En Pérez Zeledón se pretende haber frenado construcción de hidroeléctricas

Plantas hidroeléctricas.

Carlos L Monge B
prensa@perezzeledon.net

El Concejo de Pérez Zeledón espera haber puesto candado al avance del desarrollo hidroeléctrico privado, en tierras de su jurisdicción, mediante dos acuerdos adoptados anoche, orientados a prohibir la construcción obras de magnitud, en terrenos propensos a deslizamientos.

Defensores de la naturaleza acudieron a la Sala de Sesiones a apoyar las gestiones que sean necesarias, para proteger los ríos.

Defensores de la naturaleza acudieron a la Sala de Sesiones a apoyar las gestiones que sean necesarias, para proteger los ríos.

Uno de los acuerdos es más específico, al incluir términos que prohibirían la construcción de una represa en el sector de Zapotal, en el distrito San Pedro, donde los regidores –ampliamente documentados- prevén el riesgo de una catástrofe que daría al traste con terrenos, poblados y almas.

Las resoluciones del Concejo, adoptadas por decisión de mayoría (seis votos a favor y dos en contra) están revestidas de una serie de particularidades que se iniciaron con una disposición que rechazaba un período de moratoria para la construcción de plantas hidroeléctricas de capital privado, otra que la establecía y otra que la volvía a rechazar.

El tiempo vino a dar razón a los regidores, en el sentido de que un acuerdo municipal (por demás populista) no tiene mayor valor que una Ley de la República. El Tribunal de lo Contencioso Administrativo echó abajo la moratoria establecida por dos municipalidades vecinas, según expuso David Araya Amador, presidente del Concejo.

Se argumenta que el caudal del río San Rafael, en San Pedro, ha disminuido en un 30%.

Se argumenta que el caudal del río San Rafael, en San Pedro, ha disminuido en un 30%.

Además del argumento jurídico que sustenta las mociones, para solicitar a la Alcaldesa incluir términos que prohíban la construcción de obras de gran magnitud en fallas tectónicas o terrenos escurridizos tan propios de Pérez Zeledón, en un plan regulador de uso de suelos, la iniciativa incluye estudios que evidencian el riesgo que pueden representar los embalses para las poblaciones.

Se especifica un descenso del caudal del agua del río San Rafael en un 30 por ciento y la apertura de grietas de hasta 70 centímetros, señal la una de la necesidad de proteger el recurso hídrico como esencia misma de la vida y del interés colectivo y la otra de un riesgo de catástrofe, por la que el regidor Fernando Umaña Salas advierte sobre la necesidad de tomar precauciones ante eventuales evacuaciones masivas.

Las mociones fueron presentadas por los regidores Manuel Alfaro Jara y Fernando Umaña, durante una concurrida sesión a la que asistieron representantes de diversas organizaciones defensoras de los ríos y la naturaleza.

Los ecologistas han mantenido una dinámica permanente, desde hace años. (Imagen de Tonny Méndez).

Los ecologistas han mantenido una dinámica permanente, desde hace años. (Imagen de Tonny Méndez).

Una de las particularidades más llamativas de las mociones, se origina en que uno de los regidores que la presentaron, Manuel Alfaro, fue de extremo enfático –meses atrás- en que el Concejo no volviera a tratar el asunto de la moratoria al establecimiento de plantas hidroeléctricas, al punto de que pidió que no se volvieran a recibir las delegaciones que la solicitaban.

Razón de más (pues el Regidor no le simpatiza) para que la regidora Kemly Jiménez Tabash se desgañitara contra la iniciativa de Jara y contra el Concejo (con lo que ganó aplausos, inclusive, de decenas de manifestantes que llegaron a la Sala de Sesiones) sin darse cuenta de que ellos mismos, los líderes, habían participado en la elaboración del documento.

La sesión –como se ha vuelto usual- entró en receso, hasta que la Regidora no se estabilizara. Luego se dio cuenta de que se estaba proclamando en contra de lo ella creía que estaba defendiendo.

La disposición del Concejo, encaminada a prohibir la construcción de grandes obras de infraestructura en terrenos de alto riesgo, podría convertirse en el candado para prohibir –durante un período de cinco años- el avance de las plantas hidroeléctricas, aunque la disposición es para que se le incluya en un viejo y desactualizado Plan Regulador que está vigente o sobre uno que está en proceso de elaboración desde tiempo inmemorial.


9 diciembre, 2015

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