Los indígenas ven una luz al final del túnel

La reacción estatal ante los eternos conflictos es lenta y tardía.

Carlos L Monge B
prensa@perezzeledon.net

Tras una larga historia de agresiones y sufrimiento, los aborígenes costarricenses podrán disfrutar de sus tierras, con libertad y a su manera, si se llega a concretar  el Plan Nacional de Recuperación de Territorios Indígenas, propuesto Instituto de Desarrollo Rural (Inder).

Esperan que sea una luz, al final del túnel, a una ancestral historia de limitaciones, acorralamiento, menosprecio y agresiones de las que –siendo los naturales dueños de las tierras- sólo han salido airosos gracias a la fortaleza espiritual que han transmitido con su tradicional “baile de los diablitos” (en que resultan vencedores, durante las invasiones).

Han vivido ahí desde tiempos inmemoriales y son muy dados a compartir, pero no quieren que les quiten lo que es suyo.

Han vivido ahí desde tiempos inmemoriales y son muy dados a compartir, pero no quieren que les quiten lo que es suyo.

Leyes van y leyes vienen, pero, en la práctica, los indígenas se han visto acorralados en territorios reducidos, y obligados –una parte de ellos- a jornalear en tierras tituladas a nombre de forasteros.

“No hay porque ir a la ligera, si podemos trabajar libres y sin presión para definir lo que mejor le conviene a nuestros pueblos, expresa expresa Uriel Rojas, dirigente del territorio indígena Rey Curré y uno de sus más destacados promotores culturales.

Conforme lo prometió Alejandro Solano,  vicecanciller costarricense, ante el Comité de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas, a mediados de marzo del presente año 2016, el Inder está trabajando en la redacción de un manual para el traspaso de tierras en territorios indígenas.

Colegio de Curré, ubicado en uno de los territorios indígenas del sureste de Costa Rica.

Colegio de Curré, ubicado en uno de los territorios indígenas del sureste de Costa Rica.

El libreto llegaría a definir la forma de reubicación e indemnización de tierras ubicadas en territorios indígenas, que se encuentran tituladas o en posesión de terceros no indígenas. Estas tierras serán traspasadas a las asociaciones de desarrollo de los territorios indígenas, según resalta Rojas, en la propuesta presentada por el Vicecanciller ante la ONU.

“En los próximos meses se presentará un Plan de Recuperación de Territorios Indígenas, que tiene como objetivo general regularizar los territorios indígenas y como objetivos específicos proceder con los estudios preliminares, así como realizar un censo y confeccionar el expediente por ocupante con la recomendación técnico-legal para la toma de decisiones.

“Asimismo, se ejecutará el levantamiento topográfico de cada una de las ocupaciones que conforman el Territorio, identificando la cantidad de ocupantes no indígenas y valorar el impacto que representaría el ordenamiento”, dijo Solano a las Naciones Unidas.

Líderes indígenas reunidos por enésima vez, con funcionarios gubernamentales, Tal vez, ahora sí.

Líderes indígenas reunidos por enésima vez, con funcionarios gubernamentales, Tal vez, ahora sí.

En el sureste de Costa Rica, la historia particular presenta a familias de indígenas tratando de recuperar las tierras, hombres golpeados, mujeres huyendo con sus hijos por las montañas, ante las agresiones de fantasmas “blancos” nunca identificados y menos sancionados.

Una de las más dramáticas agresiones       –que tampoco ha sido resulta por las autoridades- fue la destrucción de la Casa Cósmica de la comunidad de Cabagra, en el territorio de Salitre, cantón de Buenos Aires. Era una casa cónica, construida con materiales naturales, que los aborígenes construyeron con la ayuda del Ministerio de Cultura.

El fuego la volatilizó (en febrero del presente año) apenas un año después de su construcción,  por los días en que se dieron diversos conflictos, durante los intentos infructuosos de algunas familias, por recuperar sus tierras.

 

Créditos: Imágenes suministradas por Uriel Rojas.


7 abril, 2016

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