Murió don Yoyo Quirós, el caudillo de los campesinos

Teodoro "Yoyo" Quirós Castro.

Carlos Monge
prensa@perezzeledon.net

T
eodoro “Yoyo” Quirós Castro, uno de esos hijos adoptivos de Pérez Zeledón que han contribuido a hacer más hermosa la patria costarricense y a quien un día –el 28 de mayo de 2009- perezzeledon.net llamó “caudillo de los campesinos”, ha muerto.

El sillón donde seguramente se sentó a pensar en sus amados campesinos.

El sillón donde seguramente se sentó a pensar en sus amados campesinos.

La noticia sobre su fallecimiento fue dada a conocer en un lacónico comunicado de don Alberto Calvo Calvo, un ex funcionario recién jubilado que laboró en el ITCO/IDA/INDER y que, consecuencia, lo acompañó en los años 70, cuando Don Yoyo –a la postre gerente de la institución- se convirtió en su primer presidente ejecutivo.

Falleció ayer y fue sepultado hoy, tres de febrero de 2015, en San Rafael de Escazú.

Don Yoyo ha sido un benefactor de los campesinos; un ícono para quienes lo conocieron; un tema tratado por las plumas más inspiradas, en múltiples artículos periodísticos y documentales; un roble que se retira al merecido descanso, a la edad de 98 años. Un libro escrito y uno por escribir.

Personal de PerezZeledon.Net tuvo la oportunidad de visitarlo en su casa de San Pedro, en Pérez Zeledón, y de él nos queda el siguiente recuerdo, escrito por el periodista Juan Diego Jara:

Durante una visita a su casa

“A sus 92 años, este generaleño ha dado un aporte invaluable al país y al cantón que le abrió sus puerta. Teodoro Quirós Castro ha sido un verdadero caudillo en los 92 años que lleva de vida (el artículo fue escrito en2009): trabajó en la construcción de la carretera Interamericana, fiscalizó el suministro de hule en el país, comercializó banano en el exterior, fue Ministro de Agricultura, diputado, ganadero… en fin, ocupó innumerables puestos, abocado siempre a la defensa del campesinado costarricense.

Ned Gordon, Enrique Solís y Fabián Vargas, del grupo Generaleños por Siempre, en una visita a don Yoyo.

Ned Gordon, Enrique Solís y Fabián Vargas, del grupo Generaleños por Siempre, en una visita a don Yoyo.

“A don Teodoro lo encontramos en su finca ubicada en San Pedro de Pérez Zeledón, y con temple cálido y en definitiva una apariencia de hombre sabio, elegante y de respeto, nos invitó a pasar a su casa de estilo caribeño, donde nos relató su historia de vida. Este gran señor creció entre la paz del Atlántico y las mañas de la capital, y como su padre murió cuando él apenas tenía 12 años, unos primos se lo llevaron a trabajar a los beneficios de café de Monte Redondo.

“La vez que conoció San Isidro de El General fue en 1933, por medio del esposo de una prima que traía unos fletes de tabaco. Esa vez llegaron en avioneta y se enamoró de la zona. “San Isidro no era tan escarpado. Cuando llegué lo comparé con el San José de la Boca del Monte, en el siglo XVIII”, dijo.

“Pero no sería hasta 1941 y, quizá por casualidad del destino, que se vino a residir al Valle de El General, esto porque fue contratado para trabajar en la construcción de la carretera Interamericana. ‘Un hermano mío consiguió el contrato de arrimar todos los materiales a los ríos y quebradas para los puentes y alcantarillas desde San Isidro hasta río Sereno (Chiriquí, Panamá). Para esa labor requerimos de 60 yuntas de bueyes”, indicó Quirós.

Fue toda una personalidad asociada a la vida de los agricultores.

Fue toda una personalidad asociada a la vida de los agricultores.

“De esta manera, don Teodoro Quirós llegó a San Isidro, donde fue recibido por Joaquín Barrantes y Juan Soder, quienes le tendieron la mano y lo ayudaron a conseguir casa.

“Tras finalizar la acuciosa faena en la carretera Interamericana, don Teodoro decidió comprar un terreno donde no se secara el pasto. Es así como en 1942 adquirió la finca de 249 hectáreas en la cual actualmente reside.

Generaleño por Siempre

“Don Teodoro fue amigo de infancia y juventud de Rodrigo Facio Brenes, reconocido abogado y filósofo, y del expresidente de la República José Figueres Ferrer, tanto que, este último le concedió el cargo de Ministro de Agricultura, en el año 1956, por su poder de decisión y espíritu de lucha en favor de los campesinos.

Foto de don Yoyo en la sala de expresidentes del IDA. (Cortesía de Alberto Calvo Calvo).

Foto de don Yoyo en la sala de expresidentes del IDA. (Cortesía de Alberto Calvo Calvo).

“Tanto don Pepe como yo nunca hemos sido políticos, sino ‘politicos’, nunca hemos mentido, solo hemos dicho la verdad”, comentó. Don Teodoro vive en su finca tranquilo, ahí comercializa madera, ganado, plátano, café…. de todo. Hasta tiene su propio generador eléctrico.

“Este ilustre caudillo está casado, tiene 6 hijos, 21 nietos y 32 bisnietos, y a sus 92 años conduce su pickup hasta San José y posee más vitalidad que un veinteañero. Don Yoyo se presenta como referencia para defender y modernizar el agro costarricense”.

Y esa vitalidad de hombre insigne lo acompañó, hasta que Dios dispuso que descansara, ayer.

 


3 febrero, 2015

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