

El pueblo de Quebradas es un importante lugar de sitios arqueológicos. De acuerdo con Francisco Corrales Ulloa,  del Museo Nacional, estudios realizados en 1998 sobre esta comunidad permitieron definir un área habitacional multicomponente en el piso del valle (Quebradas), pequeños cementerios en las lomas y una concentración local de petroglifos.

Mary Henderson en una prospección1 realizada en 1986, localizó muchos otros sitios más, en el norte de Quebradas.  En 1993 la estadounidense Kristen Lagness del Beloit College, realizó un estudio sobre los petroglifos de Quebradas.

Es difícil saber con exactitud la edad de los petroglifos, aunque debido a los instrumentos encontrados que se relacionan con su elaboración se estima que datan aproximadamente de los 700 a 1500 años después de Cristo. (Periodo Chiriquí).
“Existen cementerios que la gente desafortunadamente destruyó, por el motivo del huaquerismo, pues los fines de semana escarbaban mucho, “mi papá fue uno que escarbaba y cuando yo era pequeño el tenía en el cielorraso muchas ollitas de barro”, comentó Róger Leiva, oriundo de la zona.

Al igual que don Crispín Leiva, padre de don Róger, muchas personas tenían restos aborígenes, que poco a poco fueron desapareciendo por la venta a otras personas fuera de la comunidad. Otro motivo fueron las construcciones sobre probables asentamientos indígenas. Leiva aseguró la existencia de gran cantidad de petroglifos, aunque muchos se han perdido o  los han destruido. Además que muchas ollitas encontradas presentan cualidades diferentes (como ya se mencionó antes) con acabados más elaborados que otros.
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Inicios de la población. Hasta donde se tiene conocimiento las primeras personas que llegaron a Quebradas y al resto de San Isidro de El General, emprendían largos viajes a pie o a caballo para cruzar el Cerro de la Muerte. Según Enrique Obregón, “los niños muy pequeños nos los podían traer a caballo entonces los traían en jabas, en la espalda de peones o de los mismos padres”.

Destacan como pioneros de Quebradas, los  valientes que atravesaron las terribles condiciones del clima, las dificultades de paso y la lejanía, y buscaron en estas tierras condiciones agradables para vivir y cultivar la tierra. Entre ellos están los siguientes: Juan Fallas, Alonso Fallas, Vidal Calderón Ceciliano, Obtulia Fonseca Hernández, Juan Barrantes, Manuel María Fonseca, José Jiménez, Nicanor Fonseca, Rogelio Monge, Leoncio Fonseca Hernández, Julio Monge, José Picado, Francisco Jiménez, Talío Jiménez, Juan Segura, Leocoldo Fonseca.

Primeros estudiantes en los años 40.

También figuran Fidel Quesada, Felipe Elizondo, Joaquín Barrantes, Natalio Fallas, José Solís Ureña, Leonardo Valverde, Leoncio Jiménez, Micaela Calderón. Onías Quesada
 
Se citan tantas personas como pioneros pues de los años 1920 en adelante la colonización hacia el sur, estaba muy presente y sobre todo en la gente de San Marcos de Tarrazú, Santa María de Dota y de toda la región que compone Los Santos.

Aunque no cabe la duda de que otros pioneros de los cuales no se tiene completa información hallan tenido tierras y habitado aun antes.

“Muchas personas veían la región de El General como una tierra de provisión ante las necesidades que afrontaban”, señala Enrique Obregón.

Según relató Roger Leiva, los viajes duraban varios días, por esto era una necesidad quedarse en diferentes lugares para dormir. “En Ojo de Agua, cerca de donde hoy se encuentra Los Chespiritos #1, había un centro de descanso, luego de otro día de camino dormían en el Cerro de La Muerte (cerca del macizo), donde mucha gente murió por el frío y el cansancio (de ahí el nombre). Otra parada era en División, y luego había un camino llamado Cachera, que comunicaba a este último punto con el Valle, pasando por Calle Mora (en Quebradas), por esto se dice que al principio Quebradas era un lugar de pasada”.

El porqué del nombre Quebradas. La razón del nombre es contada diferente, aunque debido a la existencia de quebradas y ríos es fácil de explicar: el recurso que privilegia esta comunidad, pudo ser clave importante desde épocas precolombinas, debido a la fertilidad y abundancia de bienes que este atrae.

 “Cuando las personas venían de Cartago y de Los Santos, el camino era un poco seco, de modo que ellos sabían cuando llegaban por el sonido de las quebradas, entonces decían: “¡Ya estamos llegando a las quebradas…!” (Pompilio Monge, entrevista).

