Las mejores playas del mundo están aquí


Carlos L Monge B
prensa@perezzeledon.net

Cada vez que se acerca un período de vacaciones, como el que empezó ayer (tres de julio de 2015) en Costa Rica, probablemente muchas personas piensen  en viajar a una playa verdaderamente hermosa, ojalá la mejor que exista sobre la tierra.

Abren los catálogos promocionales o revistan Internet y se encuentran con un menú que ayuda poco, si no es que provoca cierta desorientación. Hay  decenas de páginas que tratan acerca de “Las mejores playas del mundo”; “Las cinco mejores playas del mundo”; “Las diez mejores playas del mundo”; “Las 25…”;  “Las cuarenta…”.

Barra del Tortuguero.

Barra del Tortuguero.

Todo, para encontrarse con que, aunque se trata de páginas y empresas turísticas enormemente prestigiosas, rara vez coinciden en las mismas “Top Ten” y que están invitando al vacacionista a desplazarse a Mauricio (un puntito en medio del Océano Pacífico), Madagascar y algunos otros lugares del África.

O bien, le muestran en fotografías la belleza de una playa australiana ubicada a unos cuantos miles de kilómetros de Adelaida, islas deshabitadas de Tailandia y Oceanía y destinos de lujo en el Caribe, sin faltar South Beach y el deforestado Mediterráneo.

Estos entendidos en la materia no dejan de tener razón (aunque casi nunca coincidan en una sola playa) si se parte de que nunca, el ser humano, va a dejar de asombrarse con la inmensidad del mar, con las pinturas salidas de los pinceles de la naturaleza,  las particularidades propias de cada playa, la mansedumbre y el color de las aguas, la infraestructura, la atención…

Playas Uvita y Hermosa.

Playas Uvita y Hermosa.

Pero, así como es rara la coincidencia en la valoración de cada playa, es verdad inapelable que su belleza va a depender básicamente de un sentimiento; de las satisfacciones propias del momento; de la compañía, del estado de ánimo.

Hay, sin embargo, aspectos que sobresalen, cuando se pasa revista a las imágenes de lo que se considera “las mejores playas del mundo”. Muchas de ellas están rodeadas por ciudades y la gran mayoría está desprovista de vegetación, algo asfixiante y devastador para un costarricense acostumbrado a vivir en la exuberante naturaleza.

A manera de capítulo, los promotores turísticos también incluyen “Las mejores playas de Costa Rica”, donde, por supuesto, no pueden faltar las del Parque Nacional Santa Rosa, Conchal, Sámara, Tamarindo, Avellanas, Nosara, Panamá, del Coco, entre los tantos y tantos destinos turísticos guanacastecos.

Playas de Manuel Antonio.

Playas de Manuel Antonio.

Pero, al margen de Manuel Antonio, en Quepos, suelen quedarse por fuera las de los sectores Pacífico Centro y Pacífico Sur de Costa Rica que (a título general) tienen una característica generalmente obviadas por los entendidos: están bordeadas por bosques y cocoteros, hábitat de cientos de especies de aves y animalillos cada vez más acostumbrados a socializar con los visitantes. Playa del Rey, Hatillo, Matapalo, Ventanas, Hermosa y Uvita, Playa de Arco, Puntarenitas, Ganado, Drake, Pavones.

En el sureste de Costa Rica, los manglares, los almendros, los bosques, las desembocaduras, las lapas, los traviesos tití y los mansos pizotes son “valores agregados” a ese sentimiento, una sensación por la que a una playa se le puede considerar entre las mejores del mundo.

En fin, hay razones para pensar que en Costa Rica están las mejores playas del mundo. ¿Qué espera? Mientras leyó este artículo ya fuera llegando a Dominical… Eso sí: Vaya con cuidado, en su casa lo esperan.

 

En la galería aparecen las imágenes de algunas de “las mejores playas del mundo” tomadas de diversas páginas de Internet y también algunas de “Geografía de Costa Rica”. Juzgue usted.

 


4 julio, 2015

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