Naranjo fue una fiesta en la final de campo traviesa

Naranjo de Platanares

Carlos Monge
prensa@perezzeledon.net 

N
aranjo de Platanares, un caserío de 250 habitantes ubicado a tres kilómetros de San Rafael, principal comunidad del distrito Platanares, en Pérez Zeledón, vivió ayer, miércoles 24 de abril de 2013, la experiencia de ser la anfitriona de la Final Nacional de Campo Traviesa 2013.

Naranjo de Platanares fue una fiesta. Llegaron niños y muchachos (acompañados por sus profesores de Educación Física y algunos padres de familia) de escuelas y colegios de todos los cantones del país y, por la índole de la competencia, es de suponer que la mayoría de ellos proceden de centros educativos de áreas rurales.

El director regional de Enseñanza de Pérez Zeledón, Omer Fonseca, con tres ganadoras.

El director regional de Enseñanza de Pérez Zeledón, Omer Fonseca, con tres ganadoras.

En la contienda, una niña de uniforme azul –quién sabe de qué escuela- llegó solitaria, zigzagueante, con la vista pegada al suelo, para que éste no se le escurriera de los pies; dio un paso sobre la línea blanca de la meta, como si fuera a subir un escalón, se tomó la cabeza con las manos y se comenzó a desplomar, lentamente, como esperando a que llegaran los muchachos del Comité Olímpico a brindarle apoyo.

Como la niña del uniforme azul –quién sabe de qué escuela de Costa Rica- otras y otros, antes, ya se habían desvanecido; y otras y otros, después, fueron viviendo la misma experiencia, ya al terminar la carrera, ya al arremeter a la subida de un pronunciado columpio, durante la Final Nacional Campo Traviesa.

Si no lograron ubicarse entre los campeones nacionales y optar por su participación en los Juegos Deportivos Centroamericanos, algo que algunos lloraron, sí lograron demostrar que llevaron al extremo sus capacidades física y mental y que no se van a dejar vencer ante los avatares que irán encontrando en el camino de la vida.

Una niña de uniforme azul…

Una niña de uniforme azul…

Ya la escuela de Naranjo, de 68 alumnos, había servido de sede a la Cantonal de Campo Traviesa de Pérez Zeledón, dos semanas antes y, dadas las condiciones del terreno, atrajo la atención de los organizadores de la Final Nacional, para designarla como sede.

Si los educadores de las escuelas del Circuito 07 ya habían trabajado intensamente en la organización de la Final Cantonal y ni qué decir del esfuerzo que realizaron para que la actividad de ayer fuera exitosa. Cualquiera sabe que un acontecimiento de tal magnitud “es de locos”.

Frente a la escuela, ubicada a tres kilómetros de San Rafael,  hay plaza en virtud de un boquete que le hicieron a la ladera. Y desde ahí, un camino de lastre a través de una finca, grosero, por no decir agresivo, para los niños que corren descalzos.

El resultado fue producto del encuentro de muchas fuerzas unidas, desde el supervisor del Circuito, Ronny Duarte, su equipo de docentes y alguna gente del pueblo, hasta el Comité Cantonal de Deportes y los patrocinadores.

Leonel Guillén, dueño de la finca, dio el permiso sin condiciones para que utilizaran el camino en las competencias; y un hecho solidario muy significativo que los educadores estuvieron recalcando durante el evento: la Escuela Sinaí, de San Isidro de El General, instaló un puesto de carne asada (a cambio de donaciones voluntarias) y cedió la ganancia a la Escuela Naranjo.

La comunidad de Naranjo es pequeñita; pero su escuela, ayer, lució enorme.

Hoy, en el transcurso del día, el Comité Cantonal de Deportes insertará en su página digital los resultados oficiales de los ganadores.
 


25 abril, 2013

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