Para algunos pioneros, el arribo a estas tierras fue un tiempo de incertidumbre pues llegaban sin tener terrenos ni casa, (aunque muchos otros empezaron viviendo como peones en terrenos de personas ya establecidas).

La señora Judith Calderón, recuerda que las familias vivían en fincas de grandes extensiones, por este motivo los vecinos habitaban largo unos de otros, no obstante se ayudaban en trabajos o compartían alimentos. Poco a poco las grandes fincas eran divididas, para darlas como herencia a los hijos.

“…hace bastante tiempo, muchos papás, daban herencia solamente a sus hijos y no a sus hijas. El hijo no podía pedir herencia al papá, no es como ahora que todo se lo reparten”. (Judith Calderón, entrevista).

“A inicios de los años cuarenta, con el conflicto de la Segunda Guerra Mundial, a Estados Unidos le interesó mucho abrir un camino más estable y amplio que comunicara el Valle Central con el Valle de El General, por tanto se realizó la carretera Interamericana. Años más adelante el servicio de autobús, facilita el transporte, aunque en sus inicios no llegaba hasta San Isidro, este motivo no era de impaciencia para los habitantes de Quebradas pues de todas maneras el desvío por la llamada Cachera, hacia más corto el viaje. Así que los quebradeños cuando se dirigían a San José, tomaban el bus ya en la Piedra (Piedra del Santo)”. (Roger Leiva, entrevista).

 Actividades agrícolas y comerciales. Cada familia producía lo que se comía, “aquí nunca faltaba la comida”, recalcó Pompilio Monge.

Antes las familias sembraban yuca, caña de azúcar, chayotes, repollo, tomate, plátanos, frijoles entre otros productos; además tenían gallinas, chanchos y ganado.

Judith Calderón aseveró  que en aquellos tiempos su padre vendía tapas de dulce en Santa María de Dota y en el Valle Central, también se compraba sal a las personas de Dominical o se intercambiaban por otros productos.

En la actualidad Quebradas no cuenta con una actividad agrícola muy marcada, más bien ahora muy pocas personas viven de alguna de estas actividades, entre lo poco que se puede encontrar están el café, la caña de azúcar y la ganadería. Aparte de estas  actividades se pueden encontrar negocios como las pulperías, mini súper, bar, bazares, restaurante, taller de mecánica, lavanderías, café Internet, salones de belleza. La mayoría de la gente en Quebradas trabajan en San Isidro, en escuelas, colegios, el ICE, AyA, los Tribunales de Justicia, entre otros.

Llegada del desarrollo.  Reseña Histórica de la Escuela de Quebradas. La Escuela Quebradas fue creada en el año de 1937, debido a la necesidad de que los niños aprendieran a leer y escribir, ya que las escuelas más cercanas se encontraban en Pedregoso, General Viejo, San Isidro de El General y La Palma. Es por esto que se hacía imposible que los niños tuvieran acceso a la educación. La iniciativa fue impulsada por los pobladores con el fin de que sus hijos se alfabetizaran.

Casa de don Crispín Leiva Romero (qdDg) y Franca Calderón Fonseca (qdDg) , en Quebradas. Hoy conservada como patrimonio.

Gracias a la información dada en la misma escuela y por doña Judith Calderón, se afirma que los primeros maestros que tuvo la Escuela de Quebradas se llamaban Víctor Manuel Obregón y su esposa doña Mercedes Valverde, que partieron de Santa María de Dota en el año 1925 hacia Quebradas. Dichas personas compraron tierras en la zona de Quebradas a José Solís Ureña, pero años más tarde regresaron a San José.

Como maestros destacados cabe también mencionar a Josefa esposa de Anastasio Bermúdez (este último no era maestro), Florencio Osés Castillo y su esposa Dulcelina Cabezas, Trino Arias Arguedas y Lidilia Castro Cabezas quienes llegaron de San Ramón de Palmares de Alajuela, también se destacan don Genaro Espinoza y doña Claudia, luego Víctor Cambronero y su esposa Marcelina. Todos los maestros anteriores llegaron en periodos diferentes.

La primera escuela se ubicó mucho más arriba de la actual, cerca de donde vive Hernán Mora”, comentó doña Judith. Era un simple rancho, con muy pocas cosas y con pocos estudiantes, donde enseñaron la primera pareja de maestros, citados anteriormente. Unos años más adelante se construye una escuela más formal que se ubica a un costado de la antigua Iglesia.

