Proyectan un gran centro de atención a los indigentes

Proyecto Redish, Pérez Zeledón.

Carlos L Monge B
prensa@perezzeledon.net

Una tesis universitaria crea la ilusión de que una organización generaleña de bien contará –ahora o después- con un impresionante centro para la atención de los indigentes que viven en las calles de Pérez Zeledón o transitan por ellas.

Parece un sueño; pero también parecen imposibles los logros alcanzados por esta organización –la Red para Disminuir el Sufrimiento Humano (Redish)- desde que se instaló en el parque de San Isidro de El General con una carpa, donde semanalmente brinda asistencia alimentaria y sicológica, a decenas personas que se encuentran en la indigencia.

El tema de la indigencia afecta a todos, pero interesa a muy poquitos.

El tema de la indigencia afecta a todos, pero interesa a muy poquitos.

Contra viento y marea, porque a pesar de que la mendicidad es un mal que la sociedad preferiría ignorar, si no borrar del mapa, este grupo de no sólo ha logrado mantener vigente su “proyecto carpa”, sino que también ha logrado, durante los años más recientes, mantener abierta una “Casa de Escucha”.

A esta casa, ubicada frente a las instalaciones de la Feria del Productor Generaleño, los necesitados pueden llegar a  asearse, vestirse con ropas limpias, recibir alimentos y lo fundamental: que alguien (que tanto puede ser una persona de buena voluntad como un profesional de la psicología) les permita desahogarse, contando su desgracia.

Ahora, la Providencia plantea la oportunidad de que Redish se haga de un edificio adecuado a las características de su programa, sobre el aporte de dos graduados de la Universidad Central, que desarrollaron una “propuesta arquitectónica de centro dormitorio para la atención de personas en condición de calle”.

Rebeca Calderón y Mario Villalobos exponen su proyecto, a la comunidad de Pérez Zeledón.

Rebeca Calderón y Mario Villalobos exponen su proyecto, a la comunidad de Pérez Zeledón.

Rebeca Calderón Delgado y Mario Villalobos Jauber sugieren la construcción de un amplio edificio adaptado a un terreno donado por la Municipalidad de Pérez Zeledón a Redish, en el barrio El Hoyón, con las características necesarias para que los inquilinos se sientan en un ambiente que propicie su  bienestar y recuperación.

Sería un edificio con áreas de comedor, lavandería, cocina, aseo y asistencia médica, con dormitorios y espacios para que reciban terapias individuales y grupales y participen en talleres. No hay referentes, en Costa Rica. Si bien existen proyectos de características algo parecidas en otras áreas del país, principalmente en el Valle Central, éstos se desarrollan en edificios  que no fueron construidos para ese propósito, explican Delgado y Calderón.

Es un detallado proyecto arquitectónico en que se incluyen casilleros para que los usuarios guarden sus cositas.

Es un detallado proyecto arquitectónico en que se incluyen casilleros para que los usuarios guarden sus cositas.

El amplio lote donado por la Municipalidad da para mucho: zonas verdes, parqueo, una huerta para que los propios beneficiarios se concentren en algo útil y produzcan alimentos y hasta una sala de cómputo, para que reciban o consoliden sus conocimientos informáticos los que se vayan sintiendo mejor.

La indigencia, entendida como un fenómeno extremo originado en muy diversos factores “se constituye en la máxima expresión de la pobreza y alude a un proceso de deterioro de las condiciones de vida; en el cual la persona carece de los recursos sociales, económicos, políticos y culturales que le permitan proveerse por sus propios medios de los bienes y los servicios necesarios para la satisfacción de sus necesidades básicas de subsistencia y de desarrollo”, definen los académicos.

Proyecto arquitectónico para Redish, aportado por dos egresados de la Universidad Central.

Proyecto arquitectónico para Redish, aportado por dos egresados de la Universidad Central.

Es un fenómeno social del que no escapa prácticamente ninguna sociedad de la tierra, y la pequeña comunidad de Pérez Zeledón no presenta una excepción a la regla. Tampoco escapan a este fenómeno aterrador gentes de clase y con estudios, aunque la indigencia o, mejor, la cara más visible de ella,  en Costa Rica se ensaña con los hombres (87%), los costarricenses (81%), los de baja escolaridad (sólo el 25% ha completado la primaria) y los indefensos (79% no están asegurados), según datos estadísticos aportados al proyecto arquitectónico.

Falta construir el edificio, que no será nada fácil, porque su costo presupuestado alcanza los 469 millones de colones; pero Ángela Vargas Picado –lidereza del proyecto- y los muchachos que la acompañan en la misión, han demostrado que para ellos no hay imposibles.

 

Créditos: Imágenes del proyecto suministradas por Rebeca Calderón y Mario Villalobos.


19 julio, 2016

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