Los pioneros: Milton Fonseca Balmaceda

Milton Fonseca Balmaceda.

Carlos L Monge B
prensa@perezzeledon.net

En Pérez Zeledón, hay miles de productores de café y caña de azúcar organizados en una cooperativa –CoopeAgri- que cuenta con agroindustrias, una cadena de supermercados, una estación de servicio, conexiones comerciales en diversas partes del mundo…

La cooperativa -fuente de bienestar para miles y miles de personas: asociados, colaboradores, proveedores, clientes… – es, hoy, una formidable empresa generaleña; pero cuando nació era apenas un grupo de valientes caficultores que trataban de conseguir mejores precios que los que les pagaban los antojadizos empresarios privados.

Los cafetaleros dependían de lo que quisieran pagarles los comercializadores.

Los cafetaleros dependían de lo que quisieran pagarles los comercializadores.

La iniciativa de crear una cooperativa fue un acto de valentía –heroico, si se quiere- no sólo porque un grupo de agricultores asumió el riesgo de crear una empresa; también porque le estaban poniendo un alto a los poderosos, con los consecuentes riesgos. O triunfaban, o triunfaban.

Detrás del movimiento cooperativo hubo toda una serie de protagonistas, pero hay uno, en particular, que exige una atención especial, por su liderazgo, su empeño y su gestión, en la creación de la primigenia  cooperativa de caficultores que luego se convirtió en CoopeAgri y también desde diversas trincheras: La Municipalidad, el Cuerpo de Bomberos, la Cruz Roja, el Hogar de Ancianos, etc.

Un ayudante de mecánico

Por su obra, una fotografía colgada en la galería de celebridades de Pérez Zeledón, en el lobby del Auditorio Profesor Alfonso Quesada Hidalgo (Complejo Cultural) inmortaliza la presencia de Milton Fonseca Balmaceda en el Valle de El General.

Don Milton nació el 13 de marzo de 1923, en Heredia, y falleció el 19 de julio de 2010, en San José, a la edad de 87 años.

Se relacionó con Pérez Zeledón durante la construcción de la carretera.

Se relacionó con Pérez Zeledón durante la construcción de la carretera.

Los conocimientos que había adquirido como ayudante de mecánica, le permitieron colocarse en los talleres de La Cangreja (en El Guarco de Cartago) de la empresa que estaba construyendo la carretera entre Cartago y San Isidro de El General.

Al finalizar la construcción de la carretera –y ya como un mecánico hecho y derecho- se estableció en un San Isidro de El General caracterizado por notables carencias económicas. Recurrió al Departamento de Cooperativas del Banco Nacional de Costa Rica y logró que un funcionario –Walter Quesada Sáenz- fuera asignado a la labor de motivación de los caficultores.

Con la conformación de la cooperativa de caficultores las cosas mejoraron, pero don Milton lo consideraba insuficiente, de manera que, diez años después, metió cabeza en que los generaleños también sembraran caña de azúcar.

Los agricultores no querían sembrar caña. Hoy es uno de los principales rubros de la agricultura.

Los agricultores no querían sembrar caña. Hoy es uno de los principales rubros de la agricultura.

Los agricultores, tradicional-mente conservadores, preferían mantener una vaca en una manzana de terreno que sembrar caña (puesto que tenían que comprar la semilla y desconocían la rentabilidad del nuevo producto).  A unos se les vendió la semilla (importada desde Grecia); a otros se les regaló.

El ingenio de CoopeAgri

Se necesitaba un ingenio.  El periódico Enlace Cooperativo de abril de 2006 nos recuerda: Un ingenio nuevo valía 10 millones de dólares, pero había uno de segunda, en Altamira de San Carlos, que era una ganga y una gran oportunidad”. CoopeAgri lo compró, con el apoyo financiero del Departamento de Cooperativas del Banco Nacional.

Dice del documento: El entonces diputado Romilio Durán había conseguido un aval para dos millones de dólares, un platal para la época, pero seguía siendo insuficiente.  Pepe Figueres había facilitado todos los permisos de construcción. Daniel Oduber había puesto la primera piedra, y cuando ya el montaje del ingenio iba avanzado, la plata se terminó y los bancos no pudieron seguir girando más dinero.

Don Milton, durante una entrevista, en su casa de Lourdes, en 2016.

Don Milton, durante una entrevista, en su casa de Lourdes, en 2016.

Entonces, sintiéndose derrotado, don Milton  visitó a Oduber, presidente de la República (con quien mantenía amistad desde la Guerra Civil de 1948) y le dijo:

“Daniel, vengo a tirar la toalla, porque los bancos ya no quieren financiarnos y nos falta mucho del montaje…”. “Me contestó: Mire, güevón, si yo le dije que le ayudo, yo le ayudo. Yo no lo dejo solo…”.

Conforme el relato de don Milton, a los tres días fue convocado a Casa Presidencial, a reunión con personeros de los bancos de Costa Rica y Anglo Costarricense y representantes de los ministerios de Hacienda y Agricultura y Ganadería. Luis Lieberman, viceministro de Hacienda, le entregó un paquete de títulos del Estado, en el entendido de que el Gobierno le estaba tendiendo la mano a los agricultores generaleños.

Una aguadulce para don Milton

En su casa de Lourdes de Montes de Oca, donde don Milton pasó sus últimos años, don Milton manifestaba su satisfacción por la obra realizada: “Esto es poner a producir la tierra; poner a trabajar la gente. Están los peones que siembran la caña, los que la cortan, los chapulineros, la gente que trabaja en el ingenio, en las oficinas. Con todo ese proceso, el dinero comienza a circular. Hay para hacer caminos, para mejorar las fincas, para comprar, para pagar impuestos”.

Su imagen forma parte de la galería de ciudadanos distinguidos de Pérez Zeledón.

Su imagen forma parte de la galería de ciudadanos distinguidos de Pérez Zeledón.

Detrás de los caficultores y los cañeros, detrás de los supermercados, detrás la emblemática CoopeAgri, está el esfuerzo realizado por Milton Fonseca. Fungió como gerente general durante dieciocho años.

Se le recordará por CoopeAgri, pero también por sus ocho años como presidente municipal, treinta años como presidente de la Junta de Educación del Liceo Unesco y por treinta años como presidente de la Junta Administrativa de la Escuela 12 de marzo de 1948.

Y porque participó en la formación del Cuerpo de Bomberos y de la Cruz Roja de Pérez Zeledón. Y por una anécdota que a don Milton le gustaba contar: Siendo miembro de la Junta Administrativa del Hogar de Ancianos Mons. Delfín Quesada Castro, y conforme era su costumbre, llegó temprano a reunión.

Una viejita se le acercó y le preguntó que si era nuevo, en el Hogar. Le contestó que sí, y la viejita le preguntó que si ya le habían dado aguadulce, y si no, que la reclamara, porque a los ancianos les daban aguadulce antes de que se fueran a dormir.


27 Marzo, 2016

Anúnciate Gratis