A la escuela llegaban no solo los niños de esta comunidad sino también de otros barrios como Morazán, que era parte de Quebradas, más adelante este barrio se separa y construye escuela propia para el año de 1964.

En esta escuela los niveles que se impartían finalizaban en cuarto, y muchos niños según nos cuenta doña Judith Calderón, repetían este último año para compensar una educación incompleta.

Para conformar el patronato escolar se realizaron frecuentes reuniones de padres de familia y personas interesadas de la comunidad en la educación de los niños.

Años más tarde, el patronato escolar de 1950 o 1952 (no se tiene un dato exacto), compra un terreno a doña Pastora Romero por seiscientos colones, que permite la creación de la actual escuela, (se realizaron turnos para obtener ese dinero). Esta nueva creación trajo una serie de ventajas, entre las que están poder incluir el quinto y sexto año.

Se ubica a cinco kilómetros norte del Liceo Unesco y pertenece al circuito 01 de la Dirección Regional de Pérez Zeledón.
Seguidamente se presentan datos actuales y proyectos a llevar a cabo.

La directora es la señora Denia Barrantes Mora.

Escuela actual de Quebradas.

Se reciben las siguientes materias: Español, Matemáticas, Estudios Sociales
Ciencias, Agricultura, Inglés, Religión, Música y Educación Física.
La escuela cuenta con un área de construcción de 626 m, posee siete aulas, tres
de ellas con servicio y lavamanos. La escuela brinda los servicios de materno
infantil, kinder, aula de apoyo y discapacidad cognitiva.
Programas Institucionales: Bandera Azul y  Aprendo a valerme por mi mismo.

Acueductos y Alcantarillados. La abundancia del agua es característica de Quebradas, de aquí el nombre que le dieron las primeras generaciones. Cuentan los descendientes de pioneros, que el agua fue uno de los principales motivos por los que este, que era solo un sitio de paso, empezara a ser poblado.

En relación con la distribución del recurso, no contaban las primeras familias con ningún modo especial de administración del agua, (pozos, acueductos, entre otros), porque con tantas quebradas era fácil su obtención para las labores diarias, si tuvieron estas familias una gran necesidad de conservación tanto de las nacientes como del bosque a sus alrededores.

Con el pasar de los años, cuando existió demanda suficiente en San Isidro, la municipalidad crea una paja, que recogía agua proveniente de Quebradas para abastecer a los pobladores de San Isidro; “uno llegaba ahí a lo que hoy es el Liceo Unesco y era de locos, toda la gente restregando, lavando, y recogiendo agua para la casa”. (Antonio Leiva, entrevista).

Esta paja no traía beneficio alguno a los pobladores de Quebradas, “llegábamos ahí solo a lavarnos los pies antes de ponernos los zapatos para entrar al centro, porque todo aquí, lo bajábamos descalzos”. (Judith Calderón, entrevista).

Este sistema luego se convertiría en el primer acueducto que abasteciera a los pobladores de San Isidro. “Eran unos tubillos que ahora hasta dan lástima de tres pulgadillas aún administrado por la municipalidad”. (Antonio Leiva, entrevista).

En 1961, el AyA se hizo cargo del acueducto, mejorándolo y permitiendo por primera vez a los habitantes de Quebradas disfrutar de este servicio. Desde la fecha hasta hoy esta entidad continua siendo la responsable de llevar el servicio a Quebradas, y junto con los pobladores e instituciones de Quebradas han desarrollado importantes proyectos como el propuesto por el AyA a cargo del Ingeniero Rodrigo Infante en 1993, (Proyecto Recuperación de Márgenes de cauces de los ríos Quebradas y Quebrada Pizota), cuyo fin se logró mediante el establecimiento de cobertura arbórea (reforestación y regeneración natural) y obras de conservación; o como el actual y eficiente proyecto de FUDEBIOL (Fundación para el Desarrollo del Centro Biológico las Quebradas) que asegura que la obtención de este recurso sea de una manera sostenible con el ambiente, y que maneja hoy relevantes proyectos de conservación. Importante sería reiterar la gran importancia del recurso hídrico de Quebradas que permite no solo abastecer a los 1.188 habitantes de Quebradas, sino también al 95% de la población de San Isidro.

 Iglesia. De la primera edificación católica de Quebradas es muy reducido el material con el que se cuenta. Entre las fechas inscritas en actas de consejos se registra el 22 de enero de 1983 como la de mayor antaño.

Desde ahí se observa la “Piedra del Cristo” que custodia a San Isidro de El General.

