Pérez Zeledón invadido por los ladrones de cable

Pérez Zeledón invadido por los ladrones de cable

Carlos Luis Monge Barrantes
prensa@perezzeledon.net

Los ladrones son, de por sí, seres despreciables por el menosprecio a la intimidad de las personas y el irrespeto a la propiedad privada. Pero si, además, son ladrones de cable, ya no sólo están desafiando y perjudicando a una familia, sino a toda una comunidad y al propio Estado costarricense.

El cable es sumamente caro y cada metro que le roben al Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) es un daño que habrá que reparar y un recargo necesario al valor de los servicios.

Pero esa, quizá, es su propia debilidad, porque pueden ser vistos cuando están robando no solamente por miembros de la comunidad perjudicada, sino por todas las personas que vayan pasando por donde ellos se encuentren. Entonces, se hará un gran bien a la comunidad y al país con una simple llamada al teléfono 911.

Recuerde: NADIE que no esté debidamente identificado como funcionario del ICE, está autorizado para trabajar en los tendidos de telefonía, en horas de la noche y menos en sectores solitarios. Ante la sospecha, llame al 911.

El asunto es que, como si fueran pocas las limitaciones con que se vive en las comunidades alejadas del Valle Central, los ladrones de cable se desplazaron a Pérez Zeledón y en el término de una semana han arrasado con trechos de cable de telefonía e Internet en Santa Rosa de Río Nuevo, Las Brisas de Cajón y un sector de la carretera que comunica a los barrios Aeropuerto y El Hoyón, en el distrito San Isidro, según comunicó Walter Mora, técnico en telecomunicaciones.

Los ladrones de cable son fáciles de identificar, porque atacan de noche, en sectores solitarios y no andan identificados. De hecho, aunque existen empresas autorizadas para realizarle trabajos al Instituto Costarricense de Electricidad, de noche solamente funcionarios del ICE, debidamente identificados, pueden estar trabajando en casos de avería, previene Mora.

De allí la necesidad de que las personas pidan la intervención de la policía, a la mayor brevedad posible y ante la menor sospecha, para que los atrapen o para que se den cuenta de que en Pérez Zeledón no les van a reír las gracias y se vayan, en caso de que realmente no sean habitantes locales.

Los ladrones fueron sorprendidos en esta misma semana, por un ciudadano que pasaba por la calle, en el sector de San Cayetano, pero los delincuentes escaparon, dejando abandonado los cables que habían cortado.

El robo de cable, tan común en el Valle Central, es común a otros países latinoamericanos. El cobre es muy valioso y su comercialización mueve cantidades gigantescas de dinero.

Los ladrones y principalmente los topadores, utilizan diversos métodos para evitar que los atrape la policía.

En Chile era tanto el robo de cable y tanto los intereses que se movían (al extremo de que un mercader mató a dos policías) que los carabineros desarrollaron un plan al que denominaron “Operación Chatarrera”.

En Pérez Zeledón, la operación puede ser más simple.

Fotos cortesía de Walter Mora, funcionario del ICE.


29 Octubre, 2012

Anúnciate Gratis