Pastor Navarro, el gamonal de San Rafael Norte

Imagen: Pastor Navarro, el gamonal de San Rafael Norte

Este gran personaje está por cumplir su centenario de vida

Juan Diego Jara A.
prensa@perezzeledon.net



Don Pastor nos recibió muy amablemente en su casa de habitación

Pastor Navarro es uno de esos señores que ha sabido sacarle provecho a la vida. A sus 99 años, este colonizador del Valle de El General, está lleno de anécdotas encantadoras que merecen ser contadas, pues representan la esencia del campesino de antaño, y de quienes forjaron estas fecundas tierras.

A don Pastor lo entrevistamos en su casa de habitación en San Rafael Norte, rodeado de sus hijos, en una tarde con sabor a terruño, ideal para rumiar esas historias que nos forjaron como cantón.  Nos recibió amablemente y, muy lúcido, empezó a desgranar esos recuerdos como si los estuviera viviendo por primera vez.
Oriundo de San Marcos de Tarrazú, don Pastor se vino para San Isidro de El General cuando tenía 30 años, y se afincó en la comunidad de San Rafael Norte. “Llegué aquí porque en la Zona de los Santos la cosa era crítica, y además mi papá no me dio ningún pedacito para sembrar. Gracias a Dios tomé la mejor decisión al venirme y me fue bien”, dijo.

Este ilustre veterano narró que en aquella época la tierra era fértil, buena para el cultivo del maíz y los frijoles; además, acostumbraba a tener cerdos y gallinas.



Aquí junto a sus hijas, nietos, y bisnietos

También relató que en esos tiempos todo era muy barato y era común engordar un chancho para sacarle la manteca que les servía durante todo el año. Faenas difíciles para las familias de antaño, pero que se asumían sin queja alguna. Contrario ahora, donde la vida es más fácil, y solo basta comprar un galón de aceite para cocinar.

Aunque no participó en la construcción de la carretera Interamericana, este señor, junto con su familia, vendió almuerzos a los peones que trabajaron en ella a mediados de los años 60. Con la apertura de esta vía aparecieron nuevas oportunidades para la zona.

Una vida muy sana. Don Pastor expresó que el secreto de su longevidad se debe a que siempre actuó con fundamento en la vida, y pese a que en sus tiempos mozos le gustó el trago, nunca se alzó en ‘borrachera’.



En uno de sus cumpleaños con toda su familia

“Dios me ha permitido vivir muchos años, y eso para mí significa bastante. Siempre he sido muy alentado. Hace tiempo me curaron de un cáncer; por dicha no volvió a molestarme”, aseveró.

El crecimiento de San Isidro de El General sorprende a don Pastor. Frecuentemente recuerda las únicas dos pulperías y el rancho de venta de comida que había en el pueblo, donde compraba los enseres básicos del hogar y donde una libra de arroz valía treinta centavos, y seis bollos de pan costaban una peseta.

“Saca de guaro”. Algo de lo que quizá se arrepiente don Pastor es de una escena bochornosa que sufrió años atrás, por una saca de guaro que un yerno suyo preparó en su finca, la cual con cierto grado de ocultamiento y con tres días de destilado fue descubierta por la policía. “Lo que pasa es que había mucha gente chismosa, y aunque yo no tenía nada que ver con el contrabando se me armó un problemón con la justicia”, expresó.

La chancha colorada. A don Pastor la única herencia que le dejó su padre fue unachanchita’ de dos meses, la cual se trajo de San Marcos de Tarrazú a San Isidro de El General amarrada dentro de un saco grande de gangoche. Contó que después, esa chancha colorada tuvo 10 crías. Don Pastor supo sacarle provecho a esa herencia, y en vez de lamentarse porque no obtuvo más de su progenitor, asumió el legado con tranquilidad. 



Años atrás en sus labores del campo

Con 14 hijos, 84 nietos, y 30 bisnietos don Pastor le da gracias al Todopoderoso por la salud y por permitirle gozar de esa fortaleza que le caracteriza. “La fe mía es vivir en paz, todos los hijos me tienen buena voluntad; los amigos y vecinos también.  Yo he sabido portarme con rectitud y los frutos los recibo a punto de cumplir mis 100 años”, subrayó.

Elsa Navarro, hija de don Pastor, afirmó que su padre es todo un ejemplo. “Papá nunca nos castigó, siempre ha sido cariñoso”, expresó.
Por su parte Anselmo Navarro, otro hijo, comparó a su padre como a un árbol de guayacán, y manifestó que de él aprendió a hacer honrado y trabajador.

La familia de don Pastor espera celebrar el año entrante –si Dios se los permite –una gran fiesta con motivo de los 100 años de este pionero generaleño.


2 Diciembre, 2008

Anúnciate Gratis