Lamentablemente se perdió íntegramente la fecha de inauguración del templo ya que el mismo no cuenta con ninguna placa conmemorativa ni recordatorio y entre los recuerdos de las personas entrevistadas tampoco se logra coincidir una fecha fija.

Significativo sería mencionar al primer comité que existió, el cual se hizo llamar Junta Edificadora de Quebradas y cuyos primeros integrantes a cargo Manuel Camacho Jiménez, Rosendo Vargas, Jeremías Romero, Pompilio Monge Agüero, Fernando Barrantes y Adelio Fonseca, junto con la entonces comunidad de Quebradas, se organizaron y trabajaron arduamente para levantar la primera iglesia de su comunidad.
Lograron fondos a través de bingos, ferias, turnos y diversas actividades que se realizaron siempre exitosamente.

En relación con el terreno de esta iglesia, la comunidad se vio favorecida con la donación de Manuel Camacho Jiménez que con gran devoción y esperanza lo cedió.

El primer padre que presidio la misa fue el padre Coto quien viajaba desde la diócesis de San Isidro para realizar la ceremonia todos los domingos a las 4 de la tarde.

Tiempo después y debido a la desfavorable localización de la primera Iglesia para la creciente población de Quebradas, se empiezan trámites para la construcción de un nuevo templo, obedeciendo más a la concentración de la población y propiciando un inexistente “centro” para la misma, ya que las principales entidades como la escuela o la plaza se encontraban muy retiradas una de la otra.

Fue así como se da el primer ofrecimiento por parte de los hermanos Barrantes de cambiar su entonces lote (ubicado al frente de la escuela) por el terreno de la primera Iglesia, con esta oferta se generan problemas ya que el terreno estaba dentro de las temporalidades de la Iglesia. Fue entonces que el grupo Promoción Cristiana deciden comprar el terreno en vez de cambiarlo y hacer de la primera Iglesia un lugar para retiros y actividades cristianas.

Ya comprado el terreno por el dicho grupo, la población inicia actividades para recaudar fondos para la construcción del templo. Los habitantes se organizaron con ferias, turnos y demás actividades, que generaron importantes ganancias; pero fue gracias al aviso de Toño Leiva que encontrarían la ayuda que tanto les faltaba. Este aviso se trataba de la llegada de algunos sacerdotes alemanes que venían con ayudas de Albenia

Fue así que Eugenio Mora y Uriel Barrantes decidieron no desaprovechar esta oportunidad y
resolvieron asegurarse de la información con Monseñor Ignacio Trejos.

Siendo verídica la llegada de estos sacerdotes, los habitantes de Quebradas representados por los dos encargados antes mencionados hacen su sugerencia a la organización, y para alegría de los fieles de Quebradas el 30 de agosto de 1987 y dos meses después de su propuesta les llegó medio millón de colones para la construcción del templo.

De esta manera reunieron sus ganancias con la ayuda otorgada de ADVENIAT y empezaron la construcción de la iglesia bajo la dirección de Isidro Vargas y Víctor Hugo Vargas (quienes cuentan con una especial mención en una placa de la Iglesia) concluyendo con esta el 20 de noviembre de 1988. (Ver anexo Nº 11).

Esta Iglesia cumple con una importante función dentro de la comunidad católica de Quebradas, cuenta con comisiones pastorales como la Pastoral Familiar y la Pastoral Juvenil, además de grupos apostólicos como la Legión de María, y un grupo que realiza los cenáculos.

Asimismo, actualmente cuentan con dos aulas de catequesis donde se imparten lecciones desde el primero hasta el octavo nivel.

Los fieles además de recibir la eucaristía todos los domingos a la 4 p.m. (dirigida por Ricardo Segura Godoy) realizan otras celebraciones como rosarios, hora santa, oraciones y visita a los pobres y enfermos.

Electricidad. Cuando el Valle de El General se empezó a colonizar, sus primeros pobladores utilizaban diferentes métodos para obtener luz. Una de estas primeras formas de obtener electricidad fue a través de las máquinas Pelton, las cuales se movían por medio de agua y esto producía cierta energía la cual era utilizada para producir electricidad. En la comunidad de Quebradas no había electricidad.

La gente se alumbraba principalmente con candelas y cantineras; fue hasta el año 1979- 1980 (periodo de Carazo), que se tuvo el servicio de electricidad por parte del ICE.

Lago de Fudebiol.

Caminos. Según información recopilada de la municipalidad de Pérez Zeledón y entrevista verbal realizada al señor Pompilio Monge Agüero, con respecto a como se construyó la vía de comunicación terrestre sobre la ciudad de San Isidro y la comunidad de Quebradas, se detalla lo siguiente: unos  noventa años atrás, los primeros pobladores de Quebradas realizaron una picada o trillo que comunicaba la zona de los Santos (Santa María de Dota) pasando por Quebradas y llegando a San Isidro.

Este camino era de difícil acceso, inicialmente en esta picada se podía transitar solamente a pie o a caballo, años más tarde dadas las necesidades de sacar y traer productos, los pobladores de Quebradas se vieron en la necesidad de meterle mano a este “trillo” quitando enormes piedras para hacerlo más accesible al paso de las carretas.

Años después debido a las necesidades de productos optaron por utilizar una segunda opción, la cual, era traer los productos básicos que no producían sus tierras como por ejemplo telas, jabón, sal, entre otros, utilizando la vía alterna que iba de Quebradas – San Isidro – Dominical. Una vez en Dominical tomaban lancha hacia el puerto de Puntarenas.

Luego, se organiza en Quebradas y se conforma, la Junta Cantonal de Caminos por lo que el día veinticuatro de febrero de 1962, por primera vez un tractor D6, inicia labores con miras a tener un mejor camino, dadas las dificultades y obstáculos con los que la labor se ve afectada, como enormes árboles y piedras de gran tamaño.

El señor Fernando Solís, en ese entonces ingeniero residente del MOPT en San Isidro, solicitándole dos cajas de dinamita para eliminar estos obstáculos. (Carta, comité de caminos, 1962).

De esta forma se logra así un camino más accesible al menos para un vehículo doble tracción. Según datos del informante en entrevista verbal es don Victorino Leiva, quien logra entrar a Quebradas, por primera vez, con un vehículo, aunque este camino continuaba siendo de difícil acceso.

Cinco años después, el señor Víctor Valverde, miembro de la junta auxiliar de caminos de Morazán, realiza una nota a la junta de caminos de Pérez Zeledón, informando que el día once de junio de 1967 a las tres de la tarde, esta junta auxiliar acepta la donación de la municipalidad para mejoras del camino Morazán-Quebradas, por una suma de tres mil colones.

Es entonces en la sesión número cincuenta y cinco del diecinueve de julio de 1967, cuando en reunión de juntas se hace esta donación oficial.

Seis años más tarde, en 1973, este camino vuelve a despertar a los vecinos de la zona, ya que el propietario de una de las fincas, ubicadas en el barrio Liceo Unesco, amenaza a los vecinos de la región, con poner “portillos” y no dejarlos trabajar más dentro de la finca, ya que la vecindad estaban realizando trabajos en el camino para mejorar este.

En miras de esta situación, la Junta Auxiliar de Caminos de Quebradas, el siete de octubre de 1973, realizan una carta pidiendo ayuda a la municipalidad de Pérez Zeledón, para que envíen al “caminero” e hiciera la investigación del caso y a la vez solicitando que dicho camino sea inscrito en el plan vial del cantón, ya que el pueblo de Quebradas tenía mas de cuarenta años de transitar por este lugar sin que este se incluyera en dicho plano.

No se dan datos donde se relaten o especifique lo acontecido después de esta nota, pero para el año de 1975, los vecinos de barrio Unesco, en el acta número 471233 del veintiuno de mayo, hace constar que el señor José Valverde, haría donación de una parte de su terreno para que esta calle tuviese la amplitud de diez varas (9 metros) mas a la vez los vecinos que hacían uso de esta calle debían donar una “vara” (84 centímetros) más para que el camino se hiciese oficial, aunado a ello solicitan que el Instituto Costarricense de Electricidad dotara de fluido eléctrico, tan necesario en ese tiempo.

Con el paso de los años, el camino se convierte en una realidad para los pobladores de Quebradas, de esta forma era mas accesible para ellos poder salir a comprar productos en el centro de San Isidro, pero todavía no se encontraban del todo satisfechos ya que ellos deseaban que esta vía de acceso fuese asfaltada e incluso que se colocaran algunos puentes para que esta vía se convirtiera en una sola ya que, Quebradas por su gran cantidad de riachuelos y quebradas, el camino se fragmentaba en ciertas zonas.

Para el periodo en que el señor Alex Solís se postula como diputado, el pueblo de Quebradas logra que el asfaltado de su camino se convirtiera en una realidad, comprendiendo alrededor de 4.5 kilómetros de asfalto que abarca, incluso en la actualidad, desde el cruce del Liceo Unesco hasta la escuela de la localidad.

Lea la monografía completa aquí.


22 febrero, 2